La Anla aprobó licencia ambiental para la ampliación de la autopista Norte en Bogotá

El aval de la autoridad ambiental incorpora programas de monitoreo, restauración ecológica y lineamientos para resguardar la calidad de vida de las comunidades colindantes durante la ejecución de las obras

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La ministra de Medio Ambiente y directora de la Anla destacó la importancia de revisar con rigor el estudio de impacto ambiental de la megaobra - crédito @ANLA_Col/X

El miércoles 7 de enero de 2026, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) autorizó la licencia ambiental para la ampliación de la autopista Norte en Bogotá.

Con esta decisión, se da vía libre a la concesionaria Ruta Bogotá Norte SAS iniciar las obras entre la calle 191 y la 245, en un proyecto que comprende la extensión de cerca de 5,8 kilómetros de este importante corredor vial.

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El proyecto contempla la ejecución de obras sobre uno de los principales corredores viales de la capital, con el objetivo de mejorar la movilidad en la zona norte de la ciudad, el acceso hacia la sabana y responder al crecimiento urbano en ese sector.

El proyecto de ampliación vial
El proyecto de ampliación vial en Bogotá busca mejorar la movilidad y responder al crecimiento urbano en la zona norte de la capital - crédito ANI

Según informó la Anla, la aprobación se realizó tras un proceso de evaluación técnica y autónoma, que incluye un conjunto de medidas para la protección de humedales y áreas ambientales sensibles ubicadas en el área de influencia del proyecto.

Entre estas, incorpora obligaciones ambientales específicas para salvaguardar los humedales Torca – Guaymaral y la dinámica hidráulica de la reserva Thomas van der Hamen, áreas reconocidas como ecosistemas estratégicos de importancia internacional bajo la Convención Ramsar, lo que compromete al Estado colombiano con su conservación en medio de obligaciones multilaterales.

El proyecto propone elevar varios sectores de la autopista Norte y construir pasos de agua y fauna de mayor tamaño que los existentes, ya que, actualmente, la autopista se comporta como un dique que afecta el flujo de agua y el movimiento de especies en la zona.

“Respecto a estos humedales, sabemos que son un patrimonio de los bogotanos y tenemos entonces como Estado la obligación de conservarlos también conforme a los principios y obligaciones de ese instrumento multilateral”, señaló al respecto la ministra encargada de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible y directora general de la Anla, Irene Vélez.

La resolución de la Anla
La resolución de la Anla exige acciones de compensación ambiental para mitigar impactos sobre los ecosistemas afectados por la ampliación - crédito @ANLA_Col/X

Así las cosas, la autorización de la autoridad ambiental permite avanzar hacia la fase de construcción de la ampliación, que es parte de los planes de desarrollo vial de Bogotá.

Detalles de la aprobación por parte de la Anla

Entre las medidas exigidas se incluye la protección de los humedales, la restauración de zonas afectadas, la implementación de programas de monitoreo ambiental y la adopción de acciones de compensación para preservar la biodiversidad local.

Además, la decisión contempla protocolos para mitigar los riesgos de inundación que puedan afectar a las comunidades aledañas, así como la puesta en marcha de procesos de socialización, atención a quejas y seguimiento a posibles afectaciones sociales durante la ejecución de las obras.

“Desde la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, reiteramos que tenemos el compromiso de que aquellos proyectos que logran la viabilidad técnica se desarrollen bajo una gestión ambiental transparente, participativa y que cuide nuestro entorno”, puntualizó Vélez.

Con el aval de la
Con el aval de la Anla, la concesionaria tiene vía libre para la ejecución del proyecto en la Autopista Norte - crédito Anla

La Anla destacó el papel central de la participación ciudadana en el proceso, mediante espacios de diálogo como la Audiencia Pública Ambiental, en la que participaron más de 2.000 personas, incluyendo representantes de organizaciones sociales, autoridades locales, usuarios de la vía y comunidades residentes. Las inquietudes, observaciones y propuestas recogidas en estos escenarios formaron parte de la evaluación final.

El acto administrativo que formaliza la licencia ambiental se encuentra en proceso de notificación a la concesionaria y a los terceros intervinientes, conforme a la normatividad vigente.

“La Anla reitera su compromiso con una gestión ambiental técnica, transparente y participativa, orientada a la protección de los ecosistemas estratégicos y al bienestar de las comunidades. En este sentido, la Autoridad continuará ejerciendo sus funciones de seguimiento y control para garantizar el cumplimiento estricto de las obligaciones ambientales establecidas”, señaló la autoridad ambiental.