La reina del Carnaval de Barranquilla fue víctima de acoso sexual en medio de La Guacherna: “No fue un accidente”

Michelle Char rompió en llanto producto del acto no consensuado que realizó uno de los asistentes, que la trató de besar

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Los usuarios reprocharon la actuación
Los usuarios reprocharon la actuación del ciudadano que besó a la reina del Carnaval de Barranquilla, Michelle Char, en un caso que ha sido calificado como violencia en contra de la mujer - crédito @michellecharf/IG

Un caso de violencia en contra de la mujer dejó como víctima a la reina del Carnaval de Barranquilla 2026, Michelle Char Fernández.

El caso se denunció a través de un video que fue replicado por diversas cuentas en redes sociales después de lo que fue la celebración de La Guacherna.

La participación de la reina se vio empañada durante el desfile de La Guacherna, cuando un hombre la besó sin su consentimiento mientras accedía a tomarse fotografías con los asistentes, destacó El Universal.

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Lo que eran risas y baile resultó en lágrimas por parte de Char, que debido a lo repudiable del acto, lloró de forma desconsolada ante la vista de los demás asistentes, y se alejó corriendo del punto escoltada.

El caso generó el rechazo por parte de los usuarios en las redes sociales al conocerse el video,

Michelle Char Fernández compartió el clip en sus cuentas oficiales y, en la grabación, se le escucha decir: “Oigan, me besaron en la boca”, antes de que las imágenes la muestren llorando por el impacto del momento.

El desfile se realizó la noche del viernes 6 de febrero de 2026 y desató una ola de comentarios en apoyo de Michelle Char Fernández, que pidió no propagar el odio con los mensajes luego de la acción del joven - crédito IG

Usuarios en múltiples plataformas digitales expresaron su rechazo a lo ocurrido, pese a que circuló la versión de que todo había sido producto de un accidente.

Comentarios como “eso no es cariño, es agresión” y “nadie tiene derecho a invadir el espacio de otra persona”, dieron cuenta de las muestras de apoyo hacia la reina del Carnaval de Barranquilla 2026.

El caso abrió el debate dada la proximidad con el público es parte de la labor festiva de las reinas y hacedores del Carnaval, y se mencionó que no deberían quedar expuestos a actos que vulneren sus límites personales.

En un comentario que dejó Char en redes ella mencionó: “Oigan he visto muchos comentarios que hablan sobre el beso de la guacherna y están buscando el usuario del muchacho que lo hizo”.

Seguido a esto la soberana recalcó: “Yo no sé si fue con culpa o si fue sin culpa, en realidad era un momento de euforia, yo estaba abrazando, me le estaba tirando encima a la gente, tal vez me jaló, tal vez fue una mala pasada y quedamos no sé… simplemente todo se salió pues de control pero no debemos fomentar odio".

Así fue la icónica entrada de una re las reinas más famosas de todas las ediciones del Carnaval de Barranquilla - crédito elpahdealameda / TikTok

Al final de su mensaje, Char puntualizó: “Si para mí yo estoy bien, lo último que quiero yo es fomentar rabia y odio contra él que no sé quién es, no lo conozco, pero igual estoy segura que no lo hizo de mala intención y ya pasó. Por favor, no odio”.

Algunas conductas que pueden ser consideradas acoso hacia mujeres en contextos cotidianos incluyen, por ejemplo:

  • Comentarios sexuales o insinuaciones no solicitadas, tanto en persona como por mensajes.
  • Miradas persistentes o gestos sugestivos de carácter sexual.
  • Contacto físico no consentido, como tocamientos, abrazos o rozamientos.
  • Seguimientos en la calle, en el transporte público o en espacios cerrados.
  • Difusión de rumores o comentarios sobre la vida íntima o apariencia física.
  • Envío de imágenes, videos o mensajes de contenido sexual sin consentimiento.
El caso volvió a dejar
El caso volvió a dejar en redes el debate sobre los espacios cotidianos que se convierten en factores de riesgo para las mujeres - crédito archivo Camila Díaz / Colprensa
  • Propuestas insistentes para salir, a pesar de una negativa clara.
  • Obstaculizar el paso o bloquear el camino de manera intimidante.
  • Burlas, humillaciones o descalificaciones relacionadas con el género.
  • Fotografiar o grabar a una mujer sin su permiso, especialmente en contextos privados.

Estas conductas pueden darse en espacios laborales, educativos, familiares, en la vía pública, en redes sociales o en entornos digitales.

Todas ellas afectan la libertad, la seguridad y la dignidad de las mujeres, dejando el debate abierto en redes, una vez más, acerca de los riesgos que corren las ciudadanas solo por su condición.