Rusia libera a un preso estadounidense y el enviado de Trump llama a Putin 'humanitario'

Reportajes Especiales - News

FILE Ñ Destroyed buildings in Izium, Ukraine, where the retired American teacher Stephen James Hubbard was living when RussiaÕs full-scale invasion began, on Nov. 7, 2022. Russia held Hubbard, now 74, for four years on charges that he had been a mercenary Ñ charges the U.S. State Department called fabricated Ñ before agreeing to his release on Oct. 21, 2026. (Emile Ducke/The New York Times)
FILE Ñ Destroyed buildings in Izium, Ukraine, where the retired American teacher Stephen James Hubbard was living when RussiaÕs full-scale invasion began, on Nov. 7, 2022. Russia held Hubbard, now 74, for four years on charges that he had been a mercenary Ñ charges the U.S. State Department called fabricated Ñ before agreeing to his release on Oct. 21, 2026. (Emile Ducke/The New York Times)
Guardar

La medida le gana al presidente Vladimir Putin buena voluntad con el presidente Donald Trump, y le cuesta poco, mientras es buscado por crímenes de guerra.

Steve Witkoff, el enviado del gobierno del presidente Donald Trump, elogió al presidente de Rusia Vladimir Putin al llamarlo un "humanitario" cuando le agradeció el miércoles en San Petersburgo por liberar a un estadounidense retenido durante años bajo lo que el Departamento de Estado llamó cargos fabricados.

PUBLICIDAD

La liberación se produjo después de que el presidente Trump hiciera una petición directa a Putin para que dejara regresar a Estados Unidos al maestro de 74 años, Stephen James Hubbard. Rusia había acusado a Hubbard, quien estuvo retenido durante más de cuatro años, de ser un mercenario ucraniano y lo sentenció a más de seis años en una colonia penal. Hubbard había sido capturado por tropas rusas en Ucrania, donde vivía, pero no había pruebas de que estuviera involucrado en la batalla después de la invasión de Rusia.

"Usted habla tanto de que mi presidente, el presidente Trump, es un humanitario", le dijo Witkoff a Putin. "Usted también es un humanitario, señor, y aplaudo eso".

PUBLICIDAD

La frase quedó flotando en el aire porque Putin, quien inició una guerra de agresión contra Ucrania que ha provocado la muerte de decenas de miles de soldados y civiles ucranianos, es buscado como criminal de guerra por la Corte Penal Internacional. Trump, quien en repetidas ocasiones ha expresado simpatía por los líderes autoritarios y ha repetido los argumentos del Kremlin, a principios de este mes, impuso amplias sanciones a la CPI, buscando paralizar su trabajo.

El acercamiento de su enviado a Putin el miércoles coronó 12 días tumultuosos en los que Trump se ha puesto del lado de Rusia una y otra vez y ha marginado a Ucrania.

El presidente estadounidense ha anunciado que Estados Unidos comprará combustible diésel ruso y suspenderá la imposición de nuevas sanciones. Trump también le pidió a Ucrania que reemplace al presidente Volodímir Zelenski, el némesis de Putin.

Ucrania dijo que Estados Unidos había cortado intermitentemente el intercambio de inteligencia; había limitado su acceso a Starshield, la versión militar del servicio de internet satelital Starlink, y había suspendido la entrega de su ya limitado suministro de interceptores Patriot, la única defensa que Ucrania tiene contra los misiles balísticos rusos.

Witkoff, a lo largo de varias visitas a Moscú, ha levantado suspicacias en Kiev por lo que los críticos llaman su comportamiento a veces adulador hacia Putin. El propio Trump enfrentó críticas similares por recibir a Putin en Alaska con una alfombra roja en el verano de 2025, con el que puso fin a años de aislamiento diplomático para el líder ruso por la invasión a gran escala de Ucrania.

El gobierno de Trump dice que está intentando construir una relación con el líder ruso a medida que busca negociaciones para terminar la guerra.

El miércoles, Trump escribió en las redes sociales que le había pedido a Putin la semana pasada que liberara a Hubbard, y dijo que el prisionero de largo tiempo, el último estadounidense en la lista de ciudadanos estadounidenses "detenidos injustamente" en Rusia del Departamento de Estado, estaba "en camino de regreso a casa y pronto estará con su familia".

"A Estados Unidos, por respeto al presidente Trump, no se le exigió dar nada a cambio --una situación sin precedentes para Rusia--", escribió el presidente estadounidense en Truth Social. "No fue necesario ningún 'intercambio' para esta liberación". Si bien las liberaciones unilaterales no carecen de precedentes, son raras, y Witkoff desvió los primeros esfuerzos de los rusos para liberar a Hubbard solo en un intercambio. Parece haber convencido a Putin de que el gesto de buena voluntad sería útil en un punto de inflexión en la relación entre Washington y Moscú.

Entregar a Hubbard, quien fue torturado, en ocasiones privado de alimentos y ubicado en la población carcelaria general en un país donde no hablaba el idioma, tuvo poco costo para Putin. Pero la medida le gana buena voluntad con Trump, quien argumenta que solo él tiene la relación con Putin necesaria para lograr que termine la guerra.

Los comentarios de Witkoff se produjeron al inicio de las conversaciones en San Petersburgo, a donde el enviado estadounidense había acudido para discutir nuevas variantes de un plan propuesto para poner fin a la guerra que comenzó con la invasión de Rusia a Ucrania en febrero de 2022.

Le dijo a Putin que había "traído unos papeles" con "algunas ideas sobre los diferentes elementos de una especie de acuerdo de paz", y dijo que el líder ruso podría "leer eso a su conveniencia más tarde". Los hombres se reunieron durante aproximadamente tres horas.

Trump anticipó que había buscado la liberación de Hubbard, al hablar con los periodistas al respecto el martes, cuando el exmaestro todavía estaba en prisión. Pero Trump no mencionó que Hubbard estaba retenido porque el gobierno de Putin había buscado tomar prisioneros estadounidenses como herramienta de presión.

Sin embargo, mientras Putin y Witkoff se reunían, los servicios de seguridad de Rusia anunciaron el arresto de un ciudadano alemán por cargos similares a los de Hubbard.

En días recientes, a medida que Hubbard era trasladado fuera de una colonia penal y preparado para su liberación, quedó claro que su valor para Putin había cambiado. Ahora era más valioso para el líder ruso como símbolo de la relación renovada con el presidente estadounidense que como un peón en las negociaciones.

La salud de Hubbard es frágil. El gobierno de Trump ha presionado por su liberación desde que se enteró de su caso y lo convirtió en una prioridad, dijeron los abogados de Hubbard. Será trasladado en avión a una instalación del Departamento de Estado en Texas para su evaluación y tratamiento.

Hubbard fue esencialmente secuestrado por soldados rusos en el este de Ucrania poco después de que Rusia invadiera y fue acusado de luchar por Ucrania. Los documentos de sentencia rusos dijeron que se le dieron los indicativos, o apodos, de "Samurái" y "Ninja", y que operaba un puesto de control en un puente sobre un río.

Esto era muy poco probable.

Hubbard, originario de Míchigan, vivía en la ciudad de Izium, cerca de Járkov, después de una vida itinerante en la que enseñó inglés durante años en Japón y se mudó un tiempo a Chipre, donde vivía uno de sus hijos, antes de sentar cabeza con una mujer ucraniana. Después de que terminó esa relación, Hubbard optó por quedarse en Ucrania.

Acababa de cumplir 70 años cuando los rusos invadieron. Su hijo en Japón le dijo que mantuviera un perfil bajo, pero Hubbard no parecía entender que la guerra había comenzado, según mostraron los mensajes de texto entre los dos hombres. Esos mensajes tampoco mostraron evidencia de que Hubbard se hubiera unido al ejército ucraniano. Le dijo a su hijo que todo estaba bien. Daba actualizaciones diarias, como cuándo iba a la iglesia. Le costaba trabajo comprar comida, pero dijo una vez que había comprado caviar "por nutrición".

Los rusos dijeron que lo arrestaron dentro de la casa de un conocido en abril de 2022.

Los prisioneros de guerra ucranianos que estuvieron retenidos con Hubbard le dijeron más tarde a The New York Times que había sido torturado repetidamente por ser estadounidense: golpeado, obligado a permanecer de pie todo el día y que recibió poca comida y atención médica deficiente. En entrevistas después de ser liberados, los ucranianos dijeron que temían por la vida de Hubbard.

En octubre de 2024, un tribunal ruso condenó a Hubbard por cargos de ser mercenario y lo sentenció a casi siete años en una colonia penal.

A diferencia de otros estadounidenses recluidos en el sistema penitenciario ruso, Hubbard fue mantenido en la población general, dijeron sus abogados. En ocasiones, su familia no tenía idea de dónde estaba y la embajada de Estados Unidos no tenía acceso a él.

El Departamento de Estado designó a Hubbard como detenido injustamente en enero de 2025.

Poco después, Martin De Luca, un exfiscal federal clave para lograr la liberación en febrero de 2025 de otro estadounidense retenido por Rusia, comenzó a trabajar en el caso de Hubbard.

EPAM Law, un bufete de abogados de Moscú que trabajó con De Luca en esa liberación anterior, descubrió que Hubbard estaba retenido en la colonia penal IK-12 en Mordovia, la región del suroeste de Rusia comúnmente conocida como "tierra de prisiones". En mayo de 2025, a Hubbard se le permitió llamar a su hijo en Chipre, Joseph Coleman.

En una entrevista, Coleman dijo que en ese entonces habló durante aproximadamente un minuto con su padre, quien inicialmente sonaba como si estuviera de buen ánimo.

"Pero luego, hacia la mitad, la situación cambió y podías escuchar la frustración en su voz", recordó Coleman. "Podías escuchar tal vez una ligera falta de esperanza".

Coleman, quien es un sacerdote ortodoxo griego, le escribió una larga carta a Putin en septiembre, en la que destacaba su fe ortodoxa, similar a la ortodoxa rusa, y suplicaba por la liberación de su padre.

El martes por la noche, Coleman dijo que esperaba con ansias ver a su padre y que haría todo lo que pudiera para ayudarlo tras su liberación.

"No quiero causarle estrés", dijo Coleman. "Quiero estar en su presencia y asegurarme de que esté sano y bien y, ya sabes, si quiere hablar, hablaremos".

Valerie Hopkins colaboró con reportería.

David E. Sanger cubre el gobierno de Donald Trump y una amplia gama de temas relacionados con la seguridad nacional. Ha sido periodista del Times durante más de cuatro décadas y ha escrito cuatro libros sobre política exterior y retos de seguridad nacional.

Kim Barker es una reportera del Times que escribe reportajes en profundidad sobre la guerra en Ucrania.

Ivan Nechepurenko cubre Rusia, Ucrania, Belarús y los países del Cáucaso y de Asia Central. Divide su reportería entre Moscú y Tbilisi, Georgia.

Valerie Hopkins colaboró con reportería.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD