Luego de la dolorosa derrota que sufrió el PSG ante el Bayern Múnich en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League, Sergio Ramos protagonizó una llamativa escena que causó el repudio colectivo de los amantes del fútbol. Es que si bien el marcador central tuvo un partido aceptable dentro de las complicaciones que mostró el conjunto parisino para neutralizar el juego asociado de los alemanes, sobre todo en la primera parte del encuentro, el ex Real Madrid tuvo una mala actitud luego de la caída en el Parque de los Príncipes.
Una vez que terminó el primer duelo de la serie, todos los futbolistas del conjunto francés se fueron a la tribuna donde se ubican los tradicionales ultras; y mientras estaba aplaudiendo al público, un fotógrafo se le acercó sin verlo y lo rozó. Acto seguido, el histórico defensor español lo tocó con el codo de su brazo derecho en un claro signo de enojo. Al mismo tiempo, le hizo un gesto para que se diera cuenta de que él estaba parado en el lugar y lo molestaron.
El reproche de Ramos no finalizó ahí. A los pocos segundos, el sevillano se dio vuelta y empujó bruscamente a otro reportero gráfico que, sin darse cuenta porque estaba trabajando, se le pegó al cuerpo del jugador campeón del mundo con España. Rápidamente, un efectivo de seguridad del equipo se interpuso entre ambos y la situación no pasó a mayores.
Uno de los afectados fue el fotógrafo alemán Markus Gilliar, quien se mostró incrédulo por el gesto del central ibérico. Y con la intención de apaciguar la tensión entre los protagonistas, se expresó en su cuenta de Instagram con un claro mensaje hacia el futbolista con pasado en el Real Madrid. “Noche sorpresa: Sergio Ramos me contactó personalmente y se disculpó por su comportamiento. Disculpas aceptadas, caso cerrado”, fue la aclaración del reportero gráfico que acompañó su mensaje con los hashtags: “Fairplay” y “lovemyjob”.
Luego, en declaraciones brindadas al periódico francés Le Parisien, el fotógrafo explicó con mayor profundidad lo sucedido: “Al principio, cuando me empujaron, primero pensé que era un colega. Pero bueno, me dije a mí mismo que todavía era muy estimulante para un colega. Y vi que era Sergio Ramos. Pensé que le había pisado los dedos de los pies. Él estaba enojado. No entendía“, detalló. Y luego concluyó: “Tal vez estuve demasiado cerca de él. Además, con la frustración de la derrota, puedo entender la situación. Al final, para mí, no es gran cosa”.
El presente del PSG no es el mejor. Ya perdió cinco partidos en lo que va del 2023 y se rompió un récord de larga data: la última derrota como local en el Parque de los Príncipes había sido el 28 de abril de 2021 por el primer cruce de la semifinal disputada ante el Manchester City por la Liga de Campeones. Pasaron 657 días y 42 partidos en el tiempo regular desde aquel marcador -en el medio cayó por penales ante Niza por la Copa de Francia-. Más allá de esta marca negativa, lo que mostró el equipo de Christopher Galtier esto solo es una continuidad de los malos resultados que persiguen al líder de la Ligue 1.
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