¿Logran acceder los cubanos a sus propias playas?

Un paseo hacia Santa María del Mar reveló tarifas desmedidas en los taxis, fallas técnicas con los cobros digitales en los ómnibus urbanos y sectores de la costa repletos de desperdicios acumulados

People walk near rental homes as Cuba's top tourist destinations remain deserted amid power and fuel shortages under U.S. sanctions, as international tourist arrivals plunged 56 per cent in February from a year earlier, in Playa Larga, Cienaga de Zapata, Cuba, April 7, 2026. REUTERS/Norlys Perez
People walk near rental homes as Cuba's top tourist destinations remain deserted amid power and fuel shortages under U.S. sanctions, as international tourist arrivals plunged 56 per cent in February from a year earlier, in Playa Larga, Cienaga de Zapata, Cuba, April 7, 2026. REUTERS/Norlys Perez
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Para una joven adulta de La Habana, una salida a la costa implicó más que elegir un día de sol: el trayecto hasta Santa María del Mar estuvo condicionado por la falta de transporte, tarifas elevadas y dificultades para pagar de forma electrónica.

La joven, llamada Lisa Garci, relató su experiencia en un video publicado en redes sociales, en el que cuestionó la idea de que los habitantes de Cuba tienen un acceso sencillo a las playas por vivir en una isla. “Yo no sé quién fue el gracioso que se pensó que vivir en Cuba era igual que vivir en la playa”, dijo.

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Según su testimonio, las alternativas para llegar a las playas del este de la capital se redujeron por la crisis del transporte. Mencionó que la ruta A40, antes identificada como 400 y una de las opciones de menor costo, ya no resultaba viable.

Los taxis compartidos pueden costar 4,000 pesos por pasajero

La segunda alternativa que enumeró fueron los taxis compartidos hacia Guanabo. De acuerdo con su relato, el viaje de ida y vuelta puede llegar a 4.000 pesos cubanos por persona (USD $4.71), una suma que la llevó a optar por el ómnibus que parte del Parque Central.

Los traslados colectivos hacia Guanabo encarecen cualquier salida de descanso, obligando a los residentes a depender de guaguas públicas con terminales abarrotadas y métodos de pago electrónico que fallan antes de llegar al litoral. Video cortesía ciudadana.

Vale mencionar que el salario mínimo en Cuba es de 3.210 pesos cubanos (CUP) mensuales, lo que equivale aproximadamente a 4,28 dólares estadounidenses en el mercado informal.

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Ese servicio, explicó, funciona en teoría con pagos mediante tarjeta. Sin embargo, afirmó que tuvo inconvenientes con el sistema electrónico y que debió usar buena parte del efectivo que llevaba para completar el trayecto.

Tras unos 30 minutos de viaje, el grupo llegó a Santa María del Mar, una de las playas situadas al este de La Habana. La joven señaló que percibió una menor concurrencia respecto de otros años.

La comida y las sombrillas también se pagaron con tarjeta

En la entrada de la playa encontró los puestos de comida habituales. Evitó precisar cuánto costaban los productos, aunque sostuvo que los precios eran elevados. Aun así, Garci compró algunos alimentos y bebidas, pagos que sí pudo realizar con tarjeta.

También alquiló un toldo con camas de playa para protegerse del sol. “Me dejaron pagar con tarjeta”, señaló sobre ese servicio.

El agua, describió, mantuvo las condiciones que esperaba de una playa caribeña. Más tarde caminó por la costa hasta un sector con poca gente, donde encontró una acumulación de residuos.

FILE PHOTO: A tourist sunbathes at a beach in Playa Larga, Cuba, February 14, 2023. REUTERS/Alexandre Meneghini/File Photo
FILE PHOTO: A tourist sunbathes at a beach in Playa Larga, Cuba, February 14, 2023. REUTERS/Alexandre Meneghini/File Photo

La basura reforzó una sensación de abandono

“Llegué a esta playa que la vi medio solitaria y con muchísima basura”, contó. Aunque se bañó allí, aseguró que el paisaje le produjo una sensación de abandono similar a la que, según expresó, observa en otras zonas de la ciudad.

Durante el día también nadó cerca de peces. La vuelta, en cambio, estuvo marcada por la logística. La joven recomendó no retirarse demasiado tarde, ya que muchos visitantes coinciden en las paradas y se forman filas para regresar a la capital.

Su grupo logró abordar el transporte con rapidez porque ocupaba uno de los primeros lugares de la cola. Poco después, ya en Centro Habana, el regreso terminó con un apagón. “Apagón de bienvenido y todo”, resumió al cerrar el video.

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