Guerrilleros del ELN que resultaron heridos y habrían sido abandonados por esa guerrilla ahora permanecen con las disidencias: qué se sabe

El comandante del Frente 33 de las disidencias de las Farc, Andrey Avendaño, que tenía el control de los dos hombres, confirmó el deseo de entregarlos a organizaciones de derechos humanos

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Combatientes del ELN fueron rescatados
Combatientes del ELN fueron rescatados y auxiliados por las disidencias de las Farc - crédito FLICKR

En el corazón de la selva del Catatumbo, dos miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) permanecían en poder de las disidencias de las Farc mientras eran atendidos por heridas graves, en un episodio que refleja la brutalidad y el absurdo de la confrontación que desgarra esta región ubicada en Norte de Santander.

Según la crónica de Salud Hernández-Mora publicada en Semana, la entrega de estos guerrilleros a la Defensoría del Pueblo se anunció tras intensas jornadas marcadas por el conflicto armado, en un entorno donde el retumbar de los bombardeos no cesaba y el futuro inmediato parece tan incierto como hostil.

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El comandante del Frente 33 de las disidencias de las Farc, Andrey Avendaño, que tenía el control de los dos hombres, confirmó ante la periodista que: “Se hará la entrega a la Defensoría del Pueblo, a la ONU y a la Iglesia Católica. Que reciban atención médica, lo fundamental es la salud”.

Avendaño, uno de los interlocutores constantes en los diálogos de paz con el gobierno de Gustavo Petro, destacó ante los prisioneros que la actual escalada armada resulta injustificable: “La guerra que se está librando en el Catatumbo es innecesaria, es de pobres contra pobres. Que no la iniciamos nosotros, sí el ELN en la región”, resaltó el comandante en el informe.

Los guerrilleros, ambos de nacionalidad venezolana, compartieron con Hernández-Mora impresiones de su situación y la de los combatientes en esa selva asediada.

En el corazón de la
En el corazón de la selva del Catatumbo, dos miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) permanecían en poder de las disidencias de las Farc mientras eran atendidos por heridas graves - crédito Daniel Becerril

Uno de ellos, con la pierna izquierda vendada tras una infección severa, describió la agonía sufrida antes de ser socorrido: “Me estaba muriendo. Mi pierna se estaba pudriendo. Tenía gusanos. Me faltaba poquito para morir. En una hora hubiera estado muerto. Los pelados me salvaron la vida”, relató.

El otro, menos lesionado, explicó que ingresó al grupo armado hace cuatro años motivado por ideales políticos, aunque admitió desconocer entonces la crudeza del conflicto: “Uno no sabe por qué hay una confrontación entre guerrillas si somos como hermanos. Uno se sorprende, somos vecinos, en algunos casos familia”, consignó el relato recogido por el medio de comunicación.

La disputa entre ambos grupos insurgentes ha provocado, de acuerdo con la información, decenas de muertos y más de 5.000 desplazados en la zona. Aunque Avendaño tuvo la posibilidad de eliminar a los miembros capturados del ELN, eligió auxiliarlos y garantizarles atención médica.

Disputa entre disidencias y ELN
Disputa entre disidencias y ELN ha provocado, de acuerdo con la información, decenas de muertos y más de 5.000 desplazados en la zona - crédito Colprensa

Al cierre de la visita de la periodista, los dos hombres se preparaban para ser trasladados y posteriormente entregados a la Defensoría del Pueblo.

Durante la estadía de Salud Hernández-Mora junto a los guerrilleros heridos, el sonido de los bombardeos remarcaba la persistencia del enfrentamiento en el Catatumbo, confirmando que la guerra, lejos de apaciguarse, mantiene su presencia en la región, según la crónica de Semana.

Capturan a dos presuntos disidentes que habían secuestrado a trabajadores de un ingenio azucarero en Valle

La coordinación entre la Policía Nacional y el Ejército Nacional fue decisiva para capturar a dos integrantes del frente Dagoberto Ramos, señalados de atacar a trabajadores de un ingenio azucarero en la zona rural de El Cerrito, en el Valle del Cauca. Según la denuncia, los empleados fueron interceptados por dos hombres armados, vestidos de negro, quienes portaban una subametralladora y una escopeta al concluir su jornada.

Tras el violento ataque, la rápida reacción de los trabajadores permitió a las fuerzas de seguridad coordinar puntos de control entre Florida y Miranda para identificar a los responsables - crédito Policía Nacional de Colombia

El coronel Pedro Pablo Astaiza Cerón, subcomandante de la policía del Valle, relató que “durante el hecho, los sujetos manifestaron pertenecer al GAO Dagoberto Ramos, señalando que su objetivo era apoderarse del vehículo”. Añadió que los delincuentes “despojaron a las víctimas de dos teléfonos celulares, las obligaron a cubrirse la cabeza y emprendieron la huida con rumbo al corregimiento de Tienda Nueva”.

El asalto ocurrió la tarde del sábado 17 de enero de 2026, justo cuando los trabajadores finalizaban labores de control biológico en los cañaduzales. Dos de los empleados quedaron retenidos en el lugar, mientras que los otros dos fueron forzados a subir a la parte trasera de la camioneta y cubrirse el rostro por órdenes de los atacantes.

La denuncia anónima realizada a través de redes de apoyo comunitario activó una respuesta inmediata de las fuerzas de seguridad, quienes coordinaron puntos de control entre Florida y Miranda para dar con los responsables. “La rápida reacción de los trabajadores fue clave para la coordinación posterior que permitió la captura en flagrancia”, afirmaron las autoridades en el reporte oficial.

Tras el operativo, los capturados fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales. El incidente renovó la preocupación por la presencia de grupos armados en zonas rurales y la vulnerabilidad de quienes trabajan en el sector agrícola del departamento.