
La última ganadora del Premio Herralde, la escritora chilena Cynthia Rimsky, visita este fin de semana Girona, noreste español, para participar en el festival de literatura MOT y defender que “la ficción es hoy día más pertinente que nunca” para afrontar un momento de la historia tan convulso.
En esta entrevista, Rimsky suspira cuando se le pregunta por la situación política en Argentina -el país donde reside desde hace 13 años-, pero también en Estados Unidos o Europa, y reivindica esa válvula de escape y esa otra forma de observar el mundo y analizar lo que pasa que ofrecen las letras. “La ficción es la única forma hoy en día de entender o acercarse a las cosas, porque está todo tan absurdo que te puede dar miradas más ingeniosas”, señala.
En Argentina, le parece que “la cosa va a reventar”, por eso se agarra a esa literatura que esquiva la realidad y que a ella le ha dado entre otros galardones el Herralde por Clara y confusa, publicada por Anagrama.

Sonríe cuando se le pregunta por el género y puntualiza que su escritura “rehuye toda esquematización, está hecho a propósito”. Su idea es que si se le etiqueta de una manera, el libro se mueva a otro sitio: “Estoy cansada de que te coloquen en un lugarcito para quedarse tranquilos”.
Novela de aventuras
Al final se anima a calificar Clara y confusa de “novela de aventuras” y a explicar que es lo que ella leyó en los inicios, cuando se interesó por la escritura, pero que nunca se había atrevido a adentrarse en ella como autora. “Con esta (obra), me saqué todas las culpas”, ha manifestado, para revelar que el libro está confeccionado “desde la libertad, la ironía y disfrutándolo mucho, como nunca”. Una pieza con 166 páginas, de la que subraya que es “cortita, pero concentrada”.
Cynthia Rimsky desconocía que su compatriota Roberto Bolaño, el único escritor chileno que había ganado anteriormente el Herralde, había vivido en la ciudad de Girona que ella pisa estos días.

En cuanto a que el MOT haya puesto el foco en la literatura latinoamericana este año a través de ella y otra chilena, Paulina Torres, lo entiende como una coincidencia, con una que ha ganado un premio de prestigio y la otra que acaba de publicar libro, La próxima vez que te vea, te mato, también con Anagrama.
De Clara y confusa, relata que le interesó por encima de todo la forma de narrar y devolver al lector a aquel tiempo de niño en que aceptaba “todo” lo que le proponía un escritor. “Por eso lo de novela de aventuras”, razona, antes de desvelar herramientas para conseguir su propósito, como desorientar con desproporciones como un edificio gigantesco en un pueblo pequeño.
Ella quería “desconfigurar al lector”, sacarlo de los patrones habituales de protagonista y antagonista que hacen que siempre se plante de la misma manera ante un libro. Respecto al lenguaje, asegura que ha mezclado expresiones chilenas y argentinas; “la novela está escrita en argenchileno” y, para el contenido, se ha empapado de realidad, para después ficcionarla.
Fuente: EFE
[Fotos: David Borrat/EFE; prensa Anagrama]
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