
El destino de la guitarra Gibson Les Paul Standard de Mick Taylor ha dado un giro inesperado: el instrumento, robado hace más de cuatro décadas, fue donado recientemente al Metropolitan Museum of Art de Nueva York. La noticia ha puesto en entredicho los protocolos de adquisición de objetos históricos y artísticos, así como la compleja red de circulación de bienes culturales en el mercado internacional.
La pieza, valorada no solo por su manufactura sino por su historia, perteneció al guitarrista de los Rolling Stones y fue sustraída en 1971. La guitarra llegó al museo en 2023 como parte de una donación, sin que la institución detectara su origen ilícito. El Metropolitan Museum of Art confirmó que el instrumento fue entregado por un coleccionista privado, quien aseguró haberla adquirido de buena fe, desconociendo su procedencia.

El caso ha reavivado el debate sobre la responsabilidad de los museos en la verificación de la procedencia de los objetos que ingresan a sus colecciones. La guitarra fue robada en Londres y, tras pasar por varias manos, terminó en Estados Unidos. El propio Mick Taylor declaró: “Me sorprendió saber que mi guitarra estaba en el Met. No tenía idea de su paradero desde que fue robada”.
El Metropolitan Museum of Art ha iniciado una revisión interna para esclarecer cómo la guitarra pudo ingresar a su acervo sin que se detectara su estatus de objeto robado. Un portavoz del museo explicó que “el Met toma muy en serio la procedencia de todos los objetos que recibe y está colaborando con las autoridades para resolver el caso”. La institución ha retirado temporalmente la guitarra de su exhibición mientras se desarrolla la investigación.

En 2004, la guitarra se subastó en Christie’s y apareció en la portada del catálogo; en 2019, formó parte de una exposición en el Met. De acuerdo con el museo, este instrumento ha mantenido durante décadas una trayectoria pública sin que Mick Taylor haya presentado ninguna reclamación. El Met sostiene que, aunque Taylor tocó la guitarra, nunca llegó a ser su propietario y considera que la versión del guitarrista no es verídica.
Por su parte, la representante de Taylor, Marlies Damming, declaró el mes pasado que la guitarra en cuestión “desapareció” en algún momento. Taylor ha afirmado que adquirió el instrumento a un road manager de los Stones mientras trabajaba con John Mayall, y que llevó la guitarra consigo al ingresar en la banda en 1969, donde permaneció cinco años. Versiones compartidas tanto por periodistas musicales como por entusiastas de la guitarra y un historiador de los Stones han respaldado esta narración. Durante su etapa con los Rolling Stones, Taylor solía aparecer con la guitarra y ha sostenido que la compró a Richards, argumento que el Met rechaza.
[Fotos: MET Nueva York; REUTERS/Brendan McDermid]
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