Un Honda Accord es rescatado del agua en el lago Griffin Lake en Columbia Británica el 24 de agosto. (Foto: Royal Canadian Mounted Police)
Un Honda Accord es rescatado del agua en el lago Griffin Lake en Columbia Británica el 24 de agosto. (Foto: Royal Canadian Mounted Police)

Max Werenka miró en el fondo del Lago Griffin en Canadá. El joven de 13 años se encontraba en su tabla de paddle cuando pudo divisar un objeto rectangular unos seis metros debajo del agua.

"Podías ver algo así como una sombra, como una huella", dijo Max al Washington Post. "Podías ver algo brillante".

El adolescente canadiense dedujo que el sol se reflejaba en la parte de un tubo de escape: lo que veía era la parte trasera de un automóvil sumergido.

La Policía Montada Real de  Canadá (RCMP) dijo que lo que Max encontró fue la clave para saber lo que sucedió a una mujer desaparecida hace 27 años. Uno de esos casos de personas desaparecidas que muchos creen que nunca serán resueltos.

"La RCMP probablemente estará buscando a este chico para un empleo", dijo el oficial Thomas Blakney a CTV News. "Fue un gran trabajo de detective".

Era un soleado día de agosto cuando los huéspedes que se quedaban en las cabañas del lago, propiedad de la familia Werenka, llamaron al chico para que bajara al agua, recordó su madre, Nancy Werenka, al Post. Los visitantes habían explorado cerca de la mitad del lago cuando vieron un objeto brillante en el agua y querían que Max le echara un vistazo, agregó.

Una vez que Max y el grupo concluyeron que habían encontrado un auto hundido, regresaron y comenzaron a revisar la información disponible en internet, dijo Werenka. La investigación reveló que cuatro personas habían sido rescatadas en 2009 después de que su auto cayera en el lago, que limita con un tramo de la carretera transcanadiense que atraviesa las montañas del sureste de la Columbia Británica.

"En ese momento, nosotros solo asumimos que ese auto se había quedado ahí desde ese rescate en 2009", dijo. "No le dimos mayor importancia, simplemente no pensamos mucho en eso".

Todo cambió al día siguiente, cuando un oficial de la policía montada fue al lago a hacer un picnic con sus familiares, dijo Werenka.

"Nosotros solo le mencionamos al oficial que había un vehículo en el lago, no podíamos creer que no hubiera sido recuperado en el rescate original", explicó. "Él nos dijo: 'bueno, de hecho estoy seguro de que el vehículo fuera recuperado del lago, así que necesitamos investigar esto más a fondo".

Poco después, Werenka dijo que un par de oficiales fueron enviados a la propiedad y Max los condujo a un lugar a unos 3 metros de la costa oeste del lago que colinda con la carretera. Las condiciones del agua, sin embargo, dificultaron observar el carro desde fuera, por lo que Max utilizó su GoPro, dijo su madre. Con ayuda de su cámara sumergible, el adolescente se zambulló dentro del agua para grabar. En las imágenes se podía observar la parte trasera del automóvil que descansaba sobre el fondo rocoso del lago.

Debido a los recientes descubrimientos, la policía regresó al lugar varios días después, el 24 de agosto, trayendo consigo una grúa y un equipo de buceo. Un "viejo modelo Honda Accord" fue sacado del lago y dentro, las autoridades realizaron un espeluznante hallazgo: el cuerpo de una mujer.

"Fue impresionante", dijo Max, acotando que le había dado curiosidad saber qué le había pasado al conductor cuando vio emerger el carro del agua, con todas las ventanas cerradas. "Estábamos sorprendidos. Nunca esperamos algo como eso".

Blankey dijo a CTV News que los buzos pudieron obtener la matrícula del auto y pronto obtuvieron un nombre: Janet Farris, de 69 años, una mujer de Vancouver Island que desapareció en otoño 1992 mientras manejaba sola a una boda en Alberta.

"Dos semanas después, recibimos una llamada de la familia en Alberta para preguntar por qué no llegó a la boda", dijo el nieto de Farris, Erin Farris-Hartley, a Global News, "ella había estado desaparecida por dos semanas sin que nadie supiera nada".

Conforme el tiempo pasaba y la desaparición de Farris seguía sin resolverse, su familia comenzó a sacar sus propias conclusiones.

"Nosotros supusimos que tal vez se salió del camino, se quedó dormida o tal vez trató de esquivar un accidente o un animal", dijo, George Farris, hijo de Janet, a la Canadian Broadcasting Corp.

En aquel entonces, cuando Farris viajaba por la autopista, dijo Werenka al Post, el camino que pasa más cerca del Lago Griffin era más estrecho y "no tenía barras de contención de cemento" para separar los carros del terraplén.

La policía dijo en un comunicado en agosto que ellos no creían hubiera algún tipo de crimen involucrado en el caso.

Encontrar a Farris, dijo Werenka, es el resultado de "toda una serie de coincidencias". "Es una muy triste historia", agregó.

El nieto de Farris aseguró que los esfuerzos de Max les dieron "mucha paz".

"Mi papá, mi tío y toda nuestra familia estamos agradecidos con él", dijo a Global News.