El hallazgo de porcelana china de la dinastía Kangxi, fechada entre 1662 y 1722, junto con cañones marcados con inscripciones de 1665, ha permitido a un equipo de investigadores confirmar la identidad del galeón San José, hundido en 1708 frente a las costas de Colombia, como el legendario navío español cargado de tesoros.
Según informó Antiquity en un artículo publicado el 10 de junio, este conjunto de pruebas materiales, sumado al análisis detallado de monedas recuperadas, ha despejado las dudas sobre la autenticidad del pecio localizado por la Armada de Colombia en 2015.
La ubicación del San José se mantuvo en secreto desde su descubrimiento, pero los estudios recientes han permitido a los expertos identificar con precisión los artefactos, la carga y los restos estructurales del barco. El navío yace a casi 600 metros (cerca de 2.000 pies) de profundidad en el mar Caribe, lo que imposibilita la exploración humana directa.
Por esta razón, desde 2021, la Armada de Colombia ha empleado vehículos operados a distancia para realizar inspecciones y crear modelos digitales del sitio mediante fotogrametría, una técnica que une miles de imágenes para reconstruir el entorno submarino.

El análisis de las monedas, conocidas como cobs, ha sido clave en la identificación. Estas piezas, de forma irregular y acuñadas a mano, fueron fotografiadas en alta resolución para su estudio. Los investigadores determinaron que las monedas corresponden a la denominación de ocho escudos, la de mayor valor emitida por la Casa de Moneda de Lima durante el periodo virreinal. El anverso de las monedas muestra una cruz de Jerusalén rodeada de castillos y leones, símbolos de Castilla y León, mientras que el reverso presenta los pilares de Hércules coronados sobre olas marinas, un diseño característico de la ceca limeña.
Entre los detalles que permitieron la identificación se encuentran la letra “L”, que indica la procedencia de Lima, el año de acuñación 1707 y las letras “PVA”, abreviatura de “plus ultra”, el lema latino que significa “más allá” y que reflejaba las aspiraciones expansionistas de la monarquía española en el Atlántico. El diámetro y el peso estimado de las monedas coinciden con los estándares de la época para las piezas de la Casa de Moneda de Lima.
El valor total de la carga del San José se estima entre 17.000 y 20.000 millones de dólares, aunque la cantidad exacta de monedas en el lecho marino sigue sin determinarse. La riqueza transportada por el galeón incluía oro, plata y piedras preciosas extraídas en el virreinato del Perú y destinadas a la península ibérica. El hundimiento del barco ocurrió cuando fue emboscado por buques de guerra británicos en 1708, durante el trayecto desde Cartagena hacia Europa.

Desde el siglo XVIII, la búsqueda del San José ha sido un objetivo codiciado para cazadores de tesoros, lo que ha generado inversiones millonarias y una serie de disputas legales entre diferentes partes interesadas. La confirmación de la identidad del pecio intensificará los conflictos sobre la propiedad legal de los restos y su valioso contenido. Entre los reclamantes figuran los gobiernos de Colombia, España y Perú, descendientes de mineros peruanos, comunidades indígenas y la empresa cazatesoros Sea Search Armada (SSA).
SSA sostiene que en 1979 firmó un acuerdo con el gobierno colombiano que le otorgaba derechos exclusivos para buscar el San José a cambio de la mitad de lo hallado. La compañía afirma que el galeón fue localizado cerca de un sitio que identificó en 1981. Antiquity detalló que la multiplicidad de reclamaciones legales y diplomáticas complica cualquier intento de recuperación de los tesoros.
En el ámbito académico, los arqueólogos consideran que la recuperación de los bienes del San José es un proyecto a largo plazo. Los investigadores citados por Antiquity señalaron: “Representa solo el primer paso en un proyecto de largo aliento. La fase inicial se centra en estudios no invasivos, sin planes de recuperación de objetos ni excavación hasta que se caracterice completamente el sitio”. Esta postura responde tanto a la complejidad técnica de operar a grandes profundidades como a la necesidad de preservar el contexto arqueológico y resolver los litigios pendientes.

La historia del San José ha fascinado durante siglos a exploradores y estudiosos, no solo por el valor material de su carga, sino también por su relevancia histórica en el comercio transatlántico y la extracción de metales preciosos en la América colonial. El reciente avance científico, basado en la tecnología de exploración submarina y el análisis numismático, ha permitido a los expertos confirmar lo que durante mucho tiempo fue objeto de especulación y leyenda.
Entre los hallazgos destacados, Antiquity subrayó la importancia de las monedas de 1707, ya que “el hallazgo de cobs creados en 1707 en la Casa de Moneda de Lima apunta a una nave que seguía la ruta de Tierra Firme a inicios del siglo XVIII. El galeón San José es el único barco que coincide con estas características”.
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