El Boeing 777 de la aerolínea rusa Nordwind fue detectado el lunes al aterrizar en el aeropuerto internacional “Simón Bolívar” en Maiquetía, en las afueras de Caracas, y de inmediato dio lugar a una ola de rumores sobre la razón de su viaje sin pasajeros, con doble tripulación y cubriendo una ruta que la compañía no ofrece.

El dato estremece en medio de las señales que viene dando el gobierno de Vladimir Putin para respaldar al régimen chavista y, a cambio, apoderarse de los últimos recursos económicos con los que cuenta Venezuela.

De hecho, no es el primer avión ruso que llega a Venezuela en los últimos meses. En diciembre pasado, los temibles -y clásicos- bombarderos nucleares Tupolev-160 exhibieron al mundo su poderío desde Caracas. Muchos analistas creen que esa demostración de fuerza no fue más que el anticipo de una probable instalación de una base militar en Venezuela.

Los aviones Tupolev rusos, sobrevolando Caracas en diciembre pasado.

Ahora, la agencia Reuters publicó las primeras fotos y un corto video de la aeronave matrícula VP-BJG, con capacidad para casi 500 pasajeros y tripulantes, aparcada en un sector privado del aeropuerto tras haber volado desde Moscú, donde Nordwind tiene su base de operaciones.

Las redes sociales y algunos medios venezolanos se unieron en una ola de especulaciones sobre los motivos del viaje, desde el retiro de personal ruso destinado en Venezuela hasta el escape de la cúpula del régimen chavista y su supuesta riqueza en oro, pero nada de eso ha podido ser confirmado. Al momento, ni la aerolínea Nordwind, que suele cubrir rutas hacia el sureste asiático y no tiene al país sudamericano como destino -aunque sí suele ser contratada para vuelos chárter-, ni el gobierno venezolano se han pronunciado al respecto.

El misterioso vuelo entre Moscú y Caracas fue detectado en sitios de monitoreo aéreo (Flight Radar 24)
El misterioso vuelo entre Moscú y Caracas fue detectado en sitios de monitoreo aéreo (Flight Radar 24)

“Nos llega información de funcionarios del BCV: llegó un avión desde Moscú, en el cual se pretende extraer al menos 20 toneladas de oro. Exigimos al BCV detalles de lo que está pasando. Ese oro no es de Calixto Ortega, es del pueblo venezolano", dice el tuit publicado desde la cuenta oficial de la Asamblea Nacional y firmado por el diputado José Guerra, quien tiene amplia experiencia trabajando en el BCV.

El misterio alrededor de la aeronave surgió en un clima de enorme tensión e incertidumbre en el país sudamericano, aquejado por una crisis socioeconómica sin precedentes, con creciente pobreza, inflación y violencia y fuertes caídas del PBI. Desde hace dos semanas hay una gran agitación, luego de que Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional, fuera designado presidente interino por este órgano, en desafío a las autoridades chavistas lideradas por el presidente Nicolás Maduro, que acusan un golpe de estado.

La comunidad internacional se ha dividido en el apoyo a Guaidó, que han expresado Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia y la Unión Europea, entre muchos otros, y la defensa de Maduro de parte de Rusia, China y Turquía, entre otros.

El Boeing 777 de Nordwind Airlines en el aeropuerto
El Boeing 777 de Nordwind Airlines en el aeropuerto "Simón Bolívar", en las afueras de Caracas

Moscú, principalmente, ratificó su alianza con Caracas y confirmó que ex militares rusos ligados al Kremlin volaron a Venezuela para reforzar la seguridad de Maduro ante las protestas masivas de la oposición la semana pasada.

Pero hay mucho más que eso. Moscú está saliendo al “rescate” de Caracas con un plan para reestructurar su deuda. “Pagarán de acuerdo con un nuevo calendario”, indicó el ministro de Finanzas ruso, Sergei Storchak.

Venezuela le debe 17 mil millones de dólares a Moscú, que el régimen de Maduro está dispuesto a ir pagando de a poco con la entrega de los recursos de su tierra, a esta altura lo único que puede ofrecer. En su última visita a Moscú, en diciembre pasado, Maduro anunció nuevos acuerdos que involucran recursos naturales venezolanos. Son contratos con Rusia para la inversión de más de 6.000 millones de dólares en proyectos conjuntos en los sectores petrolero y aurífero. “Vamos bien. Hemos culminado una visita extraordinaria”, dijo el dictador chavista.

Otro interés ruso sería la instalación de una base militar en la isla de Orchila.

Stephen Donehoo, socio y director de McLarty Associates, dijo a CNN: “Rusia está usando a Venezuela. Venezuela está tan desesperado en buscar a alguien que les abra las puertas, porque ya en el hemisferio tiene esa capacidad… que se tienen que ir hasta Rusia para que les preste ayuda y tengan un museo con este avión que es tan viejo que ya tiene más de 30 años, para demostrar que tienen amigos en el mundo”.

La Venezuela de Maduro y la Rusia de Putin podrían entenderse fácilmente en la actualidad. Es que en el lejano país euroasiático tampoco se respetan las instituciones, la violación a los derechos humanos es sistemática, y el Parlamento y la Justicia funcionan al ritmo que les impone el ex agente de la KGB. El Kremlin es especialista en permitir que las dictaduras aliadas perduren en el tiempo.

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