Abogada explicó qué puede ocurrir en el caso de Yenifer García, la mujer que murió tras hacerse un tatuaje en su casa: “El falso anestesiólogo”

La penalista Sharon Castillo analizó el dictamen de Medicina Legal, que atribuyó el deceso a una intoxicación intravenosa con fentanilo, ketamina y midazolam

Declaraciones de la abogada Sharon Castillo - crédito @abogadasharoncastillo/IG

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El dictamen de Medicina Legal sobre la muerte de Yenifer García Valencia abrió un nuevo capitulo en este proceso penal, luego de que la abogada Sharon Castillo se refirió a las circunstancias en que se administraron fentanilo, ketamina y midazolam y permiten evaluar si el caso encaja en un homicidio culposo o si la Fiscalía puede avanzar hacia una hipótesis de dolo eventual.

La mujer, de 33 años, murió el 15 de agosto de 2026 en su vivienda del barrio Terrazas de San Jorge, en la localidad de Rafael Uribe Uribe, al sur de Bogotá, mientras recibía la cuarta sesión de un tatuaje en la espalda.

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El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses concluyó que la causa de muerte fue una intoxicación medicamentosa combinada por la administración intravenosa de los tres fármacos.

Para Castillo, el informe descarta que el procedimiento de tatuaje haya sido la causa directa del deceso y concentra la investigación en la aplicación de medicamentos de uso controlado.

“Yenifer no murió por el tatuaje”, afirmó la penalista al referirse al resultado forense. Según expuso, el análisis jurídico debe centrarse en quién suministró las sustancias, bajo qué condiciones y con qué conocimiento del riesgo.

Castillo compartió el video con su análisis desde su cuenta de Instagram el martes 6 de octubre de 2026 - crédito @abogadasharoncastillo/IG
Castillo compartió el video con su análisis desde su cuenta de Instagram el martes 6 de octubre de 2026 - crédito @abogadasharoncastillo/IG

El dictamen atribuyó la muerte a una intoxicación intravenosa combinada

El reporte pericial estableció que el fentanilo, la ketamina y el midazolam comprometieron de forma irreversible las funciones respiratorias y cardiovasculares de García.

En el dictamen, desde Medicina Legal se calificó el caso como una muerte violenta en contexto de homicidio, una conclusión que no equivale por sí sola a una condena penal ni define aún la modalidad de responsabilidad de la persona investigada.

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De acuerdo con la información conocida dentro de la investigación, la víctima mostró señales de dolor durante la sesión de tatuaje. Después, se contactó a un hombre que se habría presentado como enfermero para administrar analgésicos y anestésicos por vía intravenosa.

crédito equipo de prensa xconcejal Jairo Avellaneda
Algunos de los medicamentos hallados son de uso institucional - crédito equipo de prensa concejal Jairo Avellaneda

Las pesquisas señalan que el procedimiento tuvo un costo de $ 600.000 y se realizó en un entorno residencial.

El documento forense indicó que no hubo una valoración clínica previa, monitoreo permanente de signos vitales ni elementos para reanimación prehospitalaria. También advirtió que la aplicación ocurrió fuera de un lugar con condiciones asistenciales y sin los protocolos requeridos para responder ante una depresión respiratoria.

Castillo advirtió que uno de los elementos relevantes es que, según la información divulgada, quien suministró los medicamentos no era anestesiólogo. La penalista agregó que se investiga la posible realización de varias aplicaciones, un aspecto que puede resultar determinante para reconstruir la secuencia de los hechos.

El análisis estableció la presencia de fentanilo, ketamina y midazolam, sustancias que, según el informe, provocaron un deterioro severo de las funciones respiratorias y cardiovasculares - crédito Concejal Jairo Avellaneda
El análisis estableció la presencia de fentanilo, ketamina y midazolam, sustancias que, según el informe, provocaron un deterioro severo de las funciones respiratorias y cardiovasculares - crédito Concejal Jairo Avellaneda

La discusión penal puede ir del incumplimiento del deber de cuidado al dolo eventual

La primera hipótesis planteada por la abogada es la de homicidio culposo. Esa figura puede configurarse si la persona no buscaba causar la muerte, pero desatendió el deber objetivo de cuidado exigible al administrar sustancias con efectos anestésicos y analgésicos, por vía intravenosa y sin los controles médicos adecuados.

“Un homicidio culposo no significa simplemente que fue un accidente. Significa que alguien causó una muerte porque incumplió el cuidado que debía tener”, expuso Castillo.

De acuerdo con la jurista, la sanción prevista para ese delito va de 32 a 108 meses de prisión, un rango que equivale aproximadamente a entre dos años y ocho meses, y nueve años.

La segunda posibilidad, de mayor gravedad, es que la Fiscalía establezca la existencia de dolo eventual. En términos jurídicos, esta modalidad requiere demostrar que la persona se representó como probable el resultado mortal de su conducta y, pese a ello, decidió continuar. No supone necesariamente que hubiera una intención directa de matar.

Castillo aseveró que la eventual repetición de las aplicaciones no implica que haya un homicidio por cada una de ellas. Sin embargo, puede aportar elementos para determinar si, entre una administración y otra, la persona advirtió señales de alarma, entendió el riesgo que afrontaba García y optó por seguir con el procedimiento.

Declaraciones del médico especialista en cuidados intensivos Richard Suárez - crédito @richardsuarezu/IG

“Si la Fiscalía logra demostrar que esta persona conocía el riesgo que estaba creando, se representó que la muerte podía ocurrir como un resultado probable y aun así decidió continuar, podríamos estar hablando directamente de un dolo eventual”, detalló la abogada.

De prosperar esa hipótesis, la pena correspondería a la del homicidio doloso, que Castillo ubicó entre 208 y 450 meses de prisión, es decir, aproximadamente entre 17 años y cuatro meses y 37 años y seis meses.

La Fiscalía debe definir la imputación y establecer eventuales responsabilidades adicionales

La investigación también deberá precisar el papel del tatuador y de las demás personas que estaban en la vivienda. Castillo planteó que corresponde establecer si existió alguna responsabilidad adicional, según el grado de intervención de cada uno, el conocimiento que hubieran tenido sobre la administración de los medicamentos y las decisiones que tomaron frente al estado de salud de la víctima.

El informe pericial de Medicina Legal finalmente revela la verdad sobre la muerte de Yenifer García, lo que provocó el rechazo del concejal Jairo Avellaneda - crédito @jairoavellanedagarcia/Instagram

El hombre señalado en las denuncias como quien habría suministrado la mezcla, Juan Jair Sánchez Góez, fue capturado inicialmente por la Policía en el lugar de los hechos y posteriormente quedó en libertad mientras avanzaban las primeras diligencias, según la información del caso que conoció el concejal de Bogotá Jairo Avellaneda y que, junto a la familia de García, han pedido que se aceleren las actuaciones judiciales tras conocerse el dictamen forense.

La Fiscalía General de la Nación mantiene el expediente en indagación preliminar y ordenó pericias complementarias para definir la eventual imputación. Entre los puntos por esclarecer están la acreditación profesional de quien aplicó los fármacos, la forma en que fueron adquiridos, las dosis administradas y la cronología de las atenciones que recibió Yenifer García antes de morir.

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