En un operativo desarrollado por la Policía Metropolitana de Bogotá, seis personas, integrantes de una organización criminal conocida como Los de la U, fueron capturadas en la localidad de Usme, suroriente de la capital del país.
El grupo, conformado por cinco hombres y una mujer, se dedicaba al tráfico de sustancias alucinógenas en el sector de Monte Blanco, llegando a generar ganancias diarias que superaban un millón de pesos, según investigaciones oficiales, y gracias a que uno de los agentes se logró infiltrar en la organización.
La desarticulación de la estructura criminal fue el resultado de un año de investigación llevado a cabo por la Seccional de Investigación Criminal (Sijín).
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Durante este periodo, las autoridades recolectaron pruebas por medio de vigilancias, interceptaciones telefónicas y la gracias a que el investigador estaba encubierto como un habitante de calle fue que logró ganarse la confianza de los campaneros, como se conocen a los encargados de velar por la seguridad en las zonas donde opera la banda, con el fin de evitar que sean vigilados por las autoridades.
Fue tan bueno el papel que desempeñó el oficial que terminó entrando al cambuche que servía como base de operaciones, y que los mismos detenidos habían elaborado para poder vender sustancias como bazuco o ‘perico’ bajo la modalidad de menudeo, y con el fin de resguardarse de la inclemencia del frío, en especial en horas de la madrugada. Nunca dejaban de facturar.
‘Los de la U’ no se detenían y facturaban las 24 horas del día en Usme
En entrevista con Citynoticias de las 8, el investigador contó cómo fe que pudo acceder hasta el cambuche que permitió identificar desde drones el punto donde ofrecían su servicio ilegal de forma continua.
El agente simuló ser consumidor para documentar los métodos de operación del grupo. En este punto explicó que “inicialmente las personas (los campaneros) cuando ven a alguien extraño lo registran, le miran sus pertenencias, le preguntan de qué sector y demás, le hacen muchas preguntas”.
Asimismo, el investigador encubierto destacó que “realizaban turnos de 12 horas diarios para la comercialización de esta sustancia alucinógena y le rendían cuentas a alias Charles”, encargado de llevar las cuentas.

Modus operandi y roles de los capturados
El clan utilizaba como fachada un improvisado cambuche ubicado en un terreno con escombros, donde se comercializaba principalmente bazuco a personas en situación de calle.
Además, ocultaban las dosis en los medidores de gas de las viviendas cercanas para evitar ser descubiertos. Entre los capturados se encuentran:
- Alias Charles, líder de la organización, quien coordinaba las actividades de los demás integrantes, transportaba los estupefacientes al sector en vehículos (tipo taxi y particulares) y organizaba su distribución. Tiene antecedentes por porte ilegal de armas y tráfico de drogas.
- Los hermanos “Jonathan” y “Fabián”, junto a alias María y “Flaco”, quienes actuaban como expendedores en las calles de Monte Blanco.
- Alias Chispiado, señalado sicario de la organización, implicado en un doble homicidio ocurrido el 5 de febrero de 2024 en el sector de Chapinerito, presuntamente por disputas territoriales. Además de los homicidios, tiene antecedentes por concierto para delinquir y porte ilegal de armas, y contaba con una orden de captura vigente.

Durante los allanamientos, realizados en los barrios Antonio José de Sucre y Monte Blanco, fueron incautadas dosis de sustancias ilícitas y 1.400.000 pesos en efectivo, monto que la Policía señala como producto de las ventas de estupefacientes.
Captura adicional y prófugo tras el operativo en Bogotá
En el operativo, también se ejecutó una orden judicial contra uno de los hijos de alias Charles por porte ilegal de armas, y fue sentenciado a cinco años de cárcel.
Por otro lado, alias Tatuaje, otro integrante de la organización, permanece prófugo. Este individuo, sobre quien pesa una circular azul de Interpol, es buscado por concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes.

Gracias a estas actividades investigativas, la Policía Metropolitana de Bogotá continúa golpeando estructuras criminales que afectan la seguridad y la salud pública en la capital. En lo que va del 2025, las autoridades han capturado a 2.588 personas por tráfico de drogas y a 212 por homicidio, cifras que incluyen 139 detenciones por órdenes judiciales y 73 en flagrancia.
Las autoridades reiteraron su compromiso de perseguir a los responsables de delitos de alto impacto en la ciudad y pidieron a la ciudadanía denunciar cualquier actividad ilícita mediante la línea de emergencia 123.
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