
La petrolera rusa Roszarubezhneft tomó el control del Consorcio Petrolero Nacional (CPN), formado por las empresas rusas de hidrocarburos Rosneft y Gazprom Neft para explotar los yacimientos de crudo venezolano.
Según datos del Registro Único de Personas Jurídicas recogidos por la agencia de noticias oficial rusa Sputnik, el 13 de mayo la empresa de seguridad privada RN-Okhrana-Ryazan -cuyo nuevo propietario es Roszarubezhneft- se convirtió en el principal socio de CPN.
RN-Okhrana-Ryazan ha comprado la participación de Rosneft en el CPN, que era de un 80 por ciento, por lo que sustituye totalmente a la petrolera rusa. El otro 20 por ciento sigue en manos de Gazprom Neft.
El Consorcio Petrolero Nacional se creó en 2008 como parte de la cooperación económica entre Moscú y Caracas. Junto a Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) fundó PetroMiranda, una empresa mixta de la que el CPN posee el 40 por ciento y la petrolera venezolana el 60 por ciento, para explotar el Bloque Junín 6.

Con la sustitución de Rosneft por Roszarubezhneft, la industria petrolera de Rusia mantiene su participación en la venezolana, a pesar de las sanciones dictadas el pasado mes de febrero por Estados Unidos contra la rama de Rosneft para sus negocios en el extranjero para impedir, precisamente, que continuara lucrándose con el crudo de Venezuela.
Rosneft anunció el 28 de marzo el cese de su actividad en la nación caribeña y la venta de todos sus activos venezolanos a una compañía que pertenece al Gobierno de Rusia. Ese mismo día, la Agencia de Patrimonio Federal (Rosimuschestvo) rusa creó Roszarubezhneft, que poco después, en abril, adquirió RN-Okhrana-Ryazan.
Estados Unidos ha dictado en los últimos años numerosas sanciones contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro y sus socios por violaciones de los Derechos Humanos, corrupción y narcotráfico. Recientemente, ha puesto en el punto de mira a la industria petrolera de Venezuela, la principal fuente de ingresos del país.
CONEXIONES AÉREAS
A pesar de las sanciones contra empresas rusas por sus vínculos con Venezuela, Moscú y Caracas han seguido estrechando su relación. Así, ambos países negocian ahora el lanzamiento de vuelos directos con posibilidad de transporte adicional de mercancías, según ha contado a Sputnik el embajador ruso en Caracas, Sergei Melik-Bagdasarov.
Melik-Bagdasarov ha revelado que el miércoles se reunió con el ministro de Turismo y Comercio Exterior de Venezuela, Félix Plasencia. “Examinamos el lanzamiento de vuelos directos”, dijo.
No obstante, indicó que al menos en la fase inicial la carga de pasajeros no permitirá rentabilizar la ruta aérea por lo que abordaron “cómo garantizar la carga comercial útil para los vuelos Moscú-Caracas-Moscú” y sopesaron la posibilidad de llenarlos con exportaciones venezolanas.
(Con información de Europa Press)
MÁS SOBRE ESTOS TEMAS:
Últimas Noticias
Nueva York ofrece pagar traslados voluntarios de migrantes venezolanos a Canadá
La alcaldía está promoviendo y abonando estos viajes, según narraron varias personas en las últimas horas. Cómo es el procedimiento

Un militar venezolano relató cómo funcionarios de inteligencia lo torturaron y crearon un falso intento de magnicidio
Alfredo Saba Peña Díaz fue juzgado por Terrorismo, Tráfico de Explosivos y Asociación, después que la Dirección General de Contrainteligencia Militar montó la historia de un plan criminal

Denuncian un desfalco en PDVSA de 80 millones dólares en el que está involucrado un ex oficial de Chávez
Las autoridades españolas encontraron un sofisticado entramado de corrupción en el que partiparon un magnate venezolano, un ex militar y financiero suizo

Conseguir trabajo, el reto de los migrantes venezolanos en el exterior en tiempos de la pospandemia
Ante la complicada crisis humanitaria y económica en Venezuela, muchos se han visto obligados a migrar hacia el norte, utilizando las rutas de Colombia, Panamá, Costa Rica y México con el deseo de llegar a Estados Unidos

La trama del falso secuestro de músicos venezolanos en la frontera con Colombia: presuntos miembros del ELN cobraron el rescate
Una banda contratada para un evento privado fue aislada en un hotel esperando indicaciones para el concierto mientras a sus familiares les aseguraron que estaban retenidos contra su voluntad


