“La plata termina en los bolsillos equivocados”: Sondra Macollins lanzó duro sablazo al gasto público

La candidata presidencial cuestionó la ejecución del presupuesto y aseguró que el problema fiscal del país no es solo de recaudo, sino de cómo se administran los recursos

Guardar
Sondra Macollins identifica la mala
Sondra Macollins identifica la mala ejecución del gasto público como el principal problema fiscal de Colombia - crédito Infobae Colombia

Durante un diálogo con Infobae Colombia, la candidata presidencial Sondra Macollins abordó uno de los debates más sensibles del panorama económico: si el verdadero problema del país está en la falta de ingresos o en la manera como se administran los recursos públicos. No dudó en responder. “Todas las anteriores”, afirmó. Sin embargo, dejó claro que, en su diagnóstico, el mayor obstáculo está en la ejecución del gasto, un factor que —según sostuvo— explica buena parte del freno fiscal que enfrenta Colombia.

“La plata termina en los bolsillos equivocados”, afirmó sin rodeos. Para Macollins, el debate tributario no puede separarse de una revisión profunda del funcionamiento del Estado. Según su diagnóstico, Colombia arrastra una falla estructural, múltiples entidades que operan como compartimentos aislados, sin coordinación ni metas comunes.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

La candidata presidencial propone combatir
La candidata presidencial propone combatir la ineficiencia estatal mediante la integración tecnológica de procesos públicos - crédito Luisa González/REUTERS

“Tenemos un Estado que funciona como muchos estados dentro del Estado. No hay enlace ni articulación”, explicó. Puso ejemplos concretos: decisiones del Ministerio de Minas que terminan bloqueadas por el Ministerio de Ambiente, o políticas de Justicia que no conversan con Defensa. “No existe una verdadera coordinación”, insistió.

Su propuesta parte de una palabra clave, tecnología. La candidata sostuvo que la digitalización integral de los procesos públicos permitiría reducir costos, eliminar duplicidades y cerrar espacios al clientelismo. Para ilustrarlo, recordó un episodio que, según ella, revela la desarticulación institucional.

En 2018 se implementó el registro civil digital —nacimiento, matrimonio y defunción— con la promesa de que cualquier colombiano en el mundo pudiera descargarlo. Sin embargo, el documento no fue articulado con los procesos de apostilla de la Cancillería. “Se les olvidó el pequeño detalle de informarle a la Cancillería. Ese documento no sirve si no se apostilla, y la Cancillería no apostilla los registros civiles digitales. Entonces, es como si estuviéramos en dos países diferentes”, relató.

Para Macollins, este tipo de fallas no son anecdóticas, sino la prueba de una burocracia fragmentada que encarece el funcionamiento del Estado. “Ese ha sido el gran problema de Colombia: la ineficiencia por falta de articulación y de enlace”, aseguró. Su apuesta es que la integración tecnológica permita reducir el gasto operativo y, a partir de ahí, replantear el esquema tributario.

Macollins denuncia la falta de
Macollins denuncia la falta de coordinación entre entidades gubernamentales como un obstáculo clave para el desarrollo económico - crédito Infobae Colombia

La candidata también dirigió sus críticas al Congreso. Habló de “puestos corbata” y cuestionó el tamaño de las plantas paralelas asociadas a cada legislador. “Cada senador tiene alrededor de 1.000 ‘puestos corbata’. Mil. Sume eso por otros cien y ahí está el gran hueco del Estado”, afirmó. También mencionó el crecimiento de entidades como la Agencia Nacional de Tierras, donde —según dijo— el número de funcionarios supera incluso la capacidad física de las oficinas. “Eso se llama clientelismo y tenemos que acabarlo”, sentenció.

En materia tributaria, Macollins descartó de plano una reforma orientada a aumentar tarifas. Sostuvo que Colombia ya figura entre los países con mayor carga impositiva para la actividad empresarial. “Colombia es el onceavo país con más impuestos para hacer empresa. Así es muy difícil emprender”, advirtió.

Su planteamiento apunta a ampliar la base de contribuyentes mediante una formalización gradual, especialmente en la economía digital. “No es lo mismo tener un establecimiento de comercio abierto al público que un negocio digital, como un Instagram que se monetiza”, explicó. La idea, dijo, es diseñar un sistema en el que estos nuevos actores ingresen progresivamente al esquema tributario, lo que permitiría aumentar el recaudo sin elevar las tasas. “Si ampliamos la base de recaudo y disminuimos los impuestos, vamos a tener más ingreso”, sostuvo.

Más allá de lo fiscal, la candidata enfocó su discurso en una visión de crecimiento basada en ventajas comparativas. Señaló a la agricultura como una de las grandes apuestas. “Tenemos 40 millones de hectáreas cultivables. Nuestro plan es garantizar que el campo se va a enriquecer”, afirmó, al defender un proceso de industrialización del agro que agregue valor a la producción primaria.

La digitalización de trámites como
La digitalización de trámites como el registro civil, no articulada con la Cancillería, ejemplifica las fallas de articulación institucional - crédito Cancillería de Colombia

También abordó el tema de los recursos naturales, hoy afectados por la explotación ilegal. “No es que no se exploten; sí se explotan, pero de manera ilegal. ¿Por qué no hacerlo nosotros de forma adecuada, respetando el medioambiente y con todas las garantías para que Colombia tenga sus recursos?”, planteó. En ese escenario, las utilidades de sectores como el petrolero y el minero —mencionó a Ecopetrol y al oro— deberían fortalecer las finanzas públicas.

Su conclusión fue optimista, aunque condicionada. “¿Podemos ser un país rico? Sí, claro. Pero bien manejado, con una visión técnica que permita que todo el mundo gane”. Para Macollins, la clave no está solo en cuánto recauda el Estado, sino en cómo lo administra y en si logra crear un entorno donde el crecimiento privado y el fortalecimiento fiscal avancen en paralelo.