Ilustración por @sinmuchasfotos.
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Más largo y rápido, córtalo en luna nueva. Más grueso y lleno, en luna llena, ¿alguna vez escuchaste sobre esto?

México – Esta vieja hipótesis se apoyó en las mareas, donde grandes cantidades de agua son controladas por las fases lunares y la posición del Sol, y sabiendo que somos cerca de 80 por ciento agua, es relativamente sencillo asociar el poder de estos cuerpos celestes con los humanos. Su explicación científica, dice que la luna está sobre nosotros y que eso causa un cambio en la posición de nuestra sangre, llevándola a la parte superior de nuestra cabeza, donde los folículos se llenarán con más nutrientes y fomentarán el crecimiento del pelo. Pero, si nos refugiamos en las matemáticas, como dice Lucy Corsetry en su blog, pondremos esta hipótesis en tela de juicio.

Para calcular esto, debemos saber cuál es la fuerza gravitacional que la luna tiene sobre nosotros, de esta forma sabremos qué tan posible es que nuestros cuerpos se vean afectados por la posición de nuestro satélite natural.

Nuestro centro de gravedad es el centro de simetría de nuestra masa, donde se juntan varios planos: sagital, frontal y horizontal. En los humanos este centro se encuentra muy cerca de la pelvis, dependiendo de cada persona, y es el mismo centro que se vería afectado por la posición y las fases lunares. Este cálculo, de acuerdo con Lucy, es prácticamente lo mismo que cargar un objeto de un kilo a un milímetro de distancia de nuestro centro de gravedad. Además, la masa de la luna no cambia de forma significante de acuerdo con su posición, en realidad son microvariaciones —causadas por el peso de la luz, por ejemplo— que no podrían tener repercusión en los humanos, según la ciencia popular.

Esto quiere decir que la hipótesis del crecimiento de pelo asociado con las fases de la luna, únicamente es válida —fuera de la comprobación científica—, si tenemos la creencia de que a través de nuestras cabelleras corren caudales de energía que reaccionen al Sol y a las fases lunares. Aunque hay dos datos importantes que no podemos ignorar: las mareas sí se relacionan con la luna y el efecto placebo si existe.

El cambio en las mareas existe por la fuerza de gravedad que provocan el sol y la luna, atrayendo y alejando el agua de los mares. Esta elevación y cambios son recíprocos; es decir, mientras en un lado crece, en otro disminuye. En cuanto a la intensidad de las mareas, si la luna es nueva o llena, será más violenta; si la fase es creciente o menguante, la marea estará más calmada.

Ahora, el placebo. Hipócrates de Cos, padre de la medicina, decía: "La fuerza natural dentro de cada uno de nosotros es el mayor sanador de todos". Esto lo dijo hace más de 2 mil años, y fue un médico muy sabio en su época. Son varios los estudios que han puesto a prueba el efecto placebo: desde operaciones de rodilla ficticias y problemas gastrointestinales, hasta oxígeno falso para calmar a la gente en situaciones de estrés o ansiedad. El placebo sí funciona, pero no en todas las personas, y este es un misterio que aún sigue sin respuestas sólidas, muchas de ellas asociadas a la intención que la persona tenga de sanar, porque, aunque suene incongruente, existen personas que por algún trastorno psicológico desean seguir enfermos.

Con todos estos datos sobre la mesa, es difícil especular sobre si la luna tiene efectos sobre nosotros, sobre todo capilares. Lo que sí podemos hacer es remitirnos a los hechos y a lo existente, como el placebo, la medicina alópata y la astrología, para a partir de eso construir nuestras propias ideas y probarlas con nosotros mismos.

Publicado originalmente VICE.com