
La suspensión de operaciones en el Hotel Aquarium, de San Andrés, fue anunciada por Hoteles Decameron el 25 de septiembre, tras recibir un informe preliminar de ingeniería donde se detectaron anomalías en la estructura del inmueble.
La compañía explicó que esta medida preventiva busca preservar la seguridad de huéspedes y empleados, quienes representan la prioridad en la gestión de la cadena hotelera.
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El informe técnico, recibido el 22 de septiembre, advirtió posibles riesgos que podrían comprometer la estabilidad física del hotel.
Ante estos hallazgos, Decameron ha decidido cerrar de inmediato el establecimiento y activar un plan de contingencia para garantizar la estadía de los huéspedes afectados.
Un equipo de colaboradores fue asignado exclusivamente para asistir a los clientes en el proceso de traslado, facilitando su reubicación en otros hoteles Decameron en la isla o en establecimientos aliados, para que puedan culminar su estadía en condiciones óptimas.

De forma paralela, otro grupo de trabajo se encuentra contactando a los clientes con reservas confirmadas para los próximos días y semanas, con el fin de ofrecerles alternativas de reacomodación de no ser posible se ofrece la opción de reembolso.
Además para todos los clientes con reservas activas y vigentes en el Hotel Aquarium de San Andrés, se han habilitado canales de atención exclusivos para resolver inquietudes y gestionar las reservas ante esta eventualidad.
Los medios dispuestos incluyen el teléfono fijo (601) 628 0000, el móvil +57 320 889 9822, la línea gratuita nacional 01 8000 510 765 (opción 3) y el correo electrónico reacomodaciones@decameron.com.
En su comunicado, Decameron expresó: “Lamentamos profundamente los inconvenientes y molestias causadas por esta decisión y presentamos excusas a todos nuestros clientes. Les pedimos su comprensión frente a esta situación en la que hemos priorizado la seguridad y bienestar para ellos y sus familias”.
La cadena hotelera aseguró que continuará trabajando para atender y apoyar a sus clientes mientras se resuelve la situación.
Cabe recordar que el Hotel Aquarium hace parte de la cadena Decameron, que inició en 1987 en Cartagena, cuando el primer establecimiento, el hotel Don Blas, abrió sus puertas en una torre propiedad de la Asociación de Pilotos Retirados.

La iniciativa surgió de la colaboración entre el argentino Lucio García Mansilla y el empresario Julio Mario Santo Domingo, quienes identificaron la oportunidad de ofrecer a las familias colombianas acceso a vacaciones en la playa y viajes en avión a precios accesibles. El modelo “todo incluido”, que permitía a los huéspedes disfrutar de comidas, bebidas y servicios dentro del hotel por una tarifa baja, resultó ser un éxito inmediato y sentó las bases para la expansión regional.
Durante los primeros años, la propuesta de Decameron generó especulaciones en el sector turístico sobre la viabilidad de ofrecer servicios ilimitados a precios tan competitivos. La pregunta recurrente era: “¿Cómo hacen para ofrecer, a esos precios tan bajos, comidas y bebidas ilimitadas en unas instalaciones tan costosas?”.
La respuesta residía en una estructura de costos eficiente y en la visión de sus fundadores, que apostaron por la funcionalidad y la integración de servicios para maximizar la ocupación y el consumo interno.
Bajo la dirección de Lucio García Mansilla, la cadena creció hasta alcanzar 27 hoteles en Colombia, México, Panamá, Perú, Ecuador, Jamaica y El Salvador. En 2014, García Mansilla vendió Decameron Hotels & Resorts al Grupo Terranum, propiedad de la familia Santo Domingo, por 500 millones de dólares.

Esta operación consolidó la relación histórica entre la marca y el grupo empresarial de Santo Domingo, quien ya había estado involucrado en el origen de la cadena.
La expansión internacional de Decameron no se detuvo tras el cambio de propietarios. Actualmente, la empresa, liderada por el ex presidente de Avianca, Fabio Villegas, mantiene su enfoque en el turismo familiar, de parejas y de viajeros individuales, con una oferta que sigue atrayendo a quienes buscan programas vacacionales en playas de Colombia y otros destinos.
La cadena ya superó los 45 hoteles con más de 11.000 habitaciones, y su presencia se extiende por el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, incluyendo países como El Salvador, Panamá, Chile, Perú, México, Jamaica y Costa Rica.
En Cartagena, ciudad donde nació la marca, Decameron opera tres hoteles, entre ellos el resort de las playas de Barú, inaugurado en 2010. Este complejo, caracterizado por su ambiente tropical y aislamiento, resulta especialmente atractivo para el turismo internacional y puede recibir más de 6.000 turistas anualmente.
La empresa ha mantenido su compromiso con la generación de empleo, sumando más de 10.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos en los países donde opera.
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