Manuela Gómez, de ‘La casa de los famosos’, se sinceró sobre sus cirugías pláticas: “Yo me quería morir en un quirófano”

La participante compartió un relato sincero y crudo sobre cómo sus inseguridades la llevaron al quirófano, generando debate sobre los efectos psicológicos de los estándares de belleza y el autocuidado verdadero

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La participante y empresaria se sinceró con sus compañeros sobre su salud mental y lo que ha tenido que afrontar - crédito @lacasadelosengaños/TikTok

La revelación de Manuela Gómez dentro de La Casa de los Famosos Colombia 3 mostró el costado menos visible de la cirugía estética en Colombia: el uso obsesivo del quirófano como reacción a heridas emocionales profundas.

En plena transmisión y frente a sus compañeros, la creadora de contenido admitió que se sometió a más de diez operaciones en busca de una perfección inalcanzable, motivada por un vacío que ninguna intervención logró llenar.

Según contó Gómez, ese proceso la llevó incluso a desear la muerte bajo los efectos de la anestesia, lo que encendió el debate sobre las consecuencias psicológicas de los estándares de belleza.

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Manuela Gómez conmueve en La
Manuela Gómez conmueve en La casa de los famosos Colombia al hablar de su hija y desata un debate sobre maternidad - crédito @manugomezfranco1

Durante la gala de eliminación del miércoles 5 de marzo, la competencia también dejó en evidencia la tensión emocional de los participantes, después de casi dos meses de encierro.

El testimonio de Manuela Gómez y el impacto de las cirugías en su salud mental

Con detalle, Manuela Gómez relató que las críticas sobre su cuerpo comenzaron desde sus primeros días en televisión.

Explicó: “Tengo más de diez liposucciones encima. He tenido muchas pexias por los senos porque tengo una piel de chicle. Me sentí muy identificada con lo que pasó con Carola porque yo también tengo los senos caídos, ni siquiera porque quiera, sino porque mi piel no se ha prestado. Tengo más de diez cirugías en los senos tratando de volver a acomodarlos y volverlos a subir. Ha sido horrible”, explicó la exprotagonista al canal RCN.

La participante recordó que durante años optó por la cirugía como vía de escape, sin dimensionar los riesgos: “Antes me hacía lipo, lipo, lipo. No me importaba absolutamente nada, porque en realidad soñaba con que en una anestesia mi corazón dejara de latir y me iba a morir bien tranquila, no iba a sentir la muerte”, sostuvo Gómez.

Manuela Gómez aseguró que con
Manuela Gómez aseguró que con la llegada de su hija Samantha, las cosas cambiaron en su vida - crédito manugomezfranco1 / Instagram

El nacimiento de su hija Samanta resultó decisivo en su decisión sobre el bisturí: “Cuando llegó Samanta, dije: no, no me quiero volver a operar nunca en la vida porque no me quiero arriesgar a perder la vida. No quiero dejar a mi hija sola”.

El saldo de tantas intervenciones fue contrario al esperado: “Aprendí de tantas cirugías que me hice, de tanto arriesgar mi vida, que igual si yo me seguía haciendo lipos, me iba a seguir viendo como un tamal mal envuelto, iba a seguir viéndome gorda. Entonces, cambié fue el chip de la mente y empecé a ser más consciente”.

Nuevos hábitos y el proceso de adaptación

Para enfrentar los complejos físicos, Gómez decidió adoptar cambios en su vida diaria: “Empecé a entrenar, me empecé a alimentar bien, empecé a dejar los dulces, hacer ayuno intermitente. Fue un cambio completo”, detalló.

Sin embargo, la lucha interna persiste: “Todavía sufro de… no sé cómo se llama eso, pero yo me veo al espejo y yo todavía me veo gorda, porque toda la vida me vi gorda. Entonces, ha sido como un proceso de adaptación a este nuevo cuerpo”.

La empresaria se recuperó luego
La empresaria se recuperó luego de su recaída y entre lágrimas, pidió perdón a sus compañeros por asustarlos - crédito cortesía canal RCN

Quienes buscan el fondo de este testimonio encuentran, en las palabras de Gómez, un resumen claro: durante años sometió su cuerpo a intervenciones en busca de aceptación y belleza, sin lograr satisfacción y con graves consecuencias psicológicas. Cada cirugía aumentó la insatisfacción y el rechazo propio hasta el nacimiento de su hija, momento en el que decidió priorizar la salud y dejar atrás las operaciones.

Esto provocó una ola de comentarios de parte de seguidores de la participante, con mensajes de apoyo y en los que le dicen que la belleza va mucho más allá de un cuerpo perfecto, también está en su ser, en los sentimientos hacia su pequeña hija y que siempre ha luchado para salir adelante a pesar de las caídas.