Régimen cubano detuvo a dos activistas tras organizar comidas para personas necesitadas

Lázaro Rolando Kessel Barrueto y Mario Alberto Hernández Leyva fueron trasladados a la estación de Dragones, donde agentes cuestionaron los fondos destinados a iniciativas de ayuda comunitaria

Una mano acerca una cuchara a un plato con arroz y frijoles, cubiertos en el centro por una señal roja de prohibición sobre fondo beige.
Agentes de la Seguridad del Estado arrestaron a dos integrantes del Movimiento Opositores por una Nueva República en La Habana. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Dos integrantes del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR) fueron arrestados durante varias horas en La Habana el 26 de octubre y recibieron advertencias para que dejaran de organizar comidas destinadas a personas necesitadas, según denunció el presidente de la agrupación, José Díaz Silva, en declaraciones recogidas por ADN Cuba.

Los detenidos fueron identificados como Lázaro Rolando Kessel Barrueto y Mario Alberto Hernández Leyva, vicepresidente del MONR. Ambos también promueven la iniciativa Cuba Decide, de acuerdo con el medio citado.

PUBLICIDAD

José Díaz sostuvo que los activistas estaban en la vivienda de Lázaro Kessel, ubicada en La Habana Vieja, cuando llegaron agentes de la Seguridad del Estado en entre cuatro y cinco motocicletas, acompañados por patrullas policiales. Los efectivos los trasladaron a la estación de Dragones, donde permanecieron bajo custodia desde alrededor de las 14:00 hasta cerca de las 18:00.

Ilustración de dos hombres que hacen gestos con las manos delante de una pared con láminas de diseño.
Los efectivos policiales trasladaron a Lázaro Rolando Kessel y a Mario Alberto Hernández Leyva hacia la estación de Dragones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los interrogatorios se centraron en las comidas y su financiamiento

Según el relato ofrecido por el dirigente del MONR al citado medio, los agentes interrogaron a Lázaro y Mario por la procedencia de los recursos empleados para sostener las comidas solidarias. De acuerdo con esa versión, la Seguridad del Estado vinculó el dinero con supuestos fondos procedentes de opositores cubanos radicados en Estados Unidos.

PUBLICIDAD

José Díaz afirmó que los efectivos les comunicaron que “no le iban a permitir más hacer ninguna comida”. El presidente del MONR señaló que las actividades buscan asistir a ciudadanos afectados por las dificultades para acceder a alimentos en la capital cubana.

El opositor aseguró que en esas iniciativas participan miembros de organizaciones disidentes y otros vecinos que se sumaron a campañas promovidas por el movimiento. Entre ellas mencionó la colocación de pañuelos blancos en las puertas de las viviendas, el Paro Nacional, la iniciativa 3 por 3 y Salvar a Cuba.

Por su parte, la denuncia fue respaldada por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), que difundió un mensaje en el que condenó las detenciones y exigió el fin de las amenazas contra los activistas. La organización afirmó que los dos hombres fueron interrogados en la estación de Dragones por la financiación de las comidas y por su actividad de asistencia a personas con necesidades alimentarias.

“El régimen cubano no solo es incapaz de garantizar la alimentación de la población, sino que reprime a quienes intentan ayudar”, sostuvo el OCDH.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos condenó los arrestos y cuestionó la respuesta oficial ante la crisis alimentaria. (Cortesía: OCDH)
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos condenó los arrestos y cuestionó la respuesta oficial ante la crisis alimentaria. (Cortesía: OCDH)

Otros episodios de hostigamiento

La detención de octubre se produjo después de otras denuncias formuladas por Mario Hernández contra agentes de la Seguridad del Estado. En julio de 2026, el vicepresidente del MONR aseguró que fue arrestado, golpeado y llevado a una zona apartada de La Habana, según un reporte publicado entonces por ADN Cuba.

En ese episodio, Hernández relató que primero fue conducido a la estación policial de Marianao. Luego, siempre según su denuncia, los agentes lo trasladaron fuera de la capital, lo obligaron a quitarse los pantalones y le tomaron fotografías. También afirmó que recibió amenazas y que algunas de sus pertenencias desaparecieron.

El activista ya había enfrentado procesos judiciales relacionados con su actividad política. En julio de 2024, fue condenado a dos años de prisión por los presuntos delitos de resistencia y desacato. En marzo de 2025, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares tras considerar que enfrentaba una situación de gravedad y urgencia, con riesgo de daños irreparables.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD