
La presencia de los pueblos indígenas en la educación pública de Costa Rica se distribuye de manera fragmentada a lo largo de la primaria y secundaria, según una revisión de los programas de Estudios Sociales citada por CR Hoy. Aunque el país reconoce oficialmente ocho pueblos indígenas con lengua, organización social e historia propias, los contenidos obligatorios solo los incluyen en ciertos niveles, y en algunos años lectivos no se abordan.
Durante los primeros cuatro años de primaria, no existe un bloque específico dedicado a la realidad indígena en los programas oficiales. El tema aparece por primera vez en quinto grado, donde el estudiantado analiza los retos y aportes de los pueblos indígenas al país; sin embargo, el currículo no menciona los nombres de los ocho pueblos ni profundiza en sus características particulares.
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En sexto grado, el tema no vuelve a tratarse. En séptimo año de secundaria, el currículo sí incorpora la identificación de los distintos pueblos indígenas, su ubicación, cultura, organización social y condiciones actuales en áreas como educación, salud, economía y participación política. Esta continuidad vuelve a interrumpirse en octavo año. En noveno, el enfoque curricular cambia para centrarse en la conquista, la colonización, la evangelización y las formas de resistencia indígena, de acuerdo con información recogida por CR Hoy.
En décimo y undécimo año, los programas revisados no incluyen nuevamente apartados dedicados a la realidad o historia de los pueblos indígenas. Los programas obligatorios de primaria y secundaria fueron actualizados por última vez en 2013 y 2016, respectivamente.
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El jefe técnico del Departamento de Educación Intercultural del MEP, José Víctor Estrada Torres, señaló que el acceso a este conocimiento fuera de los centros educativos indígenas es limitado: “Lamentablemente el acceso a la información de este tipo de conocimiento es poca o nula, porque no se da con la misma intensidad como sí se desarrolla en los centros educativos indígenas”.
Según la revisión de los programas, la principal consecuencia de esta estructura curricular es que parte del alumnado pasa buena parte de su formación sin una enseñanza sostenida sobre quiénes son los pueblos indígenas, dónde viven y cuáles son sus características.
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Enseñanza diferenciada en territorios indígenas
En centros educativos situados dentro de territorios indígenas, la formación incluye desde 1997 asignaturas específicas de Lengua y Cultura Indígena incorporadas por el Consejo Superior de Educación. Estas materias abordan idioma, cosmovisión, medicina tradicional, artesanías, gastronomía y otras expresiones culturales propias de cada pueblo.
De acuerdo con Estrada, estos servicios se ofrecen en los 24 territorios indígenas del país y también pueden llegar a estudiantes indígenas matriculados fuera de ellos. En la Escuela Nilfa Cabezas González de Quitirrisí de Mora, la docente indígena Mariana Bejarano Pérez, con más de quince años de experiencia, indicó que los estudiantes reciben dos lecciones semanales dedicadas a la cultura huetar. Bejarano expresó que el currículo nacional podría ofrecer un acercamiento más profundo a cada pueblo: “Hay que ir más a la realidad: quiénes son los bribris, quiénes son los huetares, quiénes son los ngäbes, quiénes son los teribes. Hablar un poco de cada uno para que se conozcan sus características y evitar confusiones”.
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Perspectiva docente y retos pedagógicos
El sociólogo y docente Walter Hilje Matamoros, de la Universidad de Costa Rica, afirmó que el currículo por sí solo no garantiza una enseñanza adecuada: “Podemos generar una serie de insumos valiosos sobre el tema indígena, pero si no se cuenta con las herramientas pedagógicas, si no se potencian las posibilidades del docente para abordar el tema, se puede caer en una repetición memorística de los conocimientos”, según declaró a CR Hoy.

Según Hilje, desde su experiencia en los distintos niveles educativos, es común encontrar estudiantes que desconocen cuántos pueblos indígenas existen, dónde están ubicados o cuáles son sus rasgos principales. Señaló que los contenidos requieren herramientas pedagógicas para comprender la diversidad cultural y evitar que el aprendizaje se reduzca a la simple memorización de conceptos.
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En síntesis, los contenidos sobre pueblos indígenas en la educación pública costarricense aparecen de forma intermitente y no siempre se profundiza en las particularidades de cada comunidad. Solo en los territorios indígenas existe actualmente una enseñanza diferenciada y continua sobre la identidad, historia y tradiciones de los ocho pueblos originarios del país.
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