Un agente encubierto y un exaliado de La Inmaculada, testigos centrales en el caso contra ‘Pipe Tuluá’ en Estados Unidos

Las autoridades estadounidenses sostienen la acusación con testimonios clave y grabaciones, argumentando que el sindicado coordinaba envíos de cocaína desde Colombia hasta territorio norteamericano mediante una red que incluía a miembros en México

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El Tribunal del Distrito Este
El Tribunal del Distrito Este de Texas acusa a Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, de tres graves delitos de narcotráfico en Estados Unidos - crédito redes sociales/X

Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, enfrenta en Estados Unidos una acusación por tres delitos graves relacionados con el narcotráfico, según información contenida en el escrito de acusación del Tribunal del Distrito Este de Texas.

De acuerdo con lo divulgado por La FM, las autoridades norteamericanas sustentaron el caso con testigos claves, entre ellos un agente encubierto y un exmiembro de la banda criminal La Inmaculada, además de largas horas de grabaciones telefónicas y otras pruebas técnicas.

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El documento judicial señala que “Pipe Tuluá” es investigado por concierto para distribuir y poseer cocaína con fines de distribución, conspiración para traficar cocaína con destino a Estados Unidos y fabricación y distribución de cinco kilogramos o más de esta droga.

Las autoridades estadounidenses aseguran que, desde al menos 2024, Marín Silva lideró el transporte y distribución de cargamentos del estupefaciente desde Colombia, pasando por Panamá y México, hasta su llegada a suelo estadounidense.

El agente encubierto y la operación encadenada

La acusación contra Pipe Tuluá
La acusación contra Pipe Tuluá incluye concierto, conspiración y distribución de cocaína con destino al territorio estadounidense - crédito Policía Nacional

En junio de 2024, la policía introdujo un agente encubierto en la red de La Inmaculada, una de las piezas que resultó clave para desarticular la estructura criminal y avanzar hacia la extradición de Marín Silva.

El medio mencionado detalló que este agente logró infiltrarse y establecer contacto directo con los responsables de la logística de la organización. Según el escrito de acusación, “Pipe Tuluá” dirigía instrucciones precisas a sus subalternos para organizar el flujo de cocaína hacia Estados Unidos.

El agente encubierto recibió la orden de coordinar la distribución de más de 100 kilogramos de cocaína en el área de Dallas, Texas, en comunicación directa con miembros de la organización con sede en Juárez, México.

El 15 de junio de 2024, el agente concretó la compra controlada de un kilogramo de cocaína, utilizando esta transacción como prueba de confianza. Un mes después, las autoridades identificaron a los contactos en Juárez como miembros del cartel de la Línea, que colaboraban con La Inmaculada en la distribución de droga hacia territorio estadounidense.

Las comunicaciones interceptadas revelan que Marín Silva coordinaba personalmente grandes envíos de cocaína, manteniendo, según el documento judicial, “cinco o más kilogramos de cocaína en varias ciudades de Estados Unidos”. En julio de 2024, el escrito señaló que el acusado tenía conocimiento de que su organización contaba con al menos diez kilogramos listos para su venta en Colorado.

Marín Silva lideró el tráfico
Marín Silva lideró el tráfico de cocaína desde Colombia a EE.UU. desde al menos 2024, pasando por Panamá y México en la ruta del narcotráfico - crédito @Aidarragaf/X

El exaliado de la organización, testigo estrella

Otro elemento fundamental en la acusación formal es la colaboración de un exmiembro de La Inmaculada, que conocía personalmente a “Pipe Tuluá” y participó junto a él en actividades relacionadas con el tráfico de cocaína. Este testigo clave decidió cooperar con la justicia de Estados Unidos y aportó información detallada acerca de las operaciones criminales de Marín Silva.

El indictment subrayó que la declaración de este exaliado fue corroborada de manera independiente mediante grabaciones y otros elementos técnicos. “La información proporcionada resultó creíble y confiable”, señaló el documento. Entre las pruebas entregadas, figuran grabaciones de conversaciones sostenidas entre integrantes de la banda y “Pipe Tuluá” sobre operaciones de tráfico en Texas.

El testigo también afirmó ante las autoridades estadounidenses que Marín Silva continuaba dirigiendo actividades de narcotráfico mientras estaba recluido en la prisión de La Picota, en Bogotá, Colombia.

“Las pruebas demuestran que Marín Silva tenía la intención, sabía y tenía motivos razonables para creer que la cocaína que él y otros distribuían sería importada ilegalmente a los Estados Unidos”, recoge el escrito judicial difundido por La FM.

Grabaciones e incautaciones, el respaldo técnico

Un exintegrante de La Inmaculada
Un exintegrante de La Inmaculada testificó en Estados Unidos, aportando pruebas clave y grabaciones contra Pipe Tuluá y su organización criminal - crédito X

Las autoridades estadounidenses comenzaron a interceptar legalmente comunicaciones de La Inmaculada desde junio de 2024. Estas grabaciones permitieron documentar conversaciones en las que “Pipe Tuluá” organizaba cargamentos de varios kilogramos de cocaína hacia Estados Unidos y otros destinos.

“La información obtenida de las comunicaciones interceptadas legalmente estableció que Marín Silva estaba involucrado en los cargamentos de cocaína incautados por las autoridades policiales”, indicó el escrito.

En agosto de 2024, bajo instrucción directa de “Pipe Tuluá”, un traficante con base en Sinaloa, México, se puso en contacto con el agente encubierto para coordinar el envío de nuevos lotes de cocaína a Estados Unidos, específicamente en el área de Dallas.

La operación terminó con la incautación de tres kilogramos de droga y el arresto de dos integrantes del cartel de Sinaloa, que intentaban consolidar una nueva alianza con La Inmaculada para ampliar su alcance en el mercado estadounidense.

La documentación judicial confirma que antes y después de esta incautación, las autoridades interceptaron comunicaciones en las que los miembros de la organización discutían el intento frustrado de contrabando, evidenciando la estructura y el alcance de la red bajo la dirección de “Pipe Tuluá”.