Las aerolíneas que aún operan sostienen la conexión de la diáspora con Cuba pese a la escasez de combustible

Los trayectos que permanecen activos permiten a residentes en el exterior llevar alimentos, medicinas y remesas a sus familias, mientras las compañías recurren a escalas técnicas o cargan queroseno adicional para completar las rutas

Las compañías que lleguen a la capital cubana no podrán repostar con normalidad y deberán ajustar carga en origen o hacer escalas técnicas mientras siga vigente la notificación oficial. (Imagen de cortesía)
Las compañías que lleguen a la capital cubana no podrán repostar con normalidad y deberán ajustar carga en origen o hacer escalas técnicas mientras siga vigente la notificación oficial. (Imagen de cortesía)
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Con menos aerolíneas y sin reservas suficientes de combustible, José Martí y otras nueve terminales cubanas arrastran desde febrero una crisis que solo se sostiene con escalas técnicas y cargamentos extra de queroseno.

Pese a ello, un puñado de compañías sigue llevando a la isla a los cubanos de la diáspora que cruzan el Caribe con maletas repletas de medicinas, alimentos y remesas.

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Entre ellos está Gency Valdés, una cubana de 70 años que depende de esos envíos para sobrevivir en La Habana. “Cuando las aerolíneas comenzaron a salir una por una, yo me temí lo peor: que nos quedáramos incomunicados. Por suerte, no ha sido así y mi hija mayor ha podido seguir viniendo a verme”, contó a EFE.

La escasez de Jet A-1 paralizó a gigantes de la aviación

La advertencia llegó en febrero. Cuba anunció que se quedaba sin combustible Jet A-1, el que usan los aviones comerciales, y dejó a las aeronaves sin posibilidad de repostar en los aeropuertos de la isla.

La falta de queroseno no es un problema aislado: responde a una crisis estructural de décadas de mala gestión del Gobierno cubano, agravada por las restricciones de Estados Unidos al suministro de crudo en medio de la escalada de tensiones bilaterales.

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Air Canada, Iberia, Air France y Turkish Airlines fueron algunos de los gigantes que suspendieron sus vuelos al país. Solo las compañías que pueden cargar combustible suficiente para la ida y la vuelta, o que hacen escalas técnicas, mantienen sus operaciones.

Mucha gente se agrupa en una concurrida zona de recogida de equipaje de un aeropuerto, con maletas y carros; una mujer de rosa y sombrero lila en primer plano
La nueva normativa amplía las facultades de la Aduana cubana para inspección, retención y confiscación de equipajes, paquetes y mercancías que llegan desde el exterior (AFP)

El golpe cayó de lleno sobre el turismo: las llegadas de visitantes registraron una caída del 64.4% interanual durante los primeros ocho meses de 2026, según datos recogidos por EFE.

Los apagones también se sienten en las terminales aéreas

La crisis energética no se limita al combustible de aviación. Cuba sufrió este año ocho desconexiones totales de su sistema eléctrico nacional; la última ocurrió el 18 de septiembre, cuando una falla en una línea de transmisión de 220 kilovoltios entre Matanzas y Cienfuegos dejó sin electricidad a más de nueve millones de personas durante más de 32 horas, según informó la agencia estatal Unión Eléctrica.

Los apagones de más de 20 horas que sufren algunas zonas del país también afectan a los aeropuertos. Viajeros contaron a la agencia que los propios visitantes tuvieron que usar las linternas de sus teléfonos móviles para recoger el equipaje ante los cortes de luz en las terminales.

Un estudio del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo, difundido en septiembre, estimó que 6.45 millones de cubanos —equivalentes al 66% de la población— no cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta básica de alimentos y otras necesidades esenciales. El dato dimensiona el peso que han cobrado los viajes de la diáspora como sostén económico de las familias en la isla.

Quiénes todavía vuelan a Cuba

Entre las pocas aerolíneas que mantienen sus operaciones figuran las estadounidenses American Airlines, Southwest Airlines y Delta Air Lines, que viajan con combustible suficiente para ir y volver sin necesidad de repostar en territorio cubano. A ellas se suman compañías de vuelos chárter que aprovechan la cercanía geográfica.

Vista frontal del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana con su estructura geométrica. Debajo, varias personas caminan por la zona de acceso
Queda prohibida la importación de bienes para terceros fuera del equipaje personal, afectando el trabajo informal de las 'mulas' en la isla y limitando el abastecimiento familiar (Reuters)

También continúan sus rutas Copa Airlines desde Panamá, Aeroméxico y Viva Aerobus desde México, la venezolana Conviasa y la colombiana Wingo. Air Europa conecta con España mediante una escala técnica de repostaje en la República Dominicana.

Delta Air Lines solicitó recientemente reducir sus vuelos semanales entre Atlanta y Miami con destino a La Habana a partir del 25 de octubre, según trascendió en reportes del sector. Turkish Airlines ya había postergado su regreso directo a la isla hasta marzo de 2027.

Las maletas que se volvieron salvavidas

Los viajes de cubanos residentes en el exterior para visitar a sus familias no son una novedad. Pero en medio de la crisis, la dolarización y los precios que escalan casi a diario, esas visitas dejaron de ser vacaciones para convertirse en el sostén de muchos dentro de la isla.

“Vinimos a visitar la familia, que es lo importante”, dijo a la agencia Yan, un cubano residente en el estado de Indiana, mientras empujaba un carrito repleto de los conocidos “gusanos”, las grandes maletas de plástico ligero que permiten “aprovechar las libras” admitidas por las aerolíneas.

El cierre total será entre las 10:30 y 11:00 UTC; luego seguirán limitaciones en pista, rodaje y ayudas de aproximación hasta la tarde. (Imagen de cortesía)
El cierre total será entre las 10:30 y 11:00 UTC; luego seguirán limitaciones en pista, rodaje y ayudas de aproximación hasta la tarde. (Imagen de cortesía)

Al estrés de trasladar bultos cargados “de todo, desde guantes de plástico, gasa, jeringuillas desechables hasta sazones, café y azúcar” se suma el escrutinio de la Aduana cubana. La entidad permite la importación libre de alimentos y medicinas, pero se muestra muy estricta con los electrodomésticos y otros artículos.

“Venimos a traer, imagínate, lo que uno pueda, no se puede hacer más nada. Y aquí cuando llega es peor, porque no sabes cuánto te van a sacar, aunque traiga las 50 libras”, se quejó ante EFE Idelisa Arteaga, quien emigró a Estados Unidos hace 14 años.

Para Arteaga, “es un abuso lo que hay con los cubanos cuando llegan”. Pese a ello, sigue viajando a su país natal “porque la familia está aquí y necesita”.

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