Quienes recurren al suicidio asistido buscan algo más que calmar el dolor físico

Por Ariana Eunjung Cha

Guardar
En septiembre de 1995, Jack
En septiembre de 1995, Jack Kevorkian habló con la prensa en los alrededores de los Tribunales del Condado de Oakland, Michigan, donde lo juzgaban por asistir suicidios (Foto: Carlos Osorio/AP)

Hace unas décadas, se consideraba que el suicidio médicamente asistido era una idea marginal, a pesar de que los estudios demostraban que muchos médicos lo apoyan en ciertas circunstancias. La cara de la eutanasia en ese momento era Jack Kevorkian, un patólogo de Michigan apodado "Dr. Muerte". El propio Kevorkian admitió que ayudó a 130 personas a terminar con sus vidas. Fue condenado por homicidio y cumplió ocho años de prisión.

Aunque el suicidio asistido sigue siendo un tema polarizador, algunos países y estados en los Estados Unidos han comenzado a aceptarlo. Bélgica, los Países Bajos, Luxemburgo y Suiza han legalizado la eutanasia voluntaria. En 2016, Canadá legalizó la "muerte asistida por médicos". Australia, Francia, Sudáfrica y el Reino Unido consideran medidas similares.

La historia de Brittany Maynard —una californiana de 29 años con un tumor cerebral que quería acabar con su vida, pero debió viajar al estado de Oregon para hacerlo— generó una avalancha de apoyo de los medios en 2014. Seis estados, incluyendo California, ahora permiten alguna forma de ayuda médica para morir.

Hablar abiertamente de la muerte asistida ayuda a comprender mejor una de las cuestiones fundamentales de nuestra existencia: el punto en el que los seres humanos trazan la línea divisoria entre elegir la vida y elegir la muerte.

Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine sugiere que las respuestas pueden ser sorprendentes. Las razones que dieron los pacientes que querían terminar sus vidas tenían más que ver con el sufrimiento psicológico que con el sufrimiento físico.

El estudio, basado en datos de la University Health Network de Canadá, en Toronto, abarca a 74 personas que consultaron sobre la muerte asistida entre marzo de 2016 y marzo de 2017. La mayoría eran personas blancas diagnosticadas con cáncer o trastornos neurológicos como la esclerosis lateral amiotrófica.

Brittany Maynard. defensora de la
Brittany Maynard. defensora de la muerte con dignidad. En la foto, tras su boda con Dan Díaz (Foto: PRNews)

La Ley de Asistencia Médica para Morir (MAiD, por sus siglas en inglés) de Canadá permite que los adultos con enfermedades graves e incurables en estado avanzado busquen ayuda. En la University Health Network, que maneja cuatro grandes hospitales, los pacientes deben pasar por varios niveles de evaluación y, si cumplen con los criterios, pueden recibir un medicamento letal endovenoso en el hospital.

Para muchas personas la muerte a causa de una enfermedad terminal puede ser sinónimo de dolor. Gran parte de la discusión sobre el suicidio asistido se centra en el cuidado paliativo compasivo de pacientes con cáncer y en el dolor que ni siquiera los opioides más fuertes pueden aliviar. Pero eso no es lo que manifestaron las personas del nuevo estudio.

"Es lo que yo llamo angustia existencial", explicó la investigadora Madeline Li, profesora asociada de la Universidad de Toronto. "No es la calidad de vida que ellos quieren. En su mayoría son personas educadas y con recursos; personas que están acostumbradas a tener éxito y control de sus vidas, y así es como quieren que sea su muerte".

Una de las principales cuestiones que estos pacientes plantean tiene que ver con la "autonomía". Es un concepto filosófico amplio, que tiene que ver con ser capaces de tomar las propias decisiones, no depender de los demás, ser capaz de disfrutar de las cosas que a uno le gustan y conservar la dignidad.

Una de las pacientes corría maratones antes de que su cáncer la confinara a una cama. "Ella no se reconocía a sí misma así", dijo Li. Otro paciente, un profesor universitario, identificó su intelecto como la cualidad propia que más valoraba: "Tenía un tumor cerebral y no quería llegar al punto de perder el control de su propia mente, no poder pensar claramente y no estar presente".

El estudio también proporciona información sobre uno de los aspectos más controvertidos del suicidio asistido por médicos: que pueda ser forzado en gente de pocos recursos, en aquellos que no cuentan con seguro médico o aquellos que no quieren ser una carga financiera para sus seres queridos. En Canadá, un requisito para ser considerado para MAiD es pertenecer al programa nacional del seguro de salud, y la mayoría de los pacientes del estudio tenían buena condición económica.

Brittany Maynard tenía 29 años y
Brittany Maynard tenía 29 años y una enfermedad terminal. Decidió terminar con su vida en 2014, de acuerdo con la ley de Oregon. Su esposo, Dan Díaz, tomó esta foto (Foto: AP)

Un estudio publicado en 2015 sobre entrevistas con 159 pacientes o familiares de pacientes fallecidos en Oregon (donde los médicos pueden recetar medicamentos letales desde 1997) encontró motivaciones psicológicas complejas en la toma de decisiones.

"Durante largos períodos, estos pacientes evaluaron la posibilidad de una muerte prematura y sopesaron repetidamente los pros y los contras de vivir y morir", escribieron los investigadores en el Journal of General Internal Medicine. "Ninguno de los participantes dijo que su interés en la muerte asistida era una reacción a una mala noticia, como el diagnóstico de cáncer, o motivada por un estado de ánimo depresivo. La falta de acceso a la atención de la salud y la falta de cuidados paliativos tampoco fueron mencionados como temas de preocupación."

Del mismo modo, un estudio publicado en el New England Journal of Medicine en 1999 sobre el primer año de la ley de Oregon señaló que "muchos médicos dijeron que sus pacientes habían sido personas decididas e independientes a lo largo de sus vidas o que la decisión de solicitar una receta letal era coherente con antiguos puntos de vista sobre la importancia de controlar la manera en que morirían".

El último post de Facebook de Maynard conmovió a varios millones de personas alrededor del mundo. "Adiós a todos mis amigos queridos y mi familia a la que amo", escribió. "Hoy es el día que he decidido morir con dignidad dada mi enfermedad terminal, este terrible cáncer cerebral que ya me ha quitado tanto de mí misma… pero que me hubiera quitado mucho más."

Últimas Noticias

Seis planetas en el cielo: la alineación de 2026 que no volverá a repetirse hasta 2040

Ayer, al caer el Sol en el horizonte, Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno fueron protagonistas de un increíble desfile planetario, en un fenómeno astronómico excepcional que ofrece claves sobre la mecánica celeste y la divulgación científica

Seis planetas en el cielo:

Así fueron los cierres de campaña de algunos candidatos presidenciales: discursos, propuestas y concentraciones

Las agendas incluyeron reuniones con líderes políticos, recorridos por sectores clave y mensajes enfocados en seguridad, equidad, desarrollo económico y fortalecimiento institucional

Así fueron los cierres de

¿Ganaste el Chispazo? Descubre aquí los resultados de los sorteos del 28 de febrero

El sorteo de Chispazo se celebra dos ocasiones al día, a las 15:00 horas y a las 21:00 horas, de lunes a domingo. Estos son los resultados de los sorteos de hoy

¿Ganaste el Chispazo? Descubre aquí

El Chile Open aceptará los cambios necesarios para mantener en pie la Gira Sudamericana de tenis

Catalina Fillol, directora del certamen, está convencida de que si es necesario hay que dejar las tradiciones atrás. Sostuvo que no se puede competir con los árabes: “No hay bolsillo que aguante”

El Chile Open aceptará los

Llega Purim: los milagros de Persia, la solidaridad en las calles y un paralelismo histórico

La festividad considerada como la más alegre del pueblo judío, se extiende por la ciudad con actos públicos, entrega de alimentos y lecturas de la Meguilá. Las palabras del rabino Tzvi Grunblatt, director general de Jabad Argentina y su mensaje de esperanza

Llega Purim: los milagros de
MÁS NOTICIAS