Hallaron el cadáver de migrante colombiano en Panamá, tras meses de búsqueda

Tras una intensa búsqueda y gestiones con autoridades, la familia recibió la notificación de su muerte

Guardar
El joven habría intentado llegar
El joven habría intentado llegar a Estados Unidos por El Darién - crédito Carlos Lemos / EFE

La noticia del hallazgo del cuerpo de Miguel Ángel Rocha Zuriquez, un joven cartagenero de 25 años que había desaparecido en Panamá mientras intentaba llegar de manera irregular a Estados Unidos, fue confirmada a su familia a inicios de noviembre. Sin embargo, durante la jornada del 26 de noviembre de 2025 la comunidad de Cartagena se enteró por las publicaciones de medios locales.

Tras 4 meses de búsqueda, la confirmación de su muerte llegó a sus seres queridos a través de una llamada desde el país vecino, sumiendo en el dolor a sus allegados, que mantenían la esperanza de encontrarlo con vida.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

De acuerdo con información sobre lo ocurrido, la travesía de Miguel Rocha comenzó el 27 de mayo, cuando, según relató su madre Benilda Rocha a El Universal, tomó la decisión de dejar su vida en Bogotá, donde trabajaba desde hacía varios años en la empresa Bimbo.

Dejó todas sus pertenencias, incluido un automóvil que estacionó en la calle, y partió sin previo aviso rumbo a Estados Unidos. Durante el trayecto, madre e hijo mantuvieron contacto en algunas ocasiones, aunque la comunicación se volvió intermitente y, finalmente, no volvió a saber de él.

Su madre perdió todo contacto
Su madre perdió todo contacto con él en julio - crédito Colprensa

En una de las últimas conversaciones, Benilda Rocha recordó que su hijo le contó que había sido detenido por Migración de Panamá cuando intentaba cruzar la peligrosa zona de El Darién.

El 11 de julio, las autoridades panameñas lo liberaron, y, según la información que recibió la familia, se había contemplado su deportación a Antioquia, pero finalmente fue dejado en Panamá.

Al día siguiente, el 12 de julio, Miguel se comunicó nuevamente con su madre y le explicó que, tras pasar algunos días preso, planeaba tomar un autobús hacia Costa Rica. En esa llamada, le relató que unos individuos lo obligaron a descender del vehículo y lo llevaron a otro lugar, sin dar mayores detalles.

Desde ese momento, la familia perdió todo rastro de Miguel Rocha. Su madre recurrió a las redes sociales y solicitó ayuda tanto a las autoridades colombianas como a las panameñas para intensificar la búsqueda.

Durante el 7 de noviembre, la familia recibió una llamada desde Panamá en la que se les informó que habían encontrado sin vida al joven cartagenero: “Nos dijeron eso, pero no mandaron una prueba, una foto, algo que de verdad nos confirmara”, expresó Benilda Rocha a El Universal.

Los familiares tuvieron que realizar
Los familiares tuvieron que realizar la identificación del cuerpo - crédito @Contraloría / X

La Oficina de Cooperación Internacional de la Alcaldía Mayor de Cartagena confirmó al diario local que brindó apoyo a la familia de Miguel durante todo el proceso.

A su vez, el alcalde Dumek Turbay aseguró que la administración municipal respaldaría la búsqueda y facilitó la obtención de pasaportes y tiquetes para que una de las hermanas de Miguel, acompañada por una delegada de la institución, viajara a Panamá. Con la colaboración de las autoridades panameñas, lograron identificar el cuerpo hallado en una morgue como el de Miguel Rocha.

De acuerdo con la información recolectada por los familiares, Miguel habría muerto el 14 de julio, apenas dos días después de su última comunicación con su madre: “Lo encontraron cerca a un río y estaba en Medicina Legal. Como su estado de descomposición es avanzado, lo vamos a cremar para traerlo a Cartagena y darle el adiós que se merece, todo con ayuda de la Alcaldía”, relató una de sus hermanas.

Cabe mencionar que la historia de Miguel Rocha se convierte en un ejemplo del drama de aquellos que se ven expuestos a diversidad de riesgos durante las rutas migratorias irregulares al intentar buscar un futuro mejor. La familia, tras meses de incertidumbre, prepara ahora su despedida.