
Horas de espera, una onerosa habitación de hotel, una frenética persecución por las calles de Beijing: nada desanimó a Liu Yuhang, un seguidor incondicional de Lionel Messi que pudo finalmente cumplir su sueño de ver en persona a la estrella argentina y tomarse una selfie al menos discutida.
El siete veces ganador del Balón de Oro, actualmente en la capital china con motivo del partido amistoso entre Argentina y Australia pautado para este jueves, suscita desde su llegada el sábado a China una ola de fervor entre los aficionados. Entre ellos, el mencionado Liu Yuhang, un programador de 26 años que sigue la carrera del campeón del mundo desde hace una década.
“No es solamente un deportista, es un artista”, declaró este lunes el joven a la agencia AFP. “Él da más sentido a mi vida. Se ha convertido en una suerte de fe para mí”, reconoce. Cuando supo que Leo Messi estaría en China para disputar un partido, Yuhang era ya consciente de que no sería fácil ver de cerca y en persona a su ídolo. Una multitud lo acompañó en su llegada al aeropuerto y otra vive apostada en la puerta del hotel donde hace base la delegación.
Primero se unió al grupo de aficionados que esperaban a la estrella delante de la concentración de la Albiceleste. Primer intento infructuoso. Liu Yuhang se gastó entonces 2.000 yuanes (260 euros; 280 dólares), una suma importante en China, para reservar una habitación en el establecimiento de cinco estrellas. Pero de nuevo el intento no dio los frutos deseados ante la presencia de un amplio dispositivo de seguridad.

Su oportunidad se presentó el domingo por la tarde, cuando vio al seleccionador argentino Lionel Scaloni saliendo del hotel para acudir a la sesión de entrenamiento. Liu Yuhang siguió entonces el autobús del equipo en bicicleta antes de, sudoroso, verse al lado de los jugadores en un semáforo en rojo, cristal de por medio.
La recompensa a su transpiración: un breve saludo con la mano de Leo Messi así como una polémica selfie a distancia con la estrella argentina, que se hallaba sentado en la parte de atrás del vehículo, algo distraído al momento del flash.
“Estaba realmente feliz”, explicó Liu Yuhang. “Gasté no poco dinero al final. Pero si no lo hubiese hecho quizá lo habría lamentado toda mi vida”, añadió. Los precios oficiales de las entradas para el partido Argentina-Australia van de los 580 a los 4.800 yuanes (de 75 a 625 euros; 81 a 672 dólares), pero se vendieron rápidamente. “Intenté comprar uno, pero no lo logré”, declaró Liu Yuhang, que verá el partido por Internet junto a sus amigos, a los que les mostrará repetidamente su curiosa foto con el astro argentino.

Con información de AFP
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