Los nuevos tratamientos para el cáncer de pulmón que podría recibir el papa León

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Esta enfermedad sigue siendo una de las principales causas de muerte por cáncer, pero la cifra de mortalidad se ha reducido desde la década de 1990, en parte porque los tratamientos más recientes están funcionando.

En cierto modo, el papa León XIV podría ser afortunado de tener cáncer de pulmón ahora y no, digamos, hace seis años. Los tratamientos han cambiado tanto, dicen los especialistas, que los viejos tiempos son casi irreconocibles.

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Para muchos pacientes, dijo Karen Knudsen, directora ejecutiva del Instituto Parker, el cáncer de pulmón ya no es el diagnóstico terrible que era en el pasado.

Lecia Sequist, una oncóloga torácica en el Mass General Brigham Cancer Institute, dijo: "Creo que muchas personas tienen esa reacción instintiva sobre el cáncer de pulmón --que puede ser rápidamente mortal--, pero eso está un poco desactualizado, en especial si se detecta temprano".

Agregó: "En realidad se trata de un paradigma completamente nuevo en cuanto al cáncer de pulmón, y los pacientes viven mucho más tiempo y las tasas de curación son más altas de lo que eran hace 10 a 20 años".

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El cáncer de pulmón sigue siendo la principal causa de muertes por cáncer tanto para hombres como para mujeres, y ocasiona el deceso de más de 124.000 estadounidenses cada año. Pero la tasa de mortalidad hoy en día es la mitad de lo que era en la década de 1990, en parte porque menos personas fuman, pero también porque los tratamientos recién desarrollados están funcionando.

El cáncer de León, un adenocarcinoma, fue descubierto durante un examen médico de rutina. Los médicos del papa le extirparon un lóbulo del pulmón el martes y están haciendo pruebas adicionales para determinar qué tratamientos adicionales, si los hay, están justificados.

Sin embargo, dijo Robert Merritt, un cirujano torácico en el Wexner Medical Center de la Universidad Estatal de Ohio, "el hecho de que al papa se le haya ofrecido la cirugía como tratamiento principal es una indicación de que el tumor muy probablemente se encuentra en etapa temprana, se detectó a buen tiempo y podía extirparse por completo con cirugía". Eso significa, agregó, que "en la mayoría de los casos hay una probabilidad razonable de curación completa".

Aun así, es casi seguro que los médicos del papa harán pruebas genéticas de su tumor y, en ese punto, dijeron los médicos, sus tratamientos y pronóstico pasarán a formar parte de la nueva era de las terapias para el cáncer de pulmón.

Un primer paso es determinar qué mutaciones podrían estar impulsando el crecimiento del cáncer. Hay hasta 14 o 15 mutaciones genéticas que a menudo se encuentran en el cáncer de pulmón, dijo Roy Herbst, un especialista en cáncer de pulmón y jefe del instituto oncológico en Dartmouth.

La más común es una mutación en un gen llamado EGFR. Hace seis años no existían medicamentos dirigidos para atacarla en la etapa temprana de la enfermedad, dijo Herbst. Los tumores con el tiempo se vuelven resistentes a los medicamentos, pero estos pueden ofrecer años de vida a los pacientes.

David Barbie, jefe de oncología torácica en el Dana-Farber Cancer Institute, dijo que si un paciente tiene cáncer de pulmón en etapa 2 --lo que significa que se ha propagado a los ganglios linfáticos o su tamaño supera los cuatro centímetros-- y recibe quimioterapia después de la cirugía, el riesgo de que el cáncer recurra cae del 40 al 30 por ciento. Pero agregar un medicamento que ataca las mutaciones del gen EGFR reduce ese riesgo al 10 por ciento.

La mutación del gen EGFR no es la única que puede ser atacada con medicamentos dirigidos. Otras incluyen genes con nombres como ALK, RET y ROS-1. Y los medicamentos siguen mejorando. Algunos pacientes tienen mutaciones en un gen diferente, KRAS, que pueden atacarse con una nueva y prometedora clase de fármacos que se encuentra en ensayos clínicos.

Barbie dijo que si un tumor tuviera una mutación distintiva, como una en EGFR, los médicos podrían utilizar pruebas de sangre para ver si la cirugía inicial realmente eliminó todo el tumor. Las pruebas buscan fragmentos de ADN del cáncer que flotan en el torrente sanguíneo. Si lo encuentran, el paciente no está curado y necesita terapia adicional, dijo Barbie.

Sin embargo, dijo Herbst, del 70 al 80 por ciento de los no fumadores no tienen ninguna mutación genética que pueda ser atacada con un medicamento dirigido.

Ellos tienen otras opciones, dijo Knudsen.

"Hay todo un mundo nuevo del que escuchamos en la ASCO", dijo, en referencia a una reunión reciente de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (para la que usó las siglas en inglés de la organización). Hay anticuerpos, dijo, que pueden ver un tumor y llevarle quimioterapia. Los ensayos clínicos que usan estos medicamentos en pacientes con cáncer avanzado han tenido "resultados fenomenales", agregó.

Luego está la inmunoterapia. Esta es útil principalmente en fumadores cuyos cánceres tienden a tener tantas mutaciones que pueden escapar de los ataques de los medicamentos dirigidos. Pero esas mutaciones los hacen vulnerables a los ataques del sistema inmunológico. Los cánceres usan diversos trucos para esconderse del sistema inmunológico. Pero las inmunoterapias pueden quitarle al cáncer el velo que lo oculta y permitir que los glóbulos blancos destruyan el tumor.

El problema con la revolución en los tratamientos para el cáncer de pulmón es que a demasiados pacientes no se los ofrecen. En un estudio integral, al 34 por ciento de los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas nunca se les hizo una prueba genética de sus tumores.

Otros no pueden pagar las píldoras, que pueden costar 10.000 dólares o más al mes. Medicare tiene un límite anual para los copagos, pero los pacientes que no tienen seguro o que tienen un seguro privado pueden enfrentarse a facturas de recetas médicas que podrían llevarlos a la bancarrota.

No hay una solución fácil, pero la atención que reciba el papa puede mostrar lo que es posible, dijeron los especialistas.

El papa, dijo Herbst, "está recibiendo lo que todo paciente debería tener".

"Mi sueño es que cada paciente de cáncer en el mundo reciba un tratamiento como el del papa", agregó.

Gina Kolata escribe sobre enfermedades y tratamientos, cómo se descubren y prueban los tratamientos y cómo afectan a las personas.

Carolyn Y. Johnson es una reportera que cubre temas de ciencia y medicina.

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