
Los participantes abandonan la competencia y el próxmo reto pondrá las emociones más duras a tope en los participantes.
Tras despedirse, Yepes toma los cuchillos y se despide de la competencia.
“Les costó mucho convencerme a hacerlo. Cuando llegué el primer día dije que estoy haciendo acá. El segundo comencé a conocerlos a todos (...) y solo con un saludo ellos eran felices. Para mi eso es una emoción grande”, dijo Yepes en su discurso de despedida. “Es lo más bonito que me ha podido pasar”.
El jurado anuncia que el eliminado es Mario Alberto Yepes, pese a que varios participantes esperaban que fuese Michelle.
Raúl Ocampo, Mario Alberto Yepes y Michelle Rouillard pasan al frente. Entre ellos se decidirá el siguiente eliminado. Caterin, Valeria y Patricia suben al balcón.
El último en pasar es Yepes con “Un recuerdo cundiboyacense”, como un tributo a la ascendencia boyacense por parte de su madre. El jurado afirmó que le faltó sal a su propuesta culinaria, lo que le puede jugar en contra a la hora de las decisiones.
Caterin pasó con su “Changua de las abuelas”, que fue bien valorado por el jurado por el concepto saludable, pues no utilizó gluten.
Valeria pasó al frente con su “Changua bellaca”, que presentó con una trova. Belén fue la primera en juzgar el plato y fue fulminante: “Ojalá la changua estuviera tan buena como la trova”.
El jurado tuvo algunas reservas con el plato, pero en general le dio su aprobado.
Luisfer pasa al frente con “Changua chingona”, una almojabana con huevo ponchado que en la mesa del emplatado la acompaña con leche y calado. Rausch le dio el cachete y el jurado se deshizo en elogios, celebrando una vez más sus avances en lo corrido del programa.
Sin mediar palabra, el jurado lo manda inmediatamente al balcón, convirtiéndose en el primero en evitar la eliminación.
El siguiente en pasar es Raúl Ocampo con “Chanchan changuaaa”, que apostó por procesar la changua en una espuma y presentarla apostando más por la técnica.
El jurado se mostró dividido: Aunque reconocieron el riesgo, Nicolás sintió que le faltó sazón, Belén le dio su visto bueno, y Rausch dijo “La changua es rica. ¿Qué vamos a hacer?“.




