Rock al Parque 2026: Una historia oral de la edición 30 con las bandas distritales

Infobae Colombia habló con seis de las agrupaciones capitalinas que tomarán parte en las tres jornadas de presentaciones en el parque Simón Bolívar, sobre la importancia del festival, sus historias particulares con el evento, y del momento por el que atraviesan actualmente sus carreras

Ilustración de músicos cantando y tocando guitarra en un escenario iluminado ante una multitud durante la noche.
Rock al Parque celebra sus 30 años en octubre de 2026 con la participación de más de 60 agrupaciones en el Parque Simón Bolívar - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
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Rock al Parque cumple 30 años en su edición 2026, programada del sábado 10 al lunes 12 de octubre en el Parque Metropolitano Simón Bolívar, de Bogotá. La celebración reúne a más de 60 agrupaciones de América Latina, Europa, Estados Unidos y Japón, bajo el lema “Bogotá Ciudad Rock”.

Entre las cabezas de cartel internacionales figuran Mon Laferte, Apocalyptica, Ministry, Los Bunkers, Editors, Stratovarius, Rata Blanca, Ratones Paranoicos, Editors y Serú Girán, representado por David Lebón y Pedro Aznar.

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Pero la columna vertebral del festival, desde su primera edición en 1995, sigue siendo la cuota local: bandas bogotanas que crecieron viendo el festival desde las gradas y que hoy, en distintos escenarios y franjas horarias, suben a contar tres décadas de resistencia, autogestión y transformación de la escena del rock colombiano.

Seis de esas bandas —Perpetual Warfare, La Monky Band, Skampida, Lutter, V For Volume y Boca de Serpiente— dialogaron con Infobae Colombia y repasaron en esta historia oral lo que significa llegar, volver o reencontrarse con el Simón Bolívar en el año del aniversario número 30.

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Hay quienes debutan tras una década de insistencia, quienes regresan después de varios intentos fallidos en audiciones previas y quienes consideran el escenario principal una suerte de graduación obligatoria para cualquier proyecto de la capital.

Entre thrash metal, funk, ska, punk, y rock alternativo, sus testimonios trazan un mapa de lo que el festival ha representado para la escena independiente de Bogotá, de las audiciones de 2001 a las de 2026, y de cómo cada banda entiende esta cita como un punto de inflexión en su propia trayectoria.

Perpetual Warfare (sábado 10 de octubre, Plaza de Eventos, 8:35 p. m.)

- crédito @perpetualwarfare/Instagram
La agrupación de thrash metal Perpetual Warfare aprovecha el contexto de la edición 30 para celebrar 20 años de carrera y presentar su próximo álbum 'Nihil Sumus' - crédito @perpetualwarfare/Instagram

Wilson Muñoz (bajista y corista): La preparación para Rock al Parque ha sido desde hace mucho tiempo, no desde el momento en que anunciaron el cartel hace unas cuantas semanas. Desde hace mucho tiempo ya sabíamos que habíamos ganado. Desde antes de pasar la convocatoria nos veníamos preparando para esto. Desde el año pasado estábamos buscando esto y pues afortunadamente se dio, ganando una convocatoria tan importante de larga trayectoria, ganándole a artistas como La Derecha, 1280 Almas.

Vamos a celebrar 20 años de la banda en los 30 años de Rock al Parque. Tenemos un show muy especial donde no solamente estaremos remembrando las canciones de los primeros álbumes, sino también presentando música nueva. Estaremos presentando canciones de lo que será nuestro próximo álbum, Nihil Sumus.

Tenemos un show especial con todas las de la ley, invitados internacionales, invitados nacionales. Entonces, creo que la preparación ha sido muy minuciosa. Creo que va a ser uno de los shows más importantes de nuestras carreras en estos 20 años. Decir eso es muy importante porque hemos tenido festivales en el extranjero y todo, pero realmente este Rock al Parque va a ser un reto para nosotros y un show muy especial, porque mostraremos una etapa de la banda que no hemos mostrado antes.

[sobre la importancia de Rock Al Parque] Siempre es una de las tarimas más importantes para las bandas aquí en Colombia. Desde pequeños, antes de crear la banda, nosotros fuimos espectadores de Rock al Parque. Hemos ido al festival durante muchos años. Cuando éramos pequeños soñábamos con tocar en este festival. Lo hicimos por primera vez en el año 2016, en un horario muy privilegiado. Estoy hablando de que tocamos entre The Black Dahlia Murder y Sepultura en el escenario Plaza a las 8:30 p. m. Entonces, fue algo muy especial debutar en Rock al Parque de esa forma. 10 años después volvemos y sentimos la misma sensación de como cuando teníamos 20, de cuando éramos unos pelados. Es una responsabilidad enorme.

Creo que entre odios y amores, Rock al Parque tiene una relación con la escena y con las bandas muy importante, que aunque muchos critiquen y despotriquen del festival, es importante entender que este festival lo es todo también para la escena [del metal], y para la escena capitalina y las bandas de Bogotá lo es más. Entonces, eh, creo que amamos el festival. Tenemos muchas cosas, digamos, entredicho, podemos pensar en otras cosas, no igual a lo que el festival plantea, pero sin lugar a dudas es algo muy importante y algo muy bonito para la escena en la capital y en Colombia.

[sobre su próximo álbum de estudio, Nihil Sumus] Nosotros lo que quisimos buscar fue una madurez, no solamente en la parte musical, sino también en la parte filosófica de cómo estamos pensando ahora. Digamos que este álbum se compuso en una época muy oscura de nuestras vidas. Fue en épocas de pandemia y pospandemia. Perdimos muchos amigos, muchas personas cercanas.

Fue una época de mucha trascendencia y muchos cambios, pero esos cambios siempre fueron relacionados con algo muy oscuro y algo muy introspectivo en nosotros. Entonces, creo que en el álbum se alcanza a notar esa desesperanza un poco por la vida, por el mundo. Lo vemos hoy en día, creemos que el mundo se va, se está yendo a un pozo sin regreso muy preocupante. Entonces, eso es lo que trata de relatar Nihil Sumus, ¿sí? Nunca dejando la fuerza y el thrash metal de Perpetual Warfare, pero sí evolucionándolo en cada detalle, en cada aspecto y sobre todo en las letras, un poco más filosóficas y existencialistas. Por eso se llama Nihil Sumus, no somos nada.

[sobre la carrera internacional de Perpetual Warfare] Ha sido una lucha bastante ardua, de mucha disciplina, de mucho trabajo, de patearse el mundo, de querérselo devorar. Hay bandas de metal que están logrando lo mismo, pero definitivamente no es algo muy común ver en las bandas de metal o del underground aquí en Colombia.

Perpetual Warfare se ha abierto camino no solamente por su escena, sino en la forma también en que se maneja, cómo se relaciona con el público, con los promotores, con cómo hemos tratado de plantear este proyecto no solamente como una banda y ya, sino también como una empresa, como una forma de vida. Ya es parte de nosotros, nosotros vivimos de esto y la banda a su misma forma vive de nosotros.

Es como que empezamos a entender de que esto no solamente es un hobby, sino que es nuestra vida. Y cuando tú empiezas a pensar así, dices: “necesito salir, necesito vender merch, necesito shows, necesito darme a conocer”. Porque a la final eso es lo que te da la papa y eso es lo que te va a dar, pues el reconocimiento que tú estás buscando en la música.

Nosotros no buscamos ese reconocimiento del rockstar ni nada de eso de los 80s, porque eso no es así, sino el reconocimiento realmente en lo que se merece, que es la música, en trabajar en cada detalle. Y eso es lo que se ha denotado en todos estos años de trabajo con Perpetual Warfare, en cada gira, en cada ciudad en la que hemos visitado, en Europa, en Estados Unidos, acá en Colombia, en Suramérica. Entonces, creo que eso ha sido una constante y una fortaleza en cuanto a la disciplina que ha tenido la banda.

La Monky Band (domingo 11 de octubre, Escenario ECO, 6:25 p. m.)

- crédito @lamonkyband/Instagram
La Monky Band regresa al escenario del Parque Simón Bolívar tras ganar una de las becas a la trayectoria del Idartes - crédito @lamonkyband/Instagram

David Jiménez (baterista): El nombre surge ya hace 12 años, por querer fusionar muchos estilos musicales y entre ellos había un estilo muy fuerte que para esa época nos gustaba mucho, que era el funk. Entonces, estábamos buscando nombres y como que decíamos: “ah, qué nombre funciona, qué nombre es pegajoso”. Entonces, dijimos: “bueno, ¿qué tal si nos llamamos La Monkey, pero no de mono, sino de funky?“. Y así se quedó La Monky Band.

Mauricio López (vocalista): Pues La Monky Band en vivo es pura sabrosura, pura fiesta, puro descontrol y mucho pogo. Nosotros intentamos mezclar todo lo que queremos hacer, es una esencia de nosotros. O sea, es fiesta, es coreografías, es visuales, son vestuarios, actores... Entonces, obviamente la idea es que queremos que sea como una experiencia total.

David Jiménez: Rock al Parque, para mí, es como la universidad del rock en Bogotá. Banda que logre llegar a Rock al Parque es una banda que logra graduarse. Para nosotros fue un sueño que perseguimos durante diez años. Nos costó diez años llegar a Rock al Parque. La primera vez fue algo increíble y esta vez volver, eh, eh, a tocar ese escenario como ganadores de una beca de mediana trayectoria, no... estamos supremamente contentos, supremamente felices.

[la historia de su primera audición para Rock al Parque, en 2024] David Jiménez: Había mucho más miedo, porque conocimos a muchos artistas amigos también, que también han luchado mucho y han llegado a audiciones y chao. No pasan, se quedaban en audiciones. Entonces nosotros dijimos: “listo, logramos audiciones, pero todavía no es nada”.

Subimos con mucho miedo, subimos con mucho nervio, pero La Monky siempre se ha caracterizado porque, cada vez que vamos a hacer un concierto, cada vez que vamos a hacer algo musical, cada vez que vamos a hacer algo, tratamos de ensayar hasta lo que puede salir mal.

Mauricio López:Hasta lo malo.

David Jiménez: Entonces, ¿qué pasa si a usted se le cae esto? Pues listo, tenga esto acá. ¿Qué pasa si de pronto el cable no funciona? Listo, entonces tengamos este otro. Tratamos de buscar las cosas mínimas que puedan fallar y tener un plan B, por si algo.

Llegamos como con tantas cosas que la cuestión fluyó. No dejamos nada al azar, y nos dimos cuenta que muchas veces las bandas a veces fallan por eso, no piensan de pronto en ciertas cosas. Un ejemplo: vimos una banda ese mismo día que al llegar se demoraron en organizarse, ya les empezaron a contar el tiempo... En cambio, nosotros dijimos: desde el mismo camerino tenemos que tener ya todo solo para conectar.

Mauricio López: Todos sabíamos qué hacer, claro.

David Jiménez: Nos organizamos en menos de cinco minutos. Esta primera banda tal vez no pensó en eso y se demoró un montón y empezaron a llamarle la atención: “Por favor, ya tienen que tocar”. Y entonces ya empezaron a tocar y el tecladista todavía no estaba cuadrado. O sea, entonces eso es algo que nos ha caracterizado. Mucho miedo, pero la dimos toda.

David Jiménez: [sobre su show para Rock al Parque] Nos hemos inspirado mucho en un show que nos ha marcado a muchos de nosotros, que es el Radio Bemba de Manu Chao. Es un show donde ellos prácticamente nunca pararon durante todo el concierto. Tuvieron a la gente arriba todo el tiempo.

Algo así vamos a hacer nosotros. Aparte vamos a tener, artes escénicas, vamos a tener actuación, vamos a tener visuales, vamos a tener...

Mauricio López: Pirotecnia.

David Jiménez: Vamos a hacer el show más increíble que la Monky ha hecho en su historia, en sus 12 años.

Skampida (escenario Bio by Vans, domingo 11 de octubre, 7:50 p. m.)

- crédito Colprensa
Skampida, banda habitual de Rock Al Parque en su historia, reconoció el valor de la entrada libre al festival, por la posibilidad de captar nuevos espectadores a la escena rockera - crédito Colprensa

David Mujica (vocalista y bajista): Pues Rock al Parque representa muchas cosas para Skampida, yo creo que para muchas bandas locales y bogotanas. Yo creo que ese es el plus, que es nuestro festival. Es el festival con el que nacimos, crecimos y nos hemos desarrollado como banda, básicamente. Creo que esta es el sexta o séptima versión en la que participamos, y pues apreciamos mucho también que siga siendo entrada libre, porque eso hace también que se despliegue diferente tipo de públicos.

Yo no sé si es porque sea gratuito o no, pero la gente diferente que normalmente no iría a un concierto de Skampida, puede ver a Skampida. Porque mucha gente lo ve así: “Ay, hay un evento de rock este fin de semana gratis, vamos a ver qué onda”, y se encuentra con bandas que le cambian la vida. Ojalá que nosotros hayamos sido una de esas, en versiones anteriores.

Juan Pablo Tobón (guitarrista): [sobre el primer Rock Al Parque de Skampida en 2001] Éramos más bien chiquitos, pero fue para nosotros muy grande por eso, porque nosotros comenzamos a ir desde el primero... Yo creo que fui desde el segundo. Al primero, creo que no me dejaban mis papás o algo así [risas].

Ver en vivo a Todos tus Muertos, Manu Chao, y ahora nosotros estábamos en esa tarima. Entonces, la primera vez de Skampida ahí fue darlo todo. No solo como show, sino puesta en escena, maquillarnos, hacer cosas como especiales. Incluso uno de los chicos estuvo haciendo piruetas con un balón de fútbol, organizar saltadas aquí, así, “usted va para allá”, no sé qué. Le hemos dado la oportunidad de tocar en Rock al Parque, mucho cariño, mucho respeto.

David Mujica: [sobre su inclusión en Rock Al Parque 2026 por la convocatoria de larga trayectoria] Un reconocimiento muy grande de poder seguir tocando, de poder seguir haciendo lo que nos gusta y de presentarlo y plasmarlo en el festival. Es increíble. No puedo hablar por el resto de la banda, pero personalmente pienso que es uno de los momentos más cúspides de la banda, que es donde se refleja toda esa historia que se ha venido desarrollando desde el 99 hasta ahora.

Juan Pablo Tobón: [Sobre el mensaje de compromiso social y político de Skampida en el mundo actual] Es un riesgo, justamente, por cómo se está derechizando el mundo entero. Es un riesgo conservar uno sus posiciones, ¿no? Pero, pues uno como artista, yo creo que debe ser como fiel a sí mismo.

Nosotros tenemos algunas canciones que curiosamente, después de 25 años, digamos que son vigentes. Cosas que se denunciaban allí, ahora con más veras hay que denunciarlas. Y pues a lo que digo que es riesgoso es porque lastimosamente como que hay organismos de control, [risas] cosas que no les gusta escuchar esas cosas, ¿no? Entonces, pues ojalá no nos veten o algo así en futuro, pero yo creo que sí hay que sembrar la conciencia. Y lo chistoso es que a pesar de que la derecha, como lo dices tú, está tomando como riendas y poder y eso, así mismo crece la conciencia también, así mismo crece la oposición, crecen las dos cosas, me parece a mí que de forma paralela.

Lutter (lunes 12 de octubre, Escenario Plaza, 3:00 p. m.)

- crédito @lutterband/Instagram
El grupo de punk rock Lutter aborda la autogestión como un requisito clave para mantener con vida un proyecto musical, en un contexto complejo para perdurar en el tiempo - crédito @lutterband/Instagram

Julián Rojas (guitarrista): [sobre el nombre] Veníamos de buscar un montón de opciones, y resultó que había un perrito, [risas] había un perro donde vivíamos que se llamaba Lutter. Entonces el perrito molestaba un montón. Lo intentaron matar un montón de veces por mamón y al final el perrito se murió. Fue de viejito y no por lo que le querían hacer.

Siempre hemos sido punk rock. Hemos tenido influencias que en ese momento como 2 Minutos, Anti-Flag, Green Day, blink-182, The Offspring, Jimmy Eat World... Viene siendo como ese tipo de ola al cual nos ha permitido también identificarnos, querer decir como: “Hey, yo quiero una banda que suene más o menos a esto o que suene a esto, me quiero ver así”. Y de alguna manera, en el trayecto o en el transcurso de lo que ha pasado con Lutter, hemos visto un montón de bandas que nos han iluminado. Muchas veces ni siquiera son del mismo género. Y empieza uno a tener ideas, ya sea de una música popular, de un reguetón. Hay que tener la cabeza abierta para poder hacer música.

Algunas personas nos han dicho que por qué no estamos a la altura de Don Tetto, pero nosotros tuvimos una pausa, a lo cual, digamos, también la parte económica nos ha afectado, porque desafortunadamente tener banda al inicio es una inversión, y hay que tener recursos para tener banda.

A veces, pues le pegas porque sí, con tu guitarra de 20, 30 mil pesos. Puede que pase, obviamente lo hemos visto, pero hay proyectos donde necesitamos inversión, y desafortunadamente a veces los proyectos se acaban. Es por eso, porque si tú no tienes cómo poder mantenerlo, poder continuar haciendo música, poder hacer un video, poder tomarte unas fotos, poder ir a ensayar, comprarte un buen instrumento... entonces creo que afecta, pero, pero por eso mismo te decía ahora, como que nos han pasado tantas cosas, que yo siempre he dicho que Lutter es una banda que no tiene plata, pero logra las cosas. De algún lado buscamos, en algún lado nos inventamos, algo vendemos, algo rebuscamos.

[sobre la autogestión] Yo creo que inicialmente podía ser parte de las circunstancias, pero en este momento creo que ya dejó de ser un hobby. Creo que cuando una banda empieza a tener como no las mismas presentaciones, no las mismas situaciones que una banda normal o común que está arrancando, creo que ya empiezas a pasar de nivel. Empiezas a tener otra visión, y para nosotros prácticamente esto ya es un estilo de vida, porque 24/7 estamos en esto. Que el ensayo, que el proyecto, que el video, que la canción, que la producción. Siempre hay algo que hacer, así sea administrativo, así sea algo de grabar, pero siempre hay algo que hacer en la banda.

[sobre su EP HOMÓNIMO] creo que necesitábamos un motivo, una razón para poder sentarnos y decir: “vamos a escribir, vamos a hacer música para este tipo de cosas”. Pero no salía, no pasaba nada. Y pues no sé si afortunadamente o desafortunadamente, nos rompieron el corazón y pues salió un increíble disco. [risas]

[sobre Rock Al Parque] La idea del festival es más que todo empezar a mostrarnos a nuevas personas, nuevos públicos, nuevas generaciones, que las personas que ya nos venían acompañando, o la generación o el público que le gusta la banda, pueda ver de esta manera algo más profesional, el paso que está viniendo o que está teniendo la banda en este momento.

Siento que es el espacio o es un punto donde todo el mundo debe pasar, o debe hacer el esfuerzo por pasar. No es el fin del mundo, pero creo que es un punto demasiado importante para un artista poder llegar a un festival como Rock al Parque. A pesar de que han cambiado un montón desde la primera edición hasta el día de hoy, en la número 30, siento que hemos visto una evolución tanto en la producción como en los espacios donde se realiza el festival. Normalmente se realiza en el Simón Bolívar, pero si te das cuenta, ya no es un pedazo pequeño, sino alcanza a abarcar una gran cantidad de parque.

Entonces, siento que todo el mundo debe hacer el esfuerzo. Debe hacer la tarea de poder pasar a un festival como este, porque te va a abrir puertas un montón, y si realmente tienes una carrera, va a funcionar. Y si realmente, pues querías tener una banda para pasar, pues hiciste bien la tarea.

V For Volume (lunes 12 de octubre, Escenario Bio by Vans — 5:15 p. m.)

V For Volume presentó en un evento especial en noviembre su más reciente álbum de estudio, 'Plan De Fuga' - crédito @tomasreinales/@vforvolume/Instagram
V For Volume adelantó que su presentación en el festival será similar a una obra de teatro dividida en cuatro actos - crédito @tomasreinales/@vforvolume/Instagram

Maria José Camargo (cantante): Es la tercera vez de V For Volume en Rock al Parque. Creo que es la vez que más nos lo hemos tomado en serio, en el sentido en el cual nos estamos apropiando de ese show. Como nos pasó en el 2010, que nos cogió por sorpresa, fue muy rápido. En el 2018 fue que tocamos la última vez. Fue como un tema muy feminista. No es que haya cambiado mucha cosa, pero estábamos en un momento bien complicado como mujeres en la música y decidí como darles espacio y esa voz a las sufragistas y fue como una cosa muy política, digamos.

Y esta vez no, esta vez se trata de la música. Esta vez es una celebración de Rock al Parque, es una celebración de nuestra trayectoria, es una obra de teatro en cuatro actos con cuatro momentos interactivos con el público, tiene vestuario, tiene multimedia, tiene, por supuesto, lo mejor de nuestros cinco trabajos y el estreno de una canción. Entonces, está muy cuidado todo.

[sobre el concepto de su próximo álbum, Vida] Estaba muy obsesionada con la Divina Comedia de Dante, que fue un libro que leí muchísimo durante mi vida como estudiante, luego como académica.

Me pareció curioso hacer un descenso al infierno si el infierno fuera Bogotá a las tres de la mañana entrando a Púrpura y que el que te reciba no sea Virgilio, sino el portero de Púrpura a las tres de la mañana, que uno sabe quién es, y que le pregunte el santo y seña, y uno baja y está todo pegoteado y es la misma música, la misma gente que se repite.

Esa imagen, como del infierno bogotano, me perseguía mucho. Quise hacer un descenso al infierno con las mismas correspondencias que tiene el infierno de Dante, esa simetría que existe.

[sobre su más reciente sencillo, Antena, con ritmos latinos] Yo creo que era una deuda que también me tenía a mí misma. Yo soy una persona que canta mucho con el cuerpo y yo creo que el que ha ido a un show de V For Volume sabe que no va a ser un show quieto. Yo voy a estar ahí metida entre el público, me voy a dar en la jeta, voy a dar besos, voy a tocar, voy a sudar, voy a sangrar, voy a llorar. Es una cosa muy física.

Y yo quería una canción muy física también, muy primitiva, porque si era sobre el acto de conectar, tenía que ir a la cosa más primitiva que tenemos los latinos, también. Tengo un gran amigo, un baterista fantástico que se llama Miguel Ángel “el Titi” Ortiz, que tocó mucho tiempo en una banda bogotana de rock que se llamaba El Sin Sentido. Es una eminencia en su campo. Él terminó tocando después mucho tiempo con Maluma, fue el baterista de Maluma mucho tiempo, y me pareció una chimba experimentar con él algo primitivo.

Y empezamos a fregar en el estudio de Matías Krieger en Pocket Audio en la 116, un estudio maravilloso que recomiendo siempre mucho, con ritmos como primitivos, una vaina superprimitiva. Y este man empezó a darle y yo pensé lo mismo que tú, pensé que el dembow era una cosa como un ritmo ahí super robótico. No, esto tiene todas las dimensiones que tú quieras, tiene otros instrumentos, tiene muchas capas, tiene muchas maneras de interpretarse y reinterpretarse.

Entonces, yo dije: “Okey, yo quiero traer esto, pero volverlo futurista. ¿Qué tal un ritmo afrofuturista?“. Y eso fue lo que él empezó a tocar al principio, y me pareció como que la canción se fue haciendo sola y la letra salió de manera natural, así todo se fue dando. Todo a partir del ritmo.

[sobre el significado de Rock Al Parque] Acabo justo de publicar un post sobre eso, una carta de amor a Rock al Parque, en donde me doy cuenta que es una conquista colectiva. Fue un espacio que ganamos en la cultura alternativa sobrela heteronormia, sobre el status quo, sobre un montón de cosas que estaba pasando. No es un triunfo de alguien o de una banda o de un género sobre algo, sino de un colectivo que se hizo sentir y que no ha soltado ese espacio durante 30 años, y eso no es menor.

Y para V For Volume es la mayoría de edad. Cumplimos 18 años este año, y para mí ese concepto de la mayoría de edad es una cosa bien delicada y con pinzas, porque la mayoría de edad es autogobernabilidad, es tomar tus propias decisiones, ¿sabes? Ser dueño y responsable de tus acciones.

Eso es para mí la mayoría de edad, y eso es lo que también siento que está pasando en este álbum. V For Volume ahorita es una nave autosuficiente que no le debe nada a nadie y eso es una delicia. No podemos tener un espíritu más independiente, y no encuentro un lugar más bonito para celebrar esa independencia que Rock al Parque, que es el lugar del sonido independiente y de las voces independientes.

Boca de Serpiente (lunes 12 de octubre, Escenario Plaza, 6:20 p. m.)

- crédito @bocadeserpiente/Instagram
El dúo Boca de Serpiente asume la presentación en el escenario principal con honor y responsabilidad, justo antes del concierto de Ministry - crédito @bocadeserpiente/Instagram

Juan Carlos Marín (cantante y bajista): Nos estamos preparando con todo el foco que merece un evento y un horario como este, en especial. Sin quitarle el mérito a todos los horarios en los que hemos participado anteriormente, pero creemos que este siendo el último día de Rock al Parque, siendo a las 6:20 p. m., siendo justo antes de Ministry, después de los Ratones Paranoicos, en el escenario principal, creemos que es algo que debemos abordar con todo lo que significa ese reto.

Santiago Torrents (baterista): Estamos ensayando mucho, estamos tocando mucho también porque queremos foguear algunos de los recursos y arreglos que queremos poner en el show. Entonces, sí, ha sido como un tiempo de trabajo sin parar. Aquí vamos sobreviviendo.

Santiago Torrents: [sobre la dinámica de power dúo] Creo que la cosa trasciende el tema del estudio y del en vivo, ya se vuelve como a nivel logístico, a nivel conceptual, a nivel de equipo de trabajo.

Yo creo que más que ser un power duo, el beneficio gravita en que seamos las personas que somos, porque pues nosotros llevamos navegando el rock and roll un montón de tiempo con bandas y tal, es muy difícil encontrar una persona que esté tan alineada el uno con el otro, con la visión del proyecto, con las necesidades de trabajo del proyecto, con la necesidad de inversión en el proyecto, tener ese despliegue de inversión, de trabajo, de tiempo, de fe, de todo lo que una banda necesita.

Es muy difícil encontrar a dos personas que se encuentren así. Juan y yo somos unos afortunados de tenernos el uno al otro caminando en esta vuelta. Tiene beneficios como a nivel de toma de decisiones, se hace más ágil. Obviamente también tiene algunos retos como, pues sí, a la hora de invertir, pues somos dos personas invirtiendo nada más. Pero, pues como que lo abrazamos. El hecho de que seamos dos, fue medianamente circunstancial. Lo abrazamos y lo honramos y lo celebramos todos los días.

Cada vez que nos fuimos a una tarima y ven que son solamente dos personas, nos hacen el chiste de: “¿Dónde están los otros? No, no llegaron, les quedó grande”. O nos dicen “es que suenan como once y solo son dos”. Ya se volvió como parte de la historia de la banda, los chistes y las anécdotas al respecto. Pero, pues estamos muy felices de ser dos, la verdad.

Juan Carlos Marín: [sobre sus experiencias en Rock Al Parque] Nosotros nos presentamos en el 2019 y llegamos a la etapa de audición y no pasamos. Eso nos permitió reflexionar y recibir un feedback importante para tener en cuenta de ahí en adelante.

En el 2022, una experiencia hermosísima fue habernos cruzado en el camino con una mujer increíble que se llama Claudia Pereira, que nos puso el ojo y nos llevó a Chile. Y Chile luego se enlazó con Argentina, y eso fue consecuencia de ese Rock al Parque del 2022.

Santiago Torrents: En el primer Rock al Parque tuvimos un tema técnico y al final tuvimos que utilizar un dispositivo inalámbrico.

Juan Carlos Marín: Y yo nunca toco con cable y ese día me tocó ir cableado con el instrumento. Y resulta que recibo descargas eléctricas cuando toco el micrófono con los labios. Y yo soy alguien que canta pegado.

Santiago Torrents: Descargas pequeñas. Este muchacho tampoco se va a morir, pero pues no es la cosa más cómoda del mundo.

Juan Carlos Marín: No son, no son pequeñas. Es incómodo.

Santiago Torrents: No se puede tocar. No se puede tocar.

Juan Carlos Marín: Sí, verdad.

Santiago Torrents: En el Rock al Parque 2022 no solamente tuvimos una pelea con el clima, sino que además justo tocamos el día en el que había un partido de fútbol del Mundial, porque el Mundial siempre es en julio, pero ese año fue en noviembre. Era así como un partido Alemania contra España, eso. Todo el mundo está allá viendo. Sin embargo, ahí lo pudimos sortear.

Juan Carlos Marín: Significa un reto muy importante. Significa otro nuevo punto de partida para ajustar... No es que tengamos la expectativa per se, pero sí la intención de que este nuevo punto de partida abra nuevas ventanas como las abrió en 2022 y las abrió en 2024.

Sentimos que Bogotá se viste de gala, Rock al Parque se viste de gala, porque son 30 años de estar ofreciendo estos espacios públicos, y para nosotros yo creo que el reto es el que siempre es, abordar esto con el foco que merece, pero la expectativa y el honor es como de hacer parte precisamente de esta celebración.

Creo que nos tocó un lugar en el tiempo, en el mundo increíble para, para poder estar compartiendo justo los 30 años de un evento que a nivel Latinoamérica es muy reconocido por ser un festival gratuito inmenso y, pues es que el cartel está increíble.

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