
El cine de terror, fantástico y bizarro tiene un lugar: el festival Buenos Aires Rojo Sangre (BARS), que ya va por su edición número 21. Comenzó el jueves 3 y durará hasta el domingo 13 de diciembre. Este año, el festival se ve de forma on line y gratis a través de Flixxo, la plataforma gratuita de micro series que premia a sus usuarios con criptomonedas. Asimismo, Cont.ar, la plataforma pública de contenidos audiovisuales de Argentina tendrá también una sección con algunos largometrajes argentinos no competitivos y en www.youtube.com/RojoSangreFestival es donde se desarrollarán todos los paneles y vivos.
Buenos Aires Rojo Sangre es el festival más antiguo de cine fantástico de Latinoamérica. Con un recorrido de más de dos décadas, se consolidó como un espacio de encuentro y exhibición del cine fantástico de todo el mundo y un punto de resistencia para los creadores argentinos de cine de género. Nacido en el año 2000 como una muestra de cine independiente de género, y desde 2004 con el formato de festival competitivo, el BARS es una cita obligada para los amantes del género y para el público que quiere entrar en contacto con un cine que no se ve en otros festivales.
Esta nueva edición es organizada bajo la premisa de mantener la programación habitual sumando contenidos exclusivos y actividades paralelas. Adrián Garelik, CEO de Flixxo, comenta que su plataforma es “prioriza a los creadores independientes, ya que ellos conforman el semillero de talentos. Por eso apostamos a un festival como este, completamente alineado a los audiovisuales que queremos ofrecer y que pro activamente impulsamos”. Habrá disponibles 100 cortometrajes y 34 largometrajes, muchos de ellos estrenos, que estarán de forma gratuita para verse desde 3 hasta el 13 de diciembre.

Durante los 10 días del festival, y como es costumbre en el BARS, la programación le dará un lugar fundamental a la producción nacional con películas como el film de vampiros Sangre Vurdalak (Santiago Fernández Calvete); el terror sobrenatural de Al tercer día (Daniel de la Vega) o la enigmática ucronía de Historia de lo oculto (Cristian Ponce).
En el plano internacional, se verán títulos como la caótica y lisérgica sudafricana Fried Barry (Ryan Kruger); los chupasangres comunistas de la húngara Comrade Drakulich (Márk Bodzsár); el asfixiante y claustrofóbico film francés Meander (Mathieu Turi); la divertida comedia punk norteamericana Uncle Peckerhead (Matthew John Lawrence); la inimputable cinta alemana Sky Sharks (Marc Fehse) con sus tiburones zombies nazis voladores; Urubú, debut en el largometraje del español Alejandro Ibañez Nauta, heredero de una gigantesca tradición terrorífica a través de su padre, Chicho Ibáñez Serrador, y su abuelo, Narciso Ibáñez Menta o la terrorífica producción brasileña O cemiterio das almas perdidas del habitual crédito del festival, Rodrigo Aragão.
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
De Los Ángeles a Oslo: cómo el mundo redescubrió el cine más allá de Hollywood
Directores, actores y narrativas de Europa y Asia asumen protagonismo, desplazando a la meca tradicional del espectáculo y mostrando cómo la diversidad cultural redefine el mapa creativo del séptimo arte

“Una canción de María Elena Walsh, mi querida amiga”: Joan Manuel Serrat volvió a cantar en Mendoza
El cantautor catalán interpretó “Serenata para la tierra de uno” en un concierto organizado por la Universidad Nacional de Cuyo, que este viernes le entregó el título de doctor honoris causa

Feria del Libro 2026: un Nobel, Pérez-Reverte y Padura, entre los grandes autores que vendrán
La 50° edición del gran encuentro de Buenos Aires promete una atractiva programación cultural. Lo que se sabe hasta ahora

La Universidad de Buenos Aires distingue a Alejandro Dolina con su máximo honor
La UBA concederá el título de doctor honoris causa al músico, escritor y conductor radial por su destacado papel en la literatura, la música y los medios de comunicación durante más de 40 años

Una fórmula simple para combatir la nostalgia (la descubrí en una mudanza)
La respuesta me la dio un viejo cuadro que estuvo colgado durante décadas en la casa de mis abuelos y después en la mía
