La hermandad secreta que revolucionó el género policial: Agatha Christie, Dorothy L Sayers y GK Chesterton

Laboratorio de experimentos literarios y aliados de Scotland Yard: la sociedad que inspiró reglas, colaboraciones y debates forenses en la ficción de misterio británica

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La sociedad literaria surgió como
La sociedad literaria surgió como respuesta al aislamiento de autores de misterio en los años veinte y sigue en activo un siglo después (Imagen Ilustrativa Infobae)

En 1930, Agatha Christie, Dorothy L Sayers y GK Chesterton fundaron en el Reino Unido el Detection Club, una sociedad dedicada a profesionalizar y dignificar la novela detectivesca. Lo curioso es que esta organización aún sigue reuniéndose regularmente casi cien años después de su creación.

El club surgió como respuesta al aislamiento de los autores de misterio en los años veinte. Anthony Berkeley, conocido por las historias de Roger Sheringham, organizó cenas en su casa de Watford en 1928 para fomentar el encuentro entre escritores.

“La idea era formar una hermandad profesional para escritores que deseaban que la ficción detectivesca fuera tomada en serio como literatura”, confesó Martin Edwards, actual presidente e historiador de la institución, según relata el portal británico HistoryExtra.

Agatha Christie llevó la proyección
Agatha Christie llevó la proyección internacional del club y promovió nueva generación de escritores durante su presidencia entre 1957 y 1976 (Unfinished Portrait Documentary)/BBC Studios/Handout via REUTERS)

Durante el auge de la llamada “Golden Age” de la novela detectivesca, los lectores buscaban acertijos ingeniosos y restaurar el orden tras el caos de la posguerra. Sin embargo, el aumento de popularidad generó novelas con fórmulas repetitivas y tramas predecibles, lo que llevó a los fundadores del club a establecer normas internas para mantener altos estándares en el género.

La exclusividad caracterizaba al club: los nuevos miembros debían ser votados en secreto, confirmó Edwards a HistoryExtra. Solo los autores más reconocidos accedían, lo que rápidamente otorgó prestigio al grupo.

Los integrantes adoptaron reglas de “juego limpio”, exigiendo que el lector tuviera suficientes pistas y evitando recurrir a trucos como dobles o gemelos idénticos. Dorothy L Sayers y Ronald Knox ayudaron a formalizar estos principios, prohibiendo soluciones basadas en elementos improbables o sobrenaturales.

GK Chesterton fue elegido primer presidente después de que Sir Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, rehusara el puesto por motivos de edad y salud. Chesterton, que ya había escrito ensayos determinantes sobre el género, aportó legitimidad inmediata a la entidad.

Asimismo, como escritor, Chesterton se destacó por la serie del padre Brown y por su pensamiento crítico sobre la lógica y la moralidad en el relato policial.

GK Chesterton aportó legitimidad como
GK Chesterton aportó legitimidad como primer presidente tras la negativa de Arthur Conan Doyle y consolidó la lógica y moralidad en el relato policial (Imagen Ilustrativa Infobae)

Agatha Christie, considerada la escritora de misterio más leída de todos los tiempos, aportó no solo su popularidad internacional, sino también su rigor técnico en la construcción de enigmas. Entre sus obras más célebres figuran Asesinato en el Expreso de Oriente, Diez negritos y la saga de Hércules Poirot, que marcaron un estándar para el género y consolidaron la proyección internacional del club.

Además, Christie fue presidenta de la organización desde 1957 hasta 1976, periodo durante el cual impulsó la admisión de nuevas voces y el intercambio con el público a través de conferencias y colaboraciones colectivas.

Dorothy L Sayers, traductora, ensayista y autora de la serie protagonizada por el aristócrata detective Lord Peter Wimsey, fue clave en la formulación de los cánones literarios del club.

Se destacó por su defensa de la inteligencia femenina y por la sofisticación psicológica de sus personajes, lo que ayudó a modernizar la novela de misterio. Además, promovió la inclusión de escritoras en la organización y alentó el análisis técnico de los crímenes, integrando referencias históricas y científicas en sus tramas.

Como laboratorio literario, el club promovió experimentos colaborativos destacados. Entre ellos figuran las novelas por entregas Behind the Screen y The Scoop, escritas colectivamente por miembros como Berkeley, Sayers y Christie. Estas historias se difundieron en la radio de la BBC o en revistas, invitando al lector-detective a resolver el misterio con las pistas provistas.

Dorothy L Sayers defendió la
Dorothy L Sayers defendió la sofisticación psicológica y la inteligencia femenina en la novela de misterio, modernizando el papel de la mujer en el género (Imagen Ilustrativa Infobae)

La inspiración en crímenes reales fue otro rasgo distintivo. En sus cenas, los socios debatían casos notables y analizaban pruebas forenses. Sayers siguió de cerca el caso “Blazing Car Murder” de 1930, integrando elementos policiales en sus relatos. Los miembros recortaban noticias y, en ocasiones, contactaban directamente con investigadores de Scotland Yard para profundizar en los detalles.

El legado del Detection Club se refleja en su influencia literaria y su selectividad. Martin Edwards, presidente actual, resalta para HistoryExtra: “Aunque es un grupo pequeño y peculiar, ha logrado un prestigio que excede ampliamente su tamaño”.

Hoy, el club conserva su calendario de reuniones y la autoridad heredada de figuras como Chesterton, Sayers y Christie. Bajo la presidencia de Edwards, continúa cultivando el estándar de excelencia en la literatura de misterio, siendo referente casi un siglo después de su fundación.