Tatuador fue hallado muerto en Medellin: junto a su cuerpo encotraron restos humanos, armas y prendas de uso exclusivo de la Policía

Un descubrimiento realizado tras el aviso de vecinos movilizó a la Policía, que encontró equipo policial y restos óseos en el lugar. Las autoridades investigan para determinar la causa de la muerte y establecer la identidad de los restos hallados

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El hallazgo del cuerpo del
El hallazgo del cuerpo del tatuador Juan Pablo Arango Uribe, conocido como Pogo, en Medellín, activó una investigación judicial por material oficial y restos humanos en su vivienda - crédito AFP

La muerte de Juan Pablo Arango Uribe, tatuador conocido como Pogo, en Medellín, desató una exhaustiva investigación judicial en la comuna 16, tras el hallazgo de su cuerpo en avanzado estado de descomposición junto a un arsenal de armas, material oficial de la fuerza pública y restos humanos en su domicilio, hecho que abre múltiples líneas de indagación sobre su vida y las circunstancias de su fallecimiento, de acuerdo a la información publicada.

Entre los elementos más llamativos incautados figuran siete granadas —seis de gas y una de humo—, más de veinte pistolas traumáticas exhibidas en las paredes y una bolsa con restos óseos: un cráneo, vértebras y costillas humanas.

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Las autoridades judiciales tomaron bajo custodia estos restos para someterlos a estudios forenses que permitan su identificación completa.

La escena fue descubierta luego de que vecinos del edificio ubicado en el barrio La Inmaculada en la comuna 16 (Belén) de la capital antioqueña alertaran sobre olores fuertes y persistentes desde finales de la semana pasada (2 a 8 de marzo).

Imagen de referencia. Las autoridades
Imagen de referencia. Las autoridades incautaron siete granadas, más de veinte armas traumáticas y piezas de uniforme policial y militar en el domicilio del tatuador Pogo - crédito VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae

Las autoridades, ante la imposibilidad de ingresar, debieron solicitar la autorización de familiares y el apoyo del Cuerpo de Bomberos de Medellín para abrir la puerta del apartamento 401 y encontrar el cuerpo de Arango Uribe cubierto con una cobija sobre la cama.

El registro oficial detalló la incautación de dos chalecos antibalas de la Policía Nacional, dos chalecos reflectivos, seis chalecos de arnés multipropósito, tres guerreras del Ejército Nacional, una chaqueta camuflada, una gorra del CTI de la Fiscalía General de la Nación, una gorra del Gaula de la Policía, cinco gorras de la Policía, dos uniformes completos de la misma institución, una chaqueta de la Sijín y otra de la Dijín.

En armamento se decomisó una escopeta calibre .22, un rifle de copas, las mencionadas granadas y un iniciador de tubo de choque.

Además, el coronel Juan Carlos Sierra, subcomandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, informó que muchas de estas armas eran piezas inservibles o de baja letalidad, lo que sugería una posible actividad como coleccionista: “Era un coleccionista. Estamos en esa información que se generaba, porque las armas halladas en esa inspección primaria no estaban tiradas, sino colgadas en una pared”.

Imagen de referencia. Entre los
Imagen de referencia. Entre los elementos requisados figuran uniformes completos de la Policía Nacional, chalecos antibalas, gorras del CTI y prendas del Ejército Nacional - crédito Colprensa

El origen de la indumentaria policial y militar, así como de los restos humanos localizados en el apartamento, ha generado fuertes dudas entre los investigadores. La Fiscalía y la Sijín buscan establecer si la posesión de elementos de uso exclusivo de la fuerza pública vincula a Arango Uribe con redes delictivas o si se trataba únicamente de una colección particular.

El avance de la necropsia será clave para determinar la causa exacta de la muerte del tatuador, ya que existen indicios de una posible defunción natural, probablemente asociada a afecciones médicas. Una semana antes del deceso, el tatuador estuvo hospitalizado por una hemorragia pulmonar atribuida preliminarmente a tuberculosis.

El tatuador, Juan Pablo Arango
El tatuador, Juan Pablo Arango Uribe presentaba antecedentes judiciales y había sido hospitalizado por un problema pulmonar una semana antes de su muerte, posiblemente debido a tuberculosis - crédito Juan Pablo Arango Uribe/Instagram

Arango Uribe, de 45 años, vivía solo en el apartamento desde hacía 15 años y era una figura reconocida en la comunidad artística local: según su perfil en redes sociales, se dedicaba al tatuaje desde 1996 y tenía estudios en escultura, pintura, dibujo y diseño gráfico, disciplinas que integraba en su oficio.

El registro del Sistema Penal Oral Acusatorio (Spoa) vincula su nombre a cinco antecedentes judiciales: tres como indiciado —por inasistencia alimentaria, daño en bien ajeno y lesiones personales— y dos como víctima —por lesiones y hurto—. De acuerdo a las entrevistas recogidas por los investigadores del CTI, era considerado una persona solitaria y consumidor de sustancias estupefacientes.

La extraña combinación de un cadáver en circunstancias poco claras, restos óseos sin identificar y la tenencia de ropa, armas y dispositivos de uso privativo de la fuerza pública sostiene la incertidumbre judicial en Medellín, a la espera de los resultados de Medicina Legal y del avance en la identificación de los restos hallados en la vivienda.