Cuba se alista para una noche a oscuras: hasta el 65 % de la isla quedará sin luz por la crisis eléctrica

La Unión Eléctrica informó que la capacidad disponible será muy inferior a la demanda máxima de este sábado, un desbalance que obligará a cortes programados masivos en pleno horario de mayor consumo

Una mujer utiliza la luz de una moto mientras habla por teléfono durante un apagón en Guanajay, Cuba. (REUTERS/Alexandre Meneghini)
Una mujer utiliza la luz de una moto mientras habla por teléfono durante un apagón en Guanajay, Cuba. (REUTERS/Alexandre Meneghini)
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La interrupción simultánea de hasta un 65 % de Cuba durante el horario de mayor demanda eléctrica este sábado evidencia el momento más grave del año para el sistema energético de la isla. La Unión Eléctrica (UNE), empresa estatal vinculada al Ministerio de Energía y Minas, detalló que durante la tarde y la noche solo estará disponible una capacidad de 1,140 megavatios (MW), frente a una demanda máxima estimada en 3,250 MW.

Este desequilibrio forzará una desconexión programada de 2,140 MW, medida que busca evitar apagones desordenados y caídas totales del servicio. Como resultado, la mayoría de los hogares y comercios quedarán sin electricidad durante las horas de mayor consumo, lo que, según reconocen fuentes oficiales, implica que el cubano promedio pasará más tiempo sin energía que con ella.

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El informe de la Unión Eléctrica, citado por EFE, precisa que el país enfrenta una de las mayores crisis eléctricas de los últimos años, con zonas enteras sometidas a largos cortes programados.

Un hombre camina por la calle durante un apagón mientras Cuba lucha por paliar los cortes de luz en medio de la reducción del suministro de combustible procedente de Venezuela, en La Habana, Cuba. (REUTERS/Norlys Pérez)
Un hombre camina por la calle durante un apagón mientras Cuba lucha por paliar los cortes de luz en medio de la reducción del suministro de combustible procedente de Venezuela, en La Habana, Cuba. (REUTERS/Norlys Pérez)

Causas inmediatas de la emergencia eléctrica

El Sistema Electroenergético Nacional (SEN), calificado como “crítico” por el propio Gobierno, opera bajo condiciones precarias principalmente por el deterioro de sus infraestructuras. Según el reporte de la UNE, 10 de las 16 unidades termoeléctricas permanecen fuera de servicio por averías o tareas de mantenimiento. Esta tecnología, que representa el 40 % del suministro y depende de crudo nacional, arrastra décadas de uso sin inversiones de modernización.

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La obsolescencia de las termoeléctricas se traduce en averías frecuentes que afectan la capacidad de generación. La falta de repuestos y la imposibilidad de renovar equipos han dejado a la red expuesta a paros recurrentes. Mientras tanto, la demanda sigue creciendo, presionando aún más a un sistema incapaz de responder.

Influencia del bloqueo petrolero y restricciones externas

La crisis actual se agrava por las dificultades para importar combustibles esenciales. Desde enero, las restricciones impuestas por Estados Unidos sobre la compra internacional de petróleo y sus derivados han impactado de lleno en la operatividad de los motores de generación, responsables de otro 40 % de la matriz energética cubana y que requieren diésel y fueloil importados.

El gas y las energías renovables aportan el 20 % de la matriz energética, pero las plantas solares aún no compensan los apagones en Cuba. (REUTERS/Alexandre Meneghini/Foto de Archivo)
El gas y las energías renovables aportan el 20 % de la matriz energética, pero las plantas solares aún no compensan los apagones en Cuba. (REUTERS/Alexandre Meneghini/Foto de Archivo)

Esta situación ha provocado la detención de varias centrales, agudizando el déficit de energía. La isla necesita más de 100,000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades básicas, pero solo puede obtener unos 40,000 de producción interna. El resto debería proceder del exterior, aunque las sanciones y el bloqueo petrolero dificultan las operaciones de compra y transporte, según datos de EFE.

Impacto social y controversias sobre las causas de la crisis

El efecto más visible para la población cubana es la proliferación de apagones prolongados, que afectan la vida cotidiana y la actividad económica. Los cortes de electricidad se han vuelto rutina en la mayoría de las provincias, con especial impacto en la tarde y la noche, cuando la demanda es máxima.

Expertos independientes atribuyen la crisis a una combinación de infrafinanciación crónica y presión internacional. El Gobierno, en cambio, sostiene que las sanciones estadounidenses son la causa principal, y acusa a Washington de buscar una “asfixia energética” deliberada para forzar cambios políticos en la isla.

Frente a este panorama, el 20 % restante de la matriz energética cubana proviene del gas y de fuentes renovables, especialmente solar. En los últimos meses, se ha impulsado el desarrollo de plantas solares con apoyo de China, aunque estos proyectos todavía no compensan la caída en la generación convencional ni logran mitigar los apagones.

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