Angelici despide a Guillermo en la conferencia de prensa del viernes. El nuevo técnico sólo es uno de los problemas de la dirigencia “xeneize” (Jaime Olivo)
Angelici despide a Guillermo en la conferencia de prensa del viernes. El nuevo técnico sólo es uno de los problemas de la dirigencia “xeneize” (Jaime Olivo)

Por Fernando Niembro

Hay que recordar que al presidente de Boca le queda un año de mandato en el que tiene muchas competencias por participar, entre ellas una nueva Copa Libertadores, los campeonatos argentinos y algunos enfrentamientos con River, algunos de carácter amistoso. Por eso para Angelici no es fácil designar un entrenador porque le queda poco tiempo y cualquier proyecto a largo plazo, como el de Guillermo que duró tres años, se le hace imposible.

También tiene que acomodar las cargas con su sucesión. Angelici aspira que sea parte de su entorno la que se quede con la comisión del club. Dentro de esa amalgama de oficialistas, hay algunos que creen que el estilo Angelici está terminado. Creen que hay que volver al macrismo puro, aunque Angelici es parte de esa gestión porque lo acompañó como tesorero durante un tiempo.

Así que la designación del entrenador no es tan fácil. Igual que ahora se desprendió de Guillermo, se siente frustrado porque no le colmó las expectativas, porque los jugadores que hoy tiene Boca no solo no le consiguieron la Copa Libertadores, sino que tampoco tienen la capacidad de reventa que él podría llegar a aspirar si el equipo hubiera salido campeón. No es lo mismo vender hoy a Pavón en baja que hacerlo en alta. La desilusión es muy grande porque Guillermo no potenció juveniles, no le dio valor a los cracks que tenía y seguramente si se saca gente de encima, cosa que el nuevo DT determinará y ellos creen que debe ser así, se sacará casi el 30% del vestuario actual. En cualquier caso, no va a tener como devolución la plata que Boca pensaba.

El destino está terminado y es un destino lleno de interrogantes y frustraciones. Los dirigentes creen que tienen tiempo de designar un nuevo entrenador, pero lo van a tener que decidir entre Navidad y Fin de Año porque el equipo vuelve a entrenarse entre el 2 y 3 de enero.

Y aquí la situación se le plantea entre técnicos jovenes como Becaccece o Heinze, los cuales necesitarían un plan, un proyecto, un futuro y Angelici no está en condiciones de dárselos. Entre técnicos asentados o maduros como Alfaro. Mohamed y Miguel Russo, tipos que ya tienen carrera. Y técnicos excepcionales, como los llaman ellos, que serían Felipe Scolari, Pekerman o Ricardo Gareca. Algunos son proclives ,y creo que Angelici también, en elegir un técnico de este último grupo.

Gareca tiene sus inconvenientes. Pekerman tiene su rotundo fracaso con Colombia con algunas dudas de la participación de intermediarios alrededor suyo. Y Felipao traería la fortaleza de un tipo que no está comprometido con nadie, que trae su personalidad y que podría meter mano en el vestuario. Con Felipao quieren traer a Felipe Melo porque quieren sacarse de encima a Barrios. Es un tipo que mete fuerte y que se ganaría a la hinchada de Boca muy rápidamente y se acoplaría al mediocampo con Nandez.

Felipe Scolari -Felipao- está en la lista de técnicos estrella que parte de la dirigencia de Boca sueña para reemplazar a Guillermo (Reuters)
Felipe Scolari -Felipao- está en la lista de técnicos estrella que parte de la dirigencia de Boca sueña para reemplazar a Guillermo (Reuters)

El resumen que hacen en Boca es que apostaron fuerte, que gastaron mucho dinero, que se sienten frustrados, que no pueden cometer errores políticos, que tienen que ser muy cuidadosos, pero que a ellos les asegura más en este último año de mandato alguien con experiencia que un nombre joven.

Me parece que la tendencia es ir a un técnico extraodinario. Gareca tendría muchos inconvenientes para salir, Felipao ya mostró interés. Lo que sí es cierto es que piensan en que el camino va a ser muy duro porque después viene la depuración del plantel.

Si el técnico que llega decide que Carlos Tevez se tiene que ir, los dirigentes están dispuestos a resignar cualquier jugador con tal de darle autoridad a un entrenador. Autoridad que no tuvo Guillermo, que anduvo a cuestas con los malos humores de tener en el equipo jugadores que no quería como el caso de Tevez o de Wanchope Ábila. Podrían pensar también en un delantero brasileño porque ellos aspiran a poder vender a Benedetto o Ábila para traer a un brasileño ligerito que les encanta.

Aunque todo está en discusión, lo único claro por estas horas es que el camino hacia  el futuro de Boca está sembrado de frustraciones e interrogantes.