El ida y vuelta entre defensor y enganche; un atractivo partido ante las cámaras

River ya había sacado pasaje a las semifinales de la Copa Libertadores tras empatar 1-1 ante Cerro Porteño en Paraguay; una nueva serie ante Boca había quedado decretada. Marcelo Gallardo ya había dialogado con los medios presentes en la Olla en conferencia de prensa, pero así y todo aceptó las preguntas de la transmisión oficial del encuentro, que a esa altura ya estaba respaldada por el panel del programa 90 minutos de fútbol, de Fox Sports. Allí, continuó analizando el camino del Millonario en el certamen y el Superclásico pautado para el domingo por la Superliga, cuando pidió la palabra Oscar Ruggeri, parte fundamental de la mesa.

El Cabezón quiso hacer su pregunta y, fiel a su estilo, logró incomodar un poco al entrenador campeón de América y, al mismo tiempo, generar un clima de complicidad, que le dio forma a un cruce desopilante.

"Yo te quiero hacer una pregunta, pero no como éstos -señalando a sus compañeros-, sino como que nos cruzamos nosotros dos en la calle", lanzó primero el ex defensor. "¿Me tengo que poner canilleras?", devolvió el Muñeco. "Nunca te pegué yo, ¿o sí?", se preguntó el ex campeón del mundo. "Lanzá", desafió Gallardo.

-No soy periodista, pero yo quiero que me contestes a mí ex jugador, como si estuviéramos en la calle. ¿Cómo hacés para que este River, que tuvo tantas figuras, para que estén todos alineados? Porque mandás figuras al banco (como Pratto y Pinola en Asunción), yo estuve en muchos vestuarios, no es fácil. Contestame a mí, eh, no acá, en la calle. 

-Esta respuesta te la dan los jugadores, les preguntás a los jugadores qué sienten, te lo van a decir ellos.

-Ya hablé, hablé con varios. Por atrás te tratan bien, lo he hablado con ellos, te quieren.

-El jugador de fútbol tiene esas cosas, nunca va a estar del todo feliz si no juegan, no son extraterrestres, son personas que quieren estar en la cancha. Yo no ando con el látigo diciendo el que no me hace caso… No, es todo más fácil cuando sos honesto, sincero. Porque siempre te estás equivocando, pero bueno, pasa por ahí, tiene que ver con eso, con generar un buen vínculo desde el respeto. Al jugador no le gusta la franela estúpida, esa no. Cuando digo las cosas, las digo como las siento.

-En el vestuario siempre es bueno tener jugadores que te respalden, te marquen el tiempo del vestuario.

-Vos sabés que sacás a una figura muy representativa y, si no juega, sigue siendo muy importante en el vestuario, por eso también te puede joder. Acá no pasa, porque tengo muy buenas personas a mi lado.

El cierre, luego del ida y vuelta divertido y edificante, también tuvo chispa. "Me tengo que ir", anunció Gallardo. "¿Te están puteando?", replicó el Cabezón. "Sí, me están puteando", aceptó el Muñeco. "Es el momento en el que el jugador lo puede putear a él", remató Ruggeri un cruce para enmarcar.

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