Una pieza clave del avión que se estrelló en Florida aparece lejos del lugar del impacto

Reportajes Especiales - News

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El mecanismo que controla el ángulo vertical de la aeronave fue encontrado en tres pedazos, uno de ellos a casi 6,5 kilómetros de distancia.

Una pieza crucial del avión privado que se estrelló en Florida el domingo fue hallada en pedazos lejos del lugar donde la aeronave se impactó contra el suelo en el condado de Palm Beach, dijeron el martes los investigadores federales.

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El avión se precipitó contra el suelo y estalló en llamas, matando a las nueve personas a bordo. La pieza, un mecanismo que controla el ángulo de la aeronave, fue hallada en tres pedazos; uno terminó a casi 6,5 kilómetros del sitio del accidente.

El hallazgo de la pieza, conocida como el elevador izquierdo de la cola, representa una "prueba muy importante", dijo Thomas Chapman, miembro de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por su sigla en inglés), en una conferencia de prensa el martes.

Sin embargo, aún no estaba claro si la pieza se desprendió antes de que el avión comenzara a caer en picada o durante el trayecto de la aeronave hacia el suelo.

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Aun así, la pieza recuperada fue un pequeño avance en una investigación que se ha visto obstaculizada por numerosas complicaciones, incluidas las fuertes tormentas que los investigadores creen que fueron un factor en el accidente del domingo. La tarde de ese día se registraron fuertes tormentas eléctricas en el condado de Palm Beach cuando el avión, un Learjet 60, se estrelló de frente en una carretera, estallando en una bola de fuego que fue captada en desgarradoras imágenes de video.

Chapman dijo que gran parte de los restos permanecían en un cráter al que los investigadores aún no tienen acceso. Esperaban poder pasar el miércoles, una vez que los equipos de obras públicas terminen de despejar el lugar de agua y otros daños causados por el accidente.

Chapman señaló que, debido a la enorme fuerza del impacto, la mayor parte de la evidencia física que el equipo de la NTSB había podido recuperar estaba en pedazos muy pequeños.

"En la mayoría de los casos, ni siquiera sabemos qué hemos encontrado", dijo el martes. Y añadió: "Es muy probable que incluso los componentes del avión que están en el cráter se encuentren reducidos a fragmentos aún más pequeños".

Entre las piezas que faltan y que podrían ser pruebas fundamentales está la grabadora de voz de la cabina, en la que los investigadores suelen buscar indicios sobre las decisiones que tomaron los pilotos antes de un accidente. El lunes, funcionarios de la NTSB dijeron a los periodistas que el avión había sido equipado con una grabadora de ese tipo, pero que no podían confirmar si estaba en la aeronave cuando se estrelló.

Los pilotos eran Jeff Gregory, de 55 años, y Nathalia Filgueiras, de 20, quien había obtenido su licencia de piloto a los 17 años, dijo su madre. Filgueiras, que estaba hablando con el control de tráfico aéreo durante el descenso del avión, había recibido su certificación de piloto comercial a principios de este año, según los registros.

Entre los pasajeros que murieron estaban Adam Robinson, un ejecutivo de tecnología; su esposa Helen Sharp, que trabajaba en relaciones públicas; los dos hijos de la pareja, Emma y Charlie; y Anita Maria Cetina, una niñera de los niños.

El avión volaba desde Austin, Texas, donde vivía la familia, hacia las Bahamas, cuando cayó en picada desde el cielo, alcanzando finalmente una velocidad de 22.000 pies por minuto.

Según las comunicaciones de los pilotos con los controladores de tráfico aéreo, inicialmente solicitaron permiso para cruzar Florida por una ruta que los habría llevado directamente a través de un gran sistema de tormentas eléctricas. Un controlador les advirtió que las condiciones meteorológicas eran adversas en esa zona, y los mapas de vuelo muestran que después cambiaron de rumbo para pasar al sur de las tormentas más intensas.

Varios minutos después, Filgueiras informó a otro controlador que estaban encontrando turbulencia que calificó de "moderada", problemas que describió como "manejables" con la formación de hielo en el avión, y precipitación. Sin embargo, poco después los pilotos parecieron perder el control del avión, lo que llevó a Filgueiras a emitir una llamada de auxilio mayday mientras la aeronave comenzaba a caer en picada hacia el suelo.

A los investigadores no les quedó claro de inmediato en qué condiciones se encontraban el radar y los sistemas antihielo de la aeronave antes del accidente.

En una entrevista, Michael McCormick, exdirector de operaciones de tráfico aéreo de la Administración Federal de Aviación que ahora enseña en la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle, dijo que el Learjet 60 tiene tres mecanismos de deshielo complementarios, pero enfatizó que estos funcionan mejor cuando se activan antes de encontrar mal clima.

"Cualquiera de ellos podría fallar y estás en problemas", dijo.

Los investigadores también intentarán determinar qué causó que el elevador izquierdo de la cola del avión se desprendiera del avión antes del impacto, aunque Chapman advirtió que probablemente no habría podido salvar a la aeronave del desastre aunque hubiera permanecido intacto.

"La función del elevador es controlar el cabeceo hacia arriba y hacia abajo", dijo a los periodistas el martes. "A esas velocidades, no sé si habría sido eficaz, incluso si estuviera unido a la aeronave".

Billy Witz colaboró con la reportería, y Georgia Gee colaboró con investigación.

Karoun Demirjian es reportera de noticias de última hora para el Times.

Nicholas Bogel-Burroughs reporta acontecimientos de todo Estados Unidos, como catástrofes naturales, protestas, misterios sin resolver, casos criminales de alto nivel y mucho más.

Billy Witz colaboró con la reportería, y Georgia Gee colaboró con investigación.

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