(Wikipedia)
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Durante la tercera carrera de un sofocante y acalorado domingo en el Palm Beach Kennel Club, Atoscocita Laden, un elegante galgo negro, salió de la manada para recorrer una distancia de 500 metros y lograr una victoria. Todo estaba aconteciendo según lo previsto y sin sorpresas en el resultado: Atascocita Laden era el favorito y todas la apuestas apuntaban a ese animal.

Pero son muchos los estadounidenses que todavía se sorprenden de que las carreras de galgos aún existan. Cuarenta estados han acabado con ellas o las han prohibido por miedo a la crueldad y a la muerte de perros. En la actualidad solo siguen activas 19 pistas en todo Estados Unidos.

Florida es sin lugar a dudas el centro neurálgico de las carreras de galgos en los EEUU y alberga doce de esas pistas, en un momento en el que la afluencia de público y las apuestas caen en picada. Cuando Atascocita Laden cruzó la línea de meta, solo había unos veinte espectadores. El Palm Beach Kennel Club y otras pistas que realizan la misma actividad pierden alrededor de USD 30 millones en las carreras de perros, de acuerdo a los datos financieros que deben presentar las compañías a final de año.

A esta situación se le añade una curiosa ley de Florida que obliga a los propietarios a abrir una pista de estas características si quieren operar una sala de juegos lucrativos, lo que sería un casino. La legislación de la Florida, con el objetivo de limitar las salas de juego en todo el estado, aprobó una ley en 1997 que decía que las licencias de apuestas solo se les concederían a aquellas instalaciones que tuvieran hipódromos, salas de jai-alai o pistas de perros.

Atascocita Laden en una carrera en el Palm Beach Kennel Club (Duncan Strauss)
Atascocita Laden en una carrera en el Palm Beach Kennel Club (Duncan Strauss)

El resultado es que los 7.000 galgos que compiten en Florida simplemente están corriendo para mantener las mesas de póquer llenas. Hoy en día, el Palm Beach Kennel Club, que también transmite las carreras de caballos en otros lugares del mundo, tiene una sala de póquer, dos restaurantes y varias tiendas. Ofrece quince carreras de perros al día y, los fines de semana, se doblan las competiciones por la noche. Ese día, los asientos para ver a Atascocita Laden estaban vacíos, pero las mesas de póquer estaban completamente llenas.

Las carreras de galgos son "una reliquia de la Depresión que todavía existe hoy", dijo Carey Theil, director ejecutivo de Grey2K USA Worldwide, una organización que lucha por los derechos de los galgos. "Estamos viendo sufrir y morir a los perros en unas pistas que ni siquiera quieren celebrar este tipo de cosas", añadió.

La cantidad de apuestas en las carreras de perros en todo el país ha caído de los USD 3.5 billones en 1991 a tan solo USD 500 millones en 2014, según datos estadísticos de la Asociación Internacional de Comisionados de Carreras. Como que gran parte de esa cantidad automáticamente revierte en los apostantes, además de los gastos generales, las carreras de galgos se han convertido en un evento para perder dinero.

Los expertos justifican las causas de este declive a la falta de interés entre los más jóvenes y la creciente preocupación sobre el bienestar de los perros.

(Wikipedia)
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Las cifras del estado indican que cerca de 400 perros han muerto en las pistas de Florida desde 2013. Grey2K USA y otros grupos animalistas alertan de las condiciones en las que viven los galgos. Aseguran que los perros conviven en perreras durante más de 20 horas al día, que suelen sufrir lesiones como los traumatismos craneales y la rotura de piernas. Denuncian, además, que se les dan esteroides y anabolizantes y recuerdan que a un entrenador de Florida se le retiró la licencia después de que cinco de sus perros dieran positivo por cocaína.

Uno de los miembros más destacados de la Asociación de Galgos de la Florida, Jack Cory, subrayó que esos comentarios eran "conceptos erróneos" y que los perros de carreras "hacen lo que les gusta hacer", y que, después de dos o tres años, son adoptados por una familia.

"El fin de las carreras de galgos podría ocurrir, pero sobre mi cuerpo muerto y sangriento", advirtió Cory.

A pesar de la tendencia a la baja, hay pocos indicios que dejen claro que las carreras de galgos vayan a finalizar en Florida. En los últimos años, se han presentado numerosos proyectos de ley para que este tipo de carreras no sean una condición necesaria para operar un casino. Sin embargo, todas esas propuestas han fracasado porque no han tenido suficiente apoyo, tampoco en la última sesión del 2017.