Daniel Noboa lanzó duro mensaje a Gustavo Petro y justificó medidas arancelarias: “No hay compromiso contra el narcoterrorismo”

El mandatario defendió el alza del 100% a importaciones colombianas, aseguró que redujo la violencia en la frontera y condicionó el diálogo a cambios en la postura de Colombia

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El presidente Daniel Noboa. (Isaac Castillo/Presidencia de la República)
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, defiende el endurecimiento de medidas contra Colombia ante la creciente tensión bilateral - crédito Presidencia de la República de Ecuador

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, defendió públicamente la decisión de su Gobierno de endurecer las medidas contra Colombia, en medio del creciente choque bilateral.

A través de un mensaje en la red social X, el mandatario aseguró que la postura de su administración responde a diferencias de fondo en la lucha contra el crimen organizado. “Lamentablemente, no se puede llegar a acuerdos con quien no tiene el mismo compromiso para luchar contra el narcoterrorismo”, afirmó.

Noboa atribuye la decisión a diferencias profundas en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en la frontera norte - crédito @DanielNoboaOk/X
Noboa atribuye la decisión a diferencias profundas en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en la frontera norte - crédito @DanielNoboaOk/X

Noboa también respaldó la efectividad de las decisiones adoptadas en materia de seguridad, al señalar que, tras su implementación, se evidenciaron resultados concretos en la frontera norte de Ecuador. “Desde que tomamos esta medida, en la frontera norte las muertes violentas se redujeron en un 33%”, indicó.

El jefe de Estado fue más allá y dejó abierta la puerta a un eventual restablecimiento del diálogo, aunque condicionándolo a un cambio en la postura del Gobierno colombiano. “En el futuro, se podrá conversar con un gobierno que sí esté comprometido con combatir la delincuencia y el narcotráfico”, agregó.

Las declaraciones de Noboa se dan en un contexto de alta tensión entre ambos países, luego de que Ecuador elevara al 100% la tasa de seguridad a las importaciones colombianas y suspendiera los canales técnicos de diálogo. Desde Quito, estas decisiones fueron justificadas como parte de una estrategia para enfrentar el narcotráfico y reforzar la seguridad en la zona fronteriza.

Por ahora, el cruce de mensajes entre ambos gobiernos refleja una relación cada vez más distante, con diferencias que no solo se mantienen en el plano diplomático, sino que también impactan el comercio y la cooperación bilateral.

La reducción del 33% en las muertes violentas en la frontera norte de Ecuador es presentada como resultado directo de las nuevas políticas de seguridad - crédito Leonardo Castro/REUTERS
La reducción del 33% en las muertes violentas en la frontera norte de Ecuador es presentada como resultado directo de las nuevas políticas de seguridad - crédito Leonardo Castro/REUTERS

El “agarrón” diplomático

La tensión entre Colombia y Ecuador no surgió de un solo episodio, sino de una cadena de decisiones y declaraciones que, en las últimas semanas, fueron escalando hasta configurar uno de los momentos más delicados en la relación bilateral reciente.

Uno de los puntos de quiebre fue el pronunciamiento del presidente Gustavo Petro sobre la situación del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas. A través de la red social X, el mandatario colombiano lo calificó como “preso político” y pidió su liberación, lo que fue interpretado por Quito como una injerencia directa en asuntos internos.

La reacción del Gobierno ecuatoriano, liderado por Daniel Noboa, fue inmediata. Se emitió una nota de protesta diplomática en la que se rechazaron las declaraciones de Petro y se defendió la legitimidad de las decisiones judiciales contra Glas, condenado por casos de corrupción. Además, se llamó a consultas al embajador ecuatoriano en Bogotá, marcando un claro enfriamiento en las relaciones.

En paralelo, Ecuador decidió suspender de manera indefinida las mesas técnicas de diálogo con Colombia y frenar la designación de su embajador en el país. Aunque la canciller Gabriela Sommerfeld aclaró que no se trata de una ruptura definitiva, sí dejó claro que el diálogo quedó en pausa hasta que existan condiciones de respeto mutuo.

El presidente colombiano Gustavo Petro y su homólogo ecuatoriano Daniel Noboa enfrentan una de las crisis diplomáticas más delicadas de los últimos años entre sus países, luego de que Colombia denunciara el hallazgo de un artefacto explosivo en la zona fronteriza- crédito Colprensa/Margarita Contreras/VisualesIA
El cruce de declaraciones y medidas ha enfriado la relación bilateral, impactando el comercio y la cooperación entre Ecuador y Colombia - crédito Colprensa/Margarita Contreras/VisualesIA

La tensión escaló aún más cuando Quito anunció una medida de impacto directo en el comercio: elevar al 100% la tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia. El Gobierno ecuatoriano justificó esta decisión en la necesidad de responder a problemas de seguridad en la frontera, especialmente relacionados con el narcotráfico, y aseguró que se trata de una acción soberana.

Desde Colombia, la respuesta fue contundente. Petro calificó la medida como una “monstruosidad” y advirtió que podría significar el fin de la participación del país en la Comunidad Andina. Además, planteó la posibilidad de reorientar la política comercial hacia otros bloques como el Mercosur, lo que evidencia la dimensión del choque.

En conjunto, estos episodios muestran cómo un desacuerdo político inicial terminó escalando hacia un conflicto diplomático y comercial de mayor alcance. La relación entre ambos países, históricamente estratégica, hoy se encuentra marcada por la desconfianza, con efectos que ya se sienten en el comercio, la cooperación y el escenario regional.