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El fútbol de Costa Rica en crisis: Municipal Liberia pierde la categoría por nexos de su presidente con el narcotráfico

El equipo, que era presidido por el presunto narcotraficante Wilder Eusse Osorio -detenido y solicitado en extradición por EE. UU.-, deja una plaza vacante que se definirá en un repechaje

El Municipal Liberia perdió oficialmente su licencia de la Primera División debido a la falta de transparencia financiera e inconsistencias legales en su administración (Cortesía: Municipal Liberia).
El Municipal Liberia perdió oficialmente su licencia de la Primera División debido a la falta de transparencia financiera e inconsistencias legales en su administración (Cortesía: Municipal Liberia).
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El fútbol de la Primera División de Costa Rica ha sufrido un terremoto administrativo e institucional que altera por completo el panorama deportivo del país. La Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) confirmó de manera oficial la pérdida de categoría de la Asociación Deportiva Municipal Liberia.

La drástica medida se tomó de forma definitiva luego de que el club decidiera no apelar la revocatoria de su licencia, un castigo impuesto originalmente debido a severas inconsistencias legales y a una profunda falta de transparencia financiera en la administración de la entidad deportiva.

La situación del conjunto de la provincia de Guanacaste empeoró drásticamente tras la captura de su presidente y principal financista, el empresario colombiano naturalizado costarricense Wilder Eusse Osorio.

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Eusse Osorio fue detenido el pasado 17 de junio en San José, luego de que las autoridades judiciales de Costa Rica recibieran una solicitud formal de extradición por parte del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Texas. La justicia estadounidense lo acusa de dos delitos de conspiración para fabricar y distribuir cocaína con el objetivo de introducirla ilegalmente en territorio norteamericano.

El impacto deportivo de esta resolución es inmediato. La plaza vacante que deja el Municipal Liberia en la máxima categoría no quedará desierta de forma permanente, sino que se definirá mediante una serie de repesca.

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La FCRF informó que este cupo lo disputarán el club Guadalupe, equipo que recientemente había descendido a la segunda división y Escorpiones, actual subcampeón de la liga de ascenso. De esta manera, el campeonato de la temporada 2026-2027 iniciará el próximo 26 de julio con un total de 10 equipos.

Tras confirmarse la pérdida de la categoría en firme, el espacio que deja el conjunto pampero en la máxima división se definirá mediante un repechaje de emergencia (Cortesía: FCRF).
Tras confirmarse la pérdida de la categoría en firme, el espacio que deja el conjunto pampero en la máxima división se definirá mediante un repechaje de emergencia (Cortesía: FCRF).

Este ajuste confirma una tendencia preocupante en el balompié costarricense. Durante el año 2025, la federación ya había retirado los derechos de participación y las licencias a los clubes Santos de Guápiles y de la Asociación Deportiva Guanacasteca debido a graves irregularidades de carácter administrativo y financiero.

El perfil de alias ‘El Soldado’ y la intervención de la DEA

Wilder Eusse Osorio, conocido bajo los alias de ‘El Soldado’ o ‘El Tío’, ejercía la presidencia del Municipal Liberia desde el año 2020. Bajo su gestión, el equipo logró el ansiado ascenso a la Primera División y se posicionó como un animador del torneo local.

Sin embargo, las investigaciones dirigidas por el Ministerio Público de Costa Rica y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en estrecha colaboración con la agencia antidrogas estadounidense (DEA), revelaron que el club era presuntamente utilizado dentro de un esquema de legitimación de capitales.

De acuerdo con las declaraciones del fiscal general de Costa Rica, Carlo Díaz, a Eusse se le imputan operaciones de narcotráfico internacional que coordinaban el traslado de grandes cargamentos de cocaína procedentes de Ecuador y Colombia. Estas sustancias ilícitas eran movilizadas hacia Norteamérica utilizando rutas marítimas, terrestres y aéreas de manera sistemática.

Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvieron en San José, Costa Rica, al presidente del club de fútbol Municipal Liberia. La captura se realizó por una solicitud de extradición de Estados Unidos, donde enfrenta cargos por tráfico de sustancias psicoactivas.

Para camuflar sus ingresos y justificar sus flujos de efectivo en territorio costarricense, el sospechoso no solo invirtió en el equipo de fútbol pampero, sino que también adquirió múltiples estaciones de servicio para la venta de combustibles en el país.

El caso de Eusse estrena las recientes herramientas jurídicas costarricenses. En mayo de 2025, entró en vigencia una histórica reforma constitucional en el país tico que faculta la extradición de ciudadanos nacionales, una medida antes prohibida y que ahora se aplica exclusivamente para delitos vinculados al narcotráfico y al terrorismo.

Bajo este marco legal modificado, Costa Rica ya ha entregado a la justicia internacional a tres presuntos capos de la droga:

  • Exmagistrado Celso Gamboa
  • Edwin López (alias ‘Pecho de Rata’) a los Estados Unidos
  • José Johnny Angulo (alias ‘John Cadenas’).

Un caso similar: Narcotráfico y violencia golpean al Municipal Puntarenas en LINAFA

El escándalo del Municipal Liberia no es un hecho aislado dentro del ecosistema deportivo nacional. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) vinculó directamente al propietario de la franquicia actual del Municipal Puntarenas que compite en la Liga Nacional de Fútbol Aficionado (LINAFA) con operaciones de narcotráfico a gran escala y violentas disputas entre bandas rivales de la zona costera.

El 30 de marzo de 2026, las autoridades judiciales costarricenses confirmaron que el asesinato de Andrey Castro Bonilla, quien figuraba oficialmente como el dueño, principal inversor y dirigente del refundado Municipal Puntarenas en la liga de ascenso, estuvo directamente motivado por un violento ajuste de cuentas.

El asesinato de Andrey Castro Bonilla, dueño de la franquicia del Municipal Puntarenas en LINAFA, desveló un caso similar de infiltración del narcotráfico en el deporte local.
El asesinato de Andrey Castro Bonilla, dueño de la franquicia del Municipal Puntarenas en LINAFA, desveló un caso similar de infiltración del narcotráfico en el deporte local.

Las investigaciones policiales determinaron de forma contundente que el crimen fue el resultado directo de pugnas internas dentro del negocio del tráfico de drogas en el Pacífico central.

Este caso, sumado a la caída de la cúpula del Municipal Liberia, evidencia cómo el narcotráfico ha permeado las estructuras organizativas del deporte rey en Costa Rica, convirtiéndose en el principal desafío de seguridad pública y pureza deportiva para una nación que carece de fuerzas militares desde 1948 y que hoy se encuentra bajo el asedio de las rutas internacionales del contrabando de drogas.

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