Más de 180 guardas de Transmilenio han sido agredidos en 2026 por colados violentos

Una serie de agresiones documentadas revela que la falta de controles adecuados y barreras físicas ha permitido que las amenazas contra el personal y la ciudadanía aumenten

Guardar

La mayoría de los ataques a personal de seguridad en Transmilenio está relacionada con personas que evaden el pago del pasaje - crédito Concejal Juan David Quintero

La seguridad al interior del sistema Transmilenio atraviesa una de sus etapas más críticas. Solo en lo corrido de 2026, se reportaron 184 agresiones contra guardas de seguridad, la mayoría perpetradas por personas que evaden el pago del pasaje.

Los incidentes, que incluyen ataques con armas blancas y agresiones físicas a mano limpia, reflejan un deterioro acelerado del orden y la convivencia en estaciones y portales del sistema de transporte masivo de Bogotá.

El concejal Juan David Quintero fue enfático al advertir que el fenómeno de los colados ya no es solo una infracción administrativa, sino que ha evolucionado hacia una dinámica de violencia directa:

“Hay que decirlo una vez más, los colados de TransMilenio son delincuentes y ya no solamente roban a los ciudadanos que pagan su pasaje y a todos los ciudadanos que contribuimos con los impuestos para el sostenimiento de nuestro sistema integrado de transporte, sino que además utilizan armas blancas, violencia, para enfrentar a esos vigilantes o a esos guardas que están simplemente haciendo su trabajo”, sostuvo el cabildante.

Un incidente en la estación Country Sur ejemplificó el alto nivel de riesgo que enfrentan los guardas de Transmilenio - crédito Concejal Juan David Quintero
Un incidente en la estación Country Sur ejemplificó el alto nivel de riesgo que enfrentan los guardas de Transmilenio - crédito Concejal Juan David Quintero

Para Quintero, la situación genera un entorno de riesgo permanente para los trabajadores del sistema y los usuarios que cumplen con sus obligaciones. Los guardas de seguridad, encargados de ejercer control y garantizar el cumplimiento de las normas, se han convertido en blanco directo de ataques, debilitando la autoridad en puntos críticos y enviando un mensaje de impunidad a quienes desafían las reglas.

El concejal recordó un episodio reciente, ocurrido el 22 de abril en la estación Country Sur, donde un individuo que evadía el pago agredió con tijeras a varios guardas tras ser interceptado, evidenciando el peligro que enfrentan estos funcionarios.

Reacciones y propuestas para blindar el sistema

Ante la gravedad de los hechos, Quintero elevó un llamado directo al alcalde Carlos Fernando Galán para que adopte medidas urgentes y estructurales. “Esto demuestra una vez más, y por eso nuevamente le hacemos un llamado al alcalde para que blinde el sistema TransMilenio. Hay que empezar por las puertas, también reforzar la presencia de la policía, de la vigilancia privada, de la cultura ciudadana, pero sobre todo mostrar contundencia. Un colado es un delincuente”, recalcó.

Un incidente en la estación Country Sur ejemplificó el alto nivel de riesgo que enfrentan los guardas de Transmilenio - crédito Concejal Juan David Quintero

La estrategia propuesta por el concejal se basa en tres frentes

  • Fortalecer la infraestructura de seguridad mediante la instalación y optimización de puertas anticolados y barreras físicas.
  • Incrementar la presencia policial y de vigilancia privada en las estaciones con mayores índices de evasión y conflictividad.
  • Aplicar sanciones efectivas bajo una política de cero tolerancia frente a la evasión y la violencia.

Falta de control y vulnerabilidad estructural

El problema de la inseguridad en Transmilenio no solo radica en las agresiones físicas, sino también en la ausencia o deterioro de componentes clave de infraestructura. La concejala Clara Lucía Sandoval alertó sobre la falta de puertas de seguridad en múltiples estaciones, una situación que persiste tras más de dos años de administración. Sandoval subrayó que la falta de control permite el incremento de colados, el ingreso de ladrones y habitantes de calle, y expone a los usuarios a hechos delictivos.

El asesinato del joven Fredy Santiago Guzmán en la estación Minuto de Dios puso en evidencia la gravedad de la situación: los responsables ingresaron por accesos laterales sin ningún tipo de control, en una estación —como muchas de la troncal de la Calle 80— que carece de puertas de seguridad.

La empresa dispuso personal para evitar los colados en el sistema - crédito @TransMilenio/X
La concejal Clara Lucía Sandoval denuncia la falta de puertas en estaciones de TransMilenio que facilita el ingreso sin control - crédito @TransMilenio/X

“Hoy encontramos estaciones sin puertas en troncales clave del sistema como la Calle 80, Calle 26, NQS, Suba y Caracas. Esto demuestra que el problema es estructural y sigue sin solución”, señaló Sandoval.

La concejal cuestionó la falta de acciones concretas por parte de la administración distrital, enfatizando que “sin puertas no hay control. Y sin control, el sistema queda completamente expuesto. Hoy cualquier persona puede ingresar sin restricción, lo que facilita hechos de inseguridad y pone en riesgo a los usuarios”.