Sampaoli estuvo una temporada en Santos y lo sacó subcampeón (REUTERS/Rahel Patrasso)
Sampaoli estuvo una temporada en Santos y lo sacó subcampeón (REUTERS/Rahel Patrasso)

Jorge Sampaoli dejó de ser el técnico del Santos de Brasil. Luego de haber goleado 4-0 al Flamengo, campeón del Brasileirao y de la Copa Libertadores, el oriundo de Casilda decidió dar un paso al costado tras haber logrado el subcampeonato. El adiós se dio en medio de un contexto de algunas diferencias con la dirigencia: le habría pedido a José Carlos Peres, presidente del club contar con unos 100 millones de reales para incorporar futbolistas y reforzar al plantel profesional de cara a la participación de la Copa Libertadores del año próximo. Mientras que desde el Peixe lo habrían amenazado con hacerle pagar la cláusula de salida (tenía contrato hasta 2020).

Pero con los fanáticos del Santos la relación no se cortó: el conjunto brasileño representó la oportunidad de volver a trabajar luego de su fracaso en la Selección. Por eso, Sampa les dedicó una emotiva carta a la torcida, empleados y futbolistas, la cual remató con una frase del Indio Solari: “Las despedidas son esos dolores dulces”. Se trata de un retazo de la letra del tema Gualicho. “Las despedidas sonde esos dolores dulces”, dice con precisión la canción que apareció en el disco “Último Bondi a Finisterre”, de los Redondos.

Se sabe, Sampaoli es fanático del rock nacional. En el antebrazo derecho lleva tatuado “Oktubre”, en alusión al disco de los Redonditos. También ostenta los logos de las bandas Callejeros y Don Osvaldo. Admirador de Pato Fontanet, supo visitarlo en la cárcel tras la tragedia de Cromañon. ¿Más? El búnker de Argentina en Rusia durante el Mundial fue ploteado con frases de diferentes canciones, con la anuencia del entrenador. Pues bien, la música lo inspiró para la misiva que les dedicó a los hinchas del Santos.

LA CARTA DE SAMPAOLI

"Santos fue una de mis casas más lindas. Un lugar que me permitió volver a creer en los sueños, en el juego y en la alegría dentro del fútbol.

Todas estas cosas que siento son, para mí, un logro enorme porque no siempre la exigencia y la inmediatez de este deporte nos permite ser felices. En un mundo que nos trata como objetos, me sentí sujeto y eso fue un privilegio hermoso.

Siento que es un momento en la historia donde disfrutar el presente no es sencillo. Prefiero no arruinarlo. El próximo año para Santos será muy difícil. Jugará el Paulista, el Brasileirao, la Copa de Brasil y la Libertadores. Pienso, a riesgo de equivocarme, que algunas circunstancias estructurales no me permitirán sentirlo con comodidad.

Quiero agradecerle a los jugadores. En un torneo con un calendario agotador, mostraron una fidelidad a la idea impresionante. Nunca renunciaron a las convicciones por el juego y fueron a cualquier estadio de Brasil a mostrar quiénes somos y cuánto amor sentimos por la pelota.

Quiero agradecerles a los trabajadores y a las trabajadores del CT. Reí Pele. Son el alma del club. Los que en silencio construyen y defienden una institución gloriosa.

Quiero agradecerles a los niños del CT. Fueron mis amigos más leales y los guardo en mi memoria para siempre.

Pero, sobre todo, quiero agradecerle a la ciudad. Santos es un lugar hermoso. Nos trataron como si hubiéramos vivido acá toda la vida. Me quedará siempre, también, que acá nació mi tercer hijo, León.

Quizás, esto sea simplemente un hasta luego y la vida nos vuelva a encontrar. Las despedidas son esos dolores dulces.

Muchas gracias, de corazón.

Los llevo en el alma, para siempre".

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