Foto: proud_natalia vía Getty Images
Foto: proud_natalia vía Getty Images

Dos tercios de los casos se dan en personas de entre 15 y 24 años.

Clamidia. Tan solo su nombre ya suena amenazador, ¿verdad? Como una criatura alienígena salida de una película de culto de los 50. Puede hasta que tu principal punto de referencia para la clamidia sea esa hilarante (aunque perturbadora) lección de educación sexual que aparece en la comedia de Tina Fey Chicas Malas. "Querréis quitaros la ropa y tocaros el uno al otro", advertía la profesora. "Pero si os tocáis el uno al otro, contraeréis clamidia… Y moriréis".

No es ni mucho menos tan grave, pero los casos de clamidia se están disparando. En 2015 hubo más de 1,5 millones de casos registrados en EE. UU., de acuerdo con los datos más recientes disponibles ofrecidos por los Centros Norteamericanos para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Eso supone un incremento del 6 por ciento respecto al año anterior. ¿Estás tomando las medidas adecuadas para protegerte?

Entonces, ¿quién puede contraer clamidia?
Prácticamente cualquiera que tenga sexo vaginal, anal u oral sin protección con otra persona que tenga clamidia está en riesgo. Pero, al menos estadísticamente, los riesgos son mayores entre las mujeres jóvenes.

Un informe de vigilancia de las ETS realizado en 2015 desveló que las mujeres se infectan de clamidia con el doble de frecuencia que los hombres y casi dos tercios de todos los casos se dieron en personas de entre 15 y 24 años de edad. Pero, una vez más, se trata solo de episodios registrados. Es habitual que los hombres ignoren los síntomas para evitar ir al médico, de modo que las cifras podrían ser mayores.

¿Cómo puedo detectar la clamidia?
Los puntos de alerta genitales más frecuentes: sensación de escozor al orinar o flujo vaginal amarillo o blanco lechoso. Los tíos podrían experimentar dolor o inflamación de los testículos, pero eso solo sucede en casos excepcionales. Los síntomas pueden surgir en cualquier momento entre una y tres semanas después de la infección, aunque en muchos casos no hay ningún síntoma.

Espera, ¿no hay síntomas? Entonces, ¿cómo puedo saber si la tengo?
Haciéndote chequeos anuales, incluso aunque no tengas síntomas, especialmente si tienes múltiples parejas sexuales y estás por debajo de los 25 años, según indica Peter Anthony Leone, director médico de la Rama de Control y Prevención de VIH/ETS de Carolina del Norte. Es como cuando cambias el aceite del coche: "Lo haces basándote o bien en el tiempo transcurrido o bien en el kilometraje", indica Leone. "De modo que hazlo cuando tengas una nueva pareja o una vez al año, lo que pase primero". (Muy buena, doctor).

Vale. Entonces, ¿cómo de malo estoy si doy positivo en la prueba? Bastante mal, ¿verdad?
Para nada. Tienes que tomar antibióticos, dejar de tener sexo más o menos durante siete días (deja que sea tu médico quien decida) y podrás volver a la normalidad. La única forma de que pueda causar problemas en el futuro es si no la detectas y no la tratas.

La clamidia sin tratar puede suponer para las mujeres "un riesgo mayor con consecuencias potencialmente desoladoras, como la enfermedad pélvica inflamatoria o infertilidad," afirma Gail Bolan, directora de la División para la Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual de los CDC. Chlamydia trachomatis, la bacteria que provoca la enfermedad, puede dañar o bloquear las trompas de Falopio, lo que tendría como consecuencia que te conviertas en la tía abuela sin hijos que jura y perjura que jamás quiso ser madre. También existen evidencias de que puede desembocar en cáncer de ovarios.

Eso es horrible. ¿Cómo de malas son las noticias para los tíos?
En realidad, hasta hace muy poco, el consenso médico era que la clamidia solo era un inconveniente menor para los hombres. Era una basura, pero el problema desaparecía en poco tiempo. Sin embargo, existen nuevas pruebas, como este estudio de 2007 llevado a cabo en España, de que los hombres no salen indemnes. Los hombres con clamidia presentan el triple de fragmentación de ADN, lo que significa que las cadenas de ADN de sus espermatozoides están rotas y es más difícil conseguir que el ADN llegue hasta el óvulo. Sus espermatozoides también presentan un 80 por ciento más de anomalías físicas y un 10 por ciento menos de movilidad. Lo que no significa que no vayas a ser papá algún día si has tenido clamidia sin tratar, pero sí que suben las apuestas en contra de tus probabilidades de concebir.

Los hombres estériles con clamidia que participaron en el estudio de España recibieron antibióticos y, después de tan solo cuatro meses, la fragmentación de ADN de sus espermatozoides mejoró en un 36 por ciento. Y el 13 por ciento de aquellos tíos previamente estériles consiguió dejar embarazada a su pareja. Una vez más, no son más que números y no hay garantías a favor o en contra de cualquier resultado. Pero sin duda es un argumento a favor de los antibióticos.

De acuerdo, pero si has tenido clamidia una vez, ¿eres al menos inmune a contraerla de nuevo?
Quizás te refieres a la varicela. Por supuesto que puedes contraer clamidia una segunda vez, afirma Bolan. De hecho, la repetición de la infección es bastante común. "Hasta una de cada cuatro mujeres jóvenes tratadas por clamidia vuelven a infectarse en el plazo de un año. Esto normalmente se debe a que su pareja también está infectada, pero no recibe el tratamiento adecuado", explica.

Sí, has leído bien. La gente está contrayendo clamidia repetidamente porque sigue teniendo sexo con la persona que les infectó. Existen varias formas de asegurarse de que esto no ocurra. Si la contraes, asegúrate de que tu pareja se hace las pruebas. Si él o ella rechaza esta sugerencia o insiste en que está "perfectamente bien"… Bueno, podría ser un buen momento para recordar el viejo proverbio: "Si me engañas una vez, es culpa tuya. Si me engañas dos veces, la culpa es mía".

Publicado originalmente en VICE.com