Vivir solo es tendencia en Colombia: uno de cada cinco hogares ya está compuesto por una sola persona, según encuesta del Dane

Los cambios en la composición familiar están transformando el tamaño de las viviendas y las decisiones de los consumidores sobre muebles, distribución y aprovechamiento de los espacios

El sur y suroccidente de Bogotá concentran las viviendas usadas más económicas en 2026, según Metrocuadrado.com - crédito Álvaro Tavera/Colprensa
Los hogares conformados por una sola persona aumentaron su participación en Colombia durante los últimos años - crédito Álvaro Tavera/Colprensa
Guardar

La forma de vivir en Colombia está cambiando y ese movimiento ya se refleja en los hogares. Cada vez son más las personas que ocupan una vivienda sin convivir con otros integrantes, una tendencia que ganó peso entre 2022 y 2025 y que empieza a tener efectos sobre la manera de pensar los espacios residenciales.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) muestran que los hogares de una sola persona pasaron de representar 18,4% en 2022 a 20,2% al cierre de 2025. En otras palabras, actualmente uno de cada cinco hogares del país está compuesto por una persona.

PUBLICIDAD

El 20% de los hogares de Colombia ya es unipersonal y ese cambio modifica el consumo, los canales de compra y las prioridades de ahorro y practicidad - crédito VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae
Bogotá registra un promedio de 2,56 personas por hogar, por debajo de la media nacional - crédito VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae

El cambio contrasta con lo ocurrido en los hogares biparentales. Este tipo de vivienda pasó de representar 53,4% a 51,3% durante el mismo periodo, una reducción que muestra cómo se ha modificado la composición de las familias y de las unidades habitacionales en Colombia.

La transformación también se observa en el número de personas que viven dentro de cada vivienda. El promedio nacional llegó a 2,82 personas por hogar, mientras que en ciudades con alta densidad urbana, como Bogotá, bajó a 2,56. La reducción del tamaño de los hogares plantea nuevas necesidades sobre la distribución de los inmuebles y el uso que se les da a sus espacios.

PUBLICIDAD

Con menos integrantes compartiendo una misma vivienda, la funcionalidad cobra mayor importancia. La arquitectura residencial enfrenta el reto de aprovechar mejor cada metro cuadrado y ofrecer zonas que puedan cumplir diferentes propósitos, especialmente cuando se trata de hogares conformados por una sola persona. Ese cambio también empieza a sentirse en el mercado de muebles y decoración. Un estudio de Ipsos realizado para la marca Jamar en las principales ciudades del país encontró que 60% de los consumidores cambia sus muebles principalmente para modernizar sus espacios.

Los muebles modulares y las soluciones multifuncionales ganan espacio ante las nuevas necesidades de los hogares - crédito ajover.com
Los muebles modulares y las soluciones multifuncionales ganan espacio ante las nuevas necesidades de los hogares - crédito ajover.com

La renovación también está relacionada con los cambios de vivienda. Según el mismo estudio, 18% de los consumidores compra muebles nuevos debido a una mudanza reciente o al inicio de una vida independiente. Estos comportamientos muestran que las decisiones sobre el mobiliario están cada vez más relacionadas con la necesidad de adaptar las viviendas a nuevas formas de habitar.

En ese escenario ganaron espacio los muebles modulares y las soluciones que permiten darle más de una función a una misma zona. Los comedores que pueden utilizarse como estaciones de trabajo y los sistemas de almacenamiento inteligentes aparecen como alternativas frente a los muebles tradicionales de mayor tamaño.

Mientras estos cambios se reflejan en la composición de los hogares, el mercado de vivienda también enfrenta discusiones relacionadas con el precio de los inmuebles. El Ministerio de Vivienda presentó un proyecto de decreto que busca frenar las alzas en el valor de las viviendas de interés social, conocidas como VIS. La propuesta plantea que el precio de este tipo de vivienda quede en un máximo de 135 salarios mínimos. Además, el Gobierno busca que el valor en pesos colombianos quede establecido desde el inicio del negocio, con el propósito de evitar modificaciones posteriores asociadas a la evolución del salario mínimo.

El incremento representa una ventaja para los que buscan su primera vivienda, apuntando a la justicia social y desarrollo económico - crédito Colprensa
El Gobierno presentó un proyecto de decreto relacionado con el precio de las viviendas de interés social en Colombia - crédito Colprensa

Este escenario puede influir en las decisiones de quienes buscan vivienda, pues la composición del hogar determina el espacio requerido. Una persona sola puede priorizar distribuciones diferentes a las de una familia con integrantes y necesidades de convivencia. Por otro, las nuevas necesidades de quienes ocupan esos espacios empiezan a influir en las decisiones de compra de muebles y en la manera de aprovechar las viviendas. La búsqueda de funcionalidad se convierte en un elemento relevante cuando una misma área debe servir para trabajar, descansar, almacenar objetos o desarrollar otras actividades.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD