Un grupo de personas baja por las escaleras de emergencias en un centro comercial de Caracas (Matias DELACROIX / AFP)
Un grupo de personas baja por las escaleras de emergencias en un centro comercial de Caracas (Matias DELACROIX / AFP)

Caracas y amplias regiones de Venezuela volvieron a quedar a oscuras al final de este lunes por un nuevo apagón masivo, vinculado según el régimen del presidente Nicolás Maduro con un "ataque electromagnético".

La falla dejó sin electricidad a gran parte del país desde las 16:41 locales (20:41 GMT), y afectó los servicios de transporte, el suministro de agua potable y las comunicaciones telefónicas. Medios locales y ciudadanos en redes sociales reportaron cortes en todos los estados del país.

El apagón afectó principalmente las zonas de los estados: Distrito Capital, Anzoátegui, Aragua, Carabobo, Cojedes, Falcón, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Táchira, Sucre, Vargas, Yaracuy y Zulia.

7 horas después, 16 departamentos de los 24 con los que cuenta el país sudamericano comenzaban a recuperar paulatinamente la luz.

Unos minutos antes de la medianoche, se empezó a restablecer parcialmente el suministro eléctrico en Caracas, así como en los estados de Nueva Esparta, Bolívar, Táchira, Lara y Anzoátegui, informó el régimen.

El ministro de Comunicación del régimen, Jorge Rodríguez, afirmó en Twitter: "Atención!! Para coadyuvar en el proceso de reconexión que se está realizando del servicio eléctrico nacional, se suspenden las actividades laborales y educativas regulares el día martes 23 de julio. A menos que algo urgente lo requiera, recomendamos mantenerse en sus casas".

El apagón afectó a más de la mitad del país (Matias DELACROIX / AFP)
El apagón afectó a más de la mitad del país (Matias DELACROIX / AFP)

El presidente interino, Juan Guaidó, atribuyó el apagón a la "corrupción e incapacidad del régimen" chavista.

"Hemos advertido de la catástrofe humanitaria latente si el régimen sigue secuestrando el poder sin capacidad de ofrecer solución a emergencia que generaron", escribió en Twitter.

Más temprano, Guaidó había condenado el "evidente fracaso" del régimen y renovó llamados a protestar en una sesión callejera que la mayoría legislativa realizará este martes en una plaza de Caracas.

"Intentaron esconder la tragedia con racionamientos en todo el país, pero el fracaso es evidente: destruyeron el sistema eléctrico y no tienen respuestas. Mañana, con fuerza, vamos a la Asamblea en la calle. Los venezolanos no nos acostumbremos a este desastre", escribió en Twitter.

Más de dos horas después de producirse el corte, en un comunicado la dictadura culpó de la falla a "un ataque de carácter electromagnético que buscó afectar el sistema de generación hidroeléctrica de Guayana", región en el sur de Venezuela donde está la central hidroeléctrica de Guri, fuente de 80% de la energía que consume el país.

El texto leído por el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, en la televisora estatal VTV, reconoció la magnitud del corte como "un evento nacional".

Horas más tarde, Maduro denunció en un tuit un "nuevo ataque criminal".

Rodríguez dijo que el régimen trabajaba para restituir el servicio eléctrico "en el menor lapso posible" y que se activaron mecanismos para garantizar servicios como suministro de agua y transporte y mantener las calles seguras.

Un manto negro cubrió la capital venezolana al anochecer, sus calles vacías y apenas alumbradas por los faroles de los pocos automóviles que pasaban, pero sobre la medianoche empezó a restablecerse el servicio eléctrico en algunas zonas, observaron periodistas de AFP.

"Siento indignación. No se hicieron los correctivos necesarios y es más de lo mismo. Cuidado si este (corte) no es peor que los anteriores", dijo a la AFP Eurimar Güere, de 36 años, tras salir de su oficina en el este de Caracas.

La dictadura ordenó la suspensión de las actividades laborales y educativas para el martes, dijo Rodríguez en Twitter.

Vista de Caracas durante el apagón (REUTERS/Manaure Quintero)
Vista de Caracas durante el apagón (REUTERS/Manaure Quintero)

A principios de marzo, un gigantesco apagón paralizó a Caracas y el resto de los 23 estados de Venezuela durante una semana, derivando en graves fallas de los servicios de agua y telecomunicaciones, y obligando a suspender la jornada laboral y las clases.

La atención hospitalaria también se vio afectada por ese incidente y otro más que se registró días después. La oposición denunció entonces una veintena de muertes por problemas en la atención en centros médicos.

En abril se registró otro corte que dejó a oscuras a gran parte del territorio, prolongándose por unas horas.

"Destruyeron el sistema eléctrico"

Con el apagón de este lunes, los semáforos quedaron fuera de servicio en Caracas, lo que generó grandes embotellamientos; ríos de personas caminaban por las aceras ante el cierre de estaciones del neurálgico servicio de Metro.

El Metro de Caracas informó que las líneas 1, 2 y 3 no prestaban servicios, por lo que la gente se vio obligada a caminar.

Decenas de personas aguardan en el estacionamiento de un centro comercial en Caracas (Matias DELACROIX / AFP)
Decenas de personas aguardan en el estacionamiento de un centro comercial en Caracas (Matias DELACROIX / AFP)

La interrupción del fluido nuevamente ha traído consigo problemas para concretar una llamada telefónica, especialmente de una región a otra, y fallos en la conexión a internet en un país en el que casi la totalidad depende de un proveedor también estatal.

Comercios cerrados eran una escena común a finales de la tarde este lunes, pues la falta de electricidad impide usar datáfonos para cobro con tarjetas de débito y crédito. Las tarjetas son fundamentales en Venezuela debido a la escasez de dinero en efectivo por la rápida pérdida de valor de los billetes frente a la devaluación de la moneda local, el bolívar, y la hiperinflación.

"Tengo hambre, quiero comer y no hay dónde pasar la tarjeta", dijo a la AFP Hernán Montalvo, quejándose de no tener efectivo ni para comprar un perro caliente.

Personas cargan sus celulares en un camión con un generador ( REUTERS/Manaure Quintero)
Personas cargan sus celulares en un camión con un generador ( REUTERS/Manaure Quintero)

Los apagones son habituales en Venezuela, en especial en la zona occidental. El régimen suele achacarlos a sabotajes, mientras que la oposición y especialistas lo responsabilizan por falta de inversión en infraestructura, impericia y corrupción en medio de una grave crisis económica.

Los afectados exigieron por medio de las redes sociales a la compañía Corpoelec que atienda con urgencia la situación. La estatal solo informó sobre una avería que afecta a sectores de la capital.

Una mujer a oscuras, en un restaurante de la capital (Matias DELACROIX / AFP)
Una mujer a oscuras, en un restaurante de la capital (Matias DELACROIX / AFP)

El último apagón de gran envergadura que afectó a Caracas se registró el 10 de abril. Sin embargo, las interrupciones del servicio ocurren a diario en estados como Trujillo (oeste) y Zulia (limítrofe con Colombia).

En marzo pasado Venezuela acumuló 11 días a oscuras luego de dos mega apagones que paralizaron el país y por los que el régimen de Nicolás Maduro responsabilizó a la oposición local y a la Administración estadounidense de Donald Trump.

La atención hospitalaria también se vio afectada por ese incidente, e incluso decenas de personas murieron por falta de asistencia.

El apagón en el metro de Caracas
El apagón en el metro de Caracas

Para solventar esos problemas, la dictadura chavista puso en marcha un racionamiento eléctrico durante casi dos meses que dejó sin luz a 20 de las 24 entidades federales 20 horas por cada semana.

El régimen, además, formó un Estado Mayor para atender la crisis, y anunció la modernización y reestructuración de Corpoelec.

La oposición, por su parte, asegura que la corrupción en el ministerio de Energía Eléctrica y malos manejos de miles de millones de dólares destinados al sector son los responsables de la crisis actual.

Pese a los señalamientos de sabotajes, Maduro destituyó a quien fuera ministro de Energía Eléctrica en marzo, Luis Motta Domínguez. Lo sustituyó en abril por Igor Gavidia, en tanto que en junio nombró a un nuevo encargado de esa cartera, Freddy Brito.

A finales de junio, Estados Unidos acusó a Motta y a otro allegado de Maduro de lavado de dinero y les impuso sanciones.

 
 

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