Este es el café que protege el hígado: qué tipo elegir, cuántas tazas tomar y por qué puede marcar la diferencia

Una infusión popular revela beneficios que sorprenden a médicos y podría cambiar tu rutina matutina

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Primer plano de manos sosteniendo una taza de café humeante con espiral en la superficie; mujer desenfocada y ambiente nocturno al fondo.
El café y su secreto para proteger el hígado cada día - crédito Imagen Ilustrativa Infobae/VisualesIA

El café, una de las bebidas más consumidas en el mundo, ha pasado de ser objeto de debate a consolidarse como un aliado para la salud hepática.

Diversas investigaciones científicas han encontrado que su consumo habitual podría reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como la cirrosis, la fibrosis e incluso el hígado graso no alcohólico, una de las afecciones más comunes en la actualidad.

De acuerdo con estudios citados por EASL The Journal of Hepatology y el New England Journal of Medicine, ingerir al menos dos tazas de café al día está asociado con un efecto protector significativo sobre el hígado y esta evidencia ha sido respaldada por múltiples análisis que han examinado el impacto de esta bebida en distintas etapas del daño hepático.

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Uno de los hallazgos más relevantes es que las personas que consumen entre dos y tres tazas diarias presentan un menor grado de fibrosis hepática en comparación con quienes no beben café.

Ilustración digital de un hígado humano de color rojo anaranjado, mostrando múltiples acumulaciones de grasa amarilla sobre su superficie contra un fondo azul
Cómo el café filtrado impacta en el bienestar del hígado - crédito Imagen Ilustrativa Infobae/VisualesIA

Esta condición, que corresponde a una fase inicial del daño en el hígado, se caracteriza por la formación de cicatrices internas que afectan el funcionamiento del órgano.

Además, el impacto del café no se limita a etapas tempranas. Según el New England Journal of Medicine, esta bebida también interviene en fases más avanzadas, como la cirrosis, ralentizando su progresión. En otras palabras, el consumo frecuente no solo ayuda a prevenir, sino que también podría influir positivamente en la evolución de enfermedades ya existentes.

En cuanto al tipo de café, los especialistas coinciden en que tanto el café con cafeína como el descafeinado ofrecen beneficios. Sin embargo, los estudios señalan que el primero podría ser más eficaz debido a su contenido de compuestos antioxidantes y antiinflamatorios asociados a la cafeína y estas sustancias cumplen un papel clave en la protección del hígado, al reducir procesos inflamatorios y mejorar el metabolismo de las grasas.

Aun así, entidades como Mayo Clinic destacan que el consumo moderado de café en cualquiera de sus presentaciones puede ser beneficioso, siempre y cuando se evite el exceso de azúcar, cremas o aditivos que podrían contrarrestar sus efectos positivos.

Una mano vierte edulcorante granulado de un sobre celeste liso en una taza de café oscuro. La taza está sobre una mesa de madera en una cafetería.
El beneficio del café para el hígado depende de hábitos saludables, consumo moderado y evitar el exceso de azúcar o aditivos - crédito Imagen Ilustrativa Infobae/VisualesIA

Otro punto clave es la forma de preparación, pues las recomendaciones apuntan a optar por café filtrado o preparado de manera tradicional, dejando de lado las versiones ultraprocesadas o con altos niveles de edulcorantes. Este detalle resulta fundamental para mantener sus propiedades saludables.

El papel del café también ha sido analizado en relación con el hígado graso no alcohólico, una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo, especialmente a quienes presentan sobrepeso o diabetes tipo 2. En este contexto, la evidencia indica que su consumo ayuda a reducir la acumulación de grasa en el hígado y mejora parámetros metabólicos.

En ese sentido, el doctor John Griffith Jones explicó: “Las cantidades acumuladas más elevadas de metabolitos con y sin cafeína en la orina se asocian a una menor gravedad de la EHGNA en personas con sobrepeso y diabetes tipo 2”.

Este efecto protector se atribuye principalmente a la acción de antioxidantes y a la capacidad del café para regular enzimas relacionadas con la inflamación y el metabolismo lipídico, factores clave en el desarrollo de enfermedades hepáticas.

Tanto el café regular como el descafeinado muestran beneficios para la salud del hígado - crédito Reuters
Tanto el café regular como el descafeinado muestran beneficios para la salud del hígado - crédito Reuters

No obstante, los expertos insisten en que el consumo de café debe entenderse como un complemento dentro de un estilo de vida saludable, ya que el hígado también se ve afectado por factores como la obesidad, el sedentarismo y el consumo excesivo de alcohol. En este último caso, las recomendaciones son claras: no superar dos cervezas, dos copas de vino o dos tragos de licor al día, ya que exceder estos límites puede acelerar el daño hepático.

Asimismo, los especialistas advierten que, aunque los beneficios del café están respaldados por la evidencia científica, su consumo no reemplaza los controles médicos ni el tratamiento de enfermedades hepáticas. Factores como la genética, las hepatitis virales y ciertos medicamentos también influyen en la salud del hígado.