
Un hallazgo que sacude a Cartagena y sus alrededores tras descubrirse que una organización delictiva, dirigida por Luis Alfredo Barco Chaverra, utilizó una finca local para perpetrar secuestros y asesinatos de turistas extranjeros.
La investigación de las autoridades conecta estos hechos con una serie de delitos que incluyen homicidio, extorsión y robo internacional, y plantea la posibilidad de la implicación de miembros de la Fuerza Pública.
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El caso más emblemático se remonta a octubre de 2025, cuando un oficial del Gaula encontró un fémur humano en descomposición, abandonado junto a unas plantas de plátano en la finca conocida como El Conejo, ubicada en la vía a Turbaco.
Las autoridades acudieron tras la alerta de un administrador de hotel, quien notificó que Dmitry Zimin, ciudadano ruso, no abandonaba su habitación ni respondía a llamados en la fecha prevista para su salida.

Según el diario El Tiempo, el análisis de grabaciones muestra al extranjero saliendo del Centro Histórico el primero de octubre. Un taxi lo recogió y, poco después, tres hombres abordaron el vehículo.
El propio conductor relató a la Fiscalía General de la Nación que, tras ser contactado por alias el Arquero, transportó al ruso a El Conejo, donde presenció cómo lo bajaban a la fuerza y lo agredieron cuando se negó a entregar las contraseñas de sus tarjetas bancarias. El testigo aseguró: “Vi desde el retrovisor cómo apuñalaron al ruso”.
Horas después, un Chevrolet Joy blanco trasladó al herido de regreso a Cartagena, con la intención de realizar transacciones con sus cuentas. El vehículo fue inspeccionado y las autoridades hallaron rastros de sangre tanto en la ventana como en la parte trasera de la silla del copiloto.
El cuerpo de Zimin fue finalmente localizado enterrado, calcinado y cubierto con una mezcla de llantas, lo que buscaba camuflar el olor para no levantar sospechas.

En medio de estos hechos, surgiría una hipótesis sobre posibles vínculos de la banda con miembros de la Fuerza Pública. El testigo principal reportó que uno de los implicados llamó, durante el traslado, a alguien al que se refería como ‘comandante’, consultando la presencia de puestos de control en la ruta. Resultó llamativo que justo frente a la entrada de la finca existe un puesto de control policial.
Más casos de la banda con el mismo modus operandi
La organización criminal, según la Fiscalía, no solo habría actuado en este caso. El fiscal Héctor Doney, de la seccional Bolívar, imputó a los detenidos los cargos de homicidio, secuestro extorsivo, concierto para delinquir agravado y ocultamiento de pruebas.
Entre los capturados se encuentran Luis Alfredo Barco Chaverra —quien contactó al ruso a través de la aplicación Grindr—, Juan David Sierra Padilla, administrador de la finca El Conejo, y Deivinson Blanco Barrios, alias el Arquero.
El alcance de las actividades del grupo quedó evidenciado por la confesión de Barco Chaverra. Según lo revelado por El Tiempo, este individuo admitió haber participado en, al menos, otros tres crímenes similares en Cartagena y sus alrededores, muchos de ellos dirigidos a turistas internacionales.

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, el 15 de septiembre de 2025, Barco también contactó al canadiense Mario Thovin en las playas de Marbella, repitiéndose el mismo modus operandi: la propuesta de trasladarse a un Airbnb, la aparición de más sujetos en el transporte y la posterior agresión, que terminó con Thovin entregando las claves de sus cuentas bancarias, de las cuales extrajeron 5.000 dólares estadounidenses.
En una de las variantes del esquema criminal, las víctimas eran abordadas en bares o playas, para luego ser obligadas a entregar información bancaria bajo amenazas y violencia.
Entre los afectados, figuran dos mexicanos que, tras conocer a los delincuentes en lugares públicos, fueron despojados de sus cuentas. El conductor de taxi Hollyfyr Cesaren Méndez también fue capturado luego de que una de las víctimas demostrara el vínculo del vehículo con los hechos, recibiendo cargos por secuestro extorsivo.
El caso del brasileño Fabio Martínez se suma a la lista de víctimas: el año pasado fue secuestrado en un vehículo Volkswagen, despojado de 11.000 dólares y posteriormente abandonado en una carretera próxima a la terminal de transporte de Bayunca.
A este patrón se agregan dos ciudadanos salvadoreños, a quienes les sustrajeron 5.200 dólares tras solicitar un automóvil por aplicación. Las autoridades no descartan que existan más víctimas ni la presencia de otros cadáveres en la finca El Conejo, dado el hallazgo del cuerpo del ruso enterrado y calcinado con neumáticos, supuestamente para disimular el olor y evitar la atención.
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