Ucrania entra en un periodo de vulnerabilidad

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FILE — A Starlink terminal camouflaged with a net near the eastern frontline in the Donetsk region of Ukraine in the summer of 2023. A huge attack cut power to 600,000 people in Kyiv, and a Pentagon-funded satellite program appeared to be curbed without warning. (Sasha Maslov/The New York Times)
FILE — A Starlink terminal camouflaged with a net near the eastern frontline in the Donetsk region of Ukraine in the summer of 2023. A huge attack cut power to 600,000 people in Kyiv, and a Pentagon-funded satellite program appeared to be curbed without warning. (Sasha Maslov/The New York Times)
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Un ataque masivo dejó sin electricidad a 600.000 personas en Kiev y un programa satelital financiado por el Pentágono pareció estar restringido sin previo aviso.

A casi cinco años de que inició su lucha por la supervivencia nacional, Ucrania ha entrado en un periodo de vulnerabilidad intensa, no solo con una presión cada vez mayor de Rusia sino ahora también de Estados Unidos.

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Un golpe doble llegó durante la noche del miércoles.

Ucrania dijo que su ejército, sin previo aviso, había perdido el acceso a la versión militar de Starlink, un elemento básico de sus comunicaciones en el campo de batalla. Kiev depende de la red de internet satelital, conocida como Starshield, pagada por el Pentágono. Eso llevó a funcionarios y analistas ucranianos a creer que las restricciones provenían de Washington, a medida que el presidente Donald Trump está enfrascado en su disputa más reciente con el líder de Ucrania.

Al mismo tiempo, Rusia lanzó decenas de misiles balísticos en un ataque generalizado contra la infraestructura energética de Ucrania en la madrugada del miércoles, con lo que 600.000 personas en la capital, Kiev, se quedaron sin electricidad. Se trató de un presagio sombrío para un invierno que se acerca con rapidez, en el que Rusia se prepara para llevar a Ucrania al punto de quiebre mientras Kiev se queda sin defensas antiaéreas vitales.

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No estaba claro cuánto tiempo permanecerían vigentes las restricciones de Starshield. Sin embargo, el trato que el gobierno de Trump le ha dado a Ucrania ha causado indignación en un país que ya se encuentra conmocionado por una serie de desafíos.

Su sistema energético corre el riesgo de colapsar en los próximos meses, ya que Rusia ataca centrales eléctricas y subestaciones, en un intento por privar a los ucranianos de calefacción y agua. Su economía está al límite por los ataques rusos contra sus puertos, almacenes y plantas siderúrgicas. Además, su presupuesto enfrenta un déficit de miles de millones de dólares este año y el próximo, lo que podría dejar a sus fuerzas armadas con una importante falta de fondos.

Lo que pasó con Starshield se interpretó en Ucrania como parte de una campaña de presión del gobierno de Trump para limitar la capacidad de Ucrania en el combate. Trump presiona a Kiev para que deje de atacar las refinerías de petróleo, para que Rusia pueda enviar más diésel a los mercados del mundo, en un momento en el que los altos precios amenazan las perspectivas del Partido Republicano de Trump en las elecciones intermedias.

"Claramente, esta acción no puede ser una coincidencia y está vinculada a la situación política actual", escribió sobre las restricciones de Starshield en las redes sociales Serhii Beskretnov, un experto militar ucraniano que asesora al presidente Volodímir Zelenski en tecnologías de armamento.

SpaceX, que opera Starlink y Starshield, y su director ejecutivo, Elon Musk, no respondieron a las solicitudes de comentarios. El Pentágono no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Ucrania quedó sorprendida cuando descubrió las restricciones de Starshield, las cuales dijo que causaron interrupciones en varias operaciones de combate. El ejército ucraniano utiliza el sistema, en parte, para guiar a sus flotas de drones, cada vez más grandes, entre las que hay interceptores que se utilizan para derribar drones rusos. Las restricciones, dijeron los funcionarios ucranianos, ataron de manos a Ucrania mientras dejaban a Rusia libre para continuar la guerra.

Quizás ese desequilibrio fue más claro en el ataque aéreo ruso que se llevó a cabo durante la noche. El bombardeo incluyó 39 misiles balísticos, dijo Zelenski. Esa sería la mayor descarga de este tipo en toda la guerra, según un conjunto de datos de The New York Times basado en las cifras de la Fuerza Aérea de Ucrania.

Incluso cuando Rusia bombardea a Ucrania día tras día, lo que ha provocado algunas de las mayores cifras de muertes civiles registradas en años de guerra, Kiev dice que está cumpliendo con la exigencia de Trump de no atacar las refinerías de petróleo rusas. Su campaña contra las refinerías, que había provocado escasez de combustible en toda Rusia, hizo que los rusos sintieran la guerra como no la habían sentido antes.

Kiev ha dicho que es injusto que Rusia siga atacando las plantas y subestaciones eléctricas de Ucrania. Zelenski ha afirmado que los ataques violan el alto al fuego energético autoproclamado por Trump en Ucrania. El gobierno de Trump considera que el alto al fuego solo abarca los ataques a las refinerías de petróleo, a pesar de que Ucrania no tiene ninguna que esté operativa.

Ucrania ha dejado de lado su herramienta más potente contra Rusia, en parte, porque le preocupa que Trump pueda cumplir una aparente amenaza de dejar de proporcionar la información de inteligencia que Kiev necesita para advertir a su población de los ataques rusos.

Si bien los socios europeos de Ucrania han intervenido para subsanar déficits presupuestarios cada vez mayores de Ucrania a medida que Rusia ataca la economía ucraniana, no se cree que Europa sea capaz de cubrir por completo los déficits de inteligencia si Estados Unidos se retirara.

Los temores de los ucranianos han aumentado en los últimos dos días a medida que Zelenski ha informado que Ucrania no recibió alertas tempranas sobre los ataques con misiles rusos, aunque Trump dijo el martes que la información de inteligencia todavía se estaba compartiendo.

La Fuerza Aérea de Ucrania aclaró el miércoles que si bien no había recibido ninguna advertencia anticipada antes de que un misil ruso impactara alrededor de las 10:40 p. m. del martes, sí recibió advertencias relacionadas con tres oleadas de ataques que ocurrieron más tarde esa noche. Ese intercambio de inteligencia es independiente del uso que hace Ucrania del sistema Starshield.

Serhii Sternenko, un exasesor del Ministerio de Defensa de Ucrania, dijo que era indignante que Kiev hubiera cumplido con la exigencia de Trump de dejar de atacar las refinerías de petróleo rusas y aparentemente solo hubiera obtenido más restricciones a cambio.

"Trump buscaba cualquier oportunidad para limitar nuestras capacidades de defensa", escribió Sternenko en las redes sociales.

Si continúan, las limitaciones de Starshield podrían obstaculizar las operaciones militares de Ucrania. Las terminales de Starshield se utilizan para casi todo lo que el ejército ucraniano despliega en el campo de batalla: los vehículos que transportan tropas y material, los drones que llevan comida y agua a los soldados en el frente y los drones de ataque que vuelan distancias largas para alcanzar posiciones rusas.

El ejército ucraniano usa miles de terminales conectadas a Starshield, una versión de la red Starlink que es más difícil de hackear o interferir. Musk dijo a principios de este año que Starshield era "operada por el gobierno de Estados Unidos".

Funcionarios del Ministerio de Defensa de Ucrania dijeron el miércoles que, sin previo aviso, SpaceX había restringido el uso de Starshield para dispositivos que viajan a más de 160 kilómetros por hora. Cuando el dispositivo excedía esta velocidad, las terminales se quedaban sin conexión. Los funcionarios dijeron que el ministerio estaba en contacto con el gobierno de Estados Unidos, SpaceX y los socios de la OTAN para abordar el problema.

Los soldados ucranianos dijeron que las misiones habían sido interrumpidas como resultado. Oleksandr, un oficial del 8.º Cuerpo de Asalto Aéreo, dijo que las restricciones habían afectado principalmente a los drones bombarderos pesados y de ala fija que atacan las rutas logísticas rusas y las posiciones en el territorio ocupado. Habló con la condición de ser identificado solo por su primer nombre, de acuerdo con las reglas militares ucranianas.

Oleksandr dijo que si las restricciones seguían vigentes, Rusia podría reabrir rutas de suministro cruciales en cuestión de días y proteger mejor equipos costosos, incluidos los barcos, de los ataques ucranianos.

Starshield también proporciona conexiones a los drones interceptores que Ucrania utiliza para derribar a los drones de ataque rusos conocidos como Shahed, especialmente los modelos rápidos propulsados por reacción que Rusia ahora está lanzando masivamente hacia Ucrania, dijo Beskrestnov, el asesor de tecnología militar de Zelenski.

"En efecto, las acciones de nuestros socios nos están privando de una de las pocas formas que tenemos de defender el país contra los Shahed propulsados por reacción", dijo Beskrestnov.

El miércoles, mensajes oficiales de chat digital entre las unidades militares en el frente advirtieron a los soldados que conducían vehículos y a los pilotos que volaban drones que la velocidad a la que funcionaba Starlink se había reducido, según los intercambios vistos por un reportero del Times.

Starlink no opera en Rusia, lo que significa que las restricciones no están relacionadas con las exigencias de Trump de que Ucrania detenga sus ataques contra las refinerías de petróleo. En cambio, las restricciones parecen estar diseñadas para obstaculizar la capacidad de Ucrania para luchar dentro de su propio territorio, justo cuando sus fuerzas están recuperando territorio mediante contraataques.

Mientras Ucrania enfrenta el nuevo desafío relacionado con Starshield, Rusia está intensificando su campaña contra el sistema energético de Ucrania, con el objetivo de hacer que la vida de los civiles sea insoportable, dicen funcionarios ucranianos.

El ataque realizado la noche del miércoles golpeó las tres plantas combinadas de calor y energía de Kiev, escribió el primer ministro Serhii Koretskyi en las redes sociales.

El asalto siguió a un puñado de ataques contra la infraestructura energética a principios de este mes que causaron cortes de electricidad y agua en Kiev: una señal de que ahora solo se necesitan unos pocos ataques para inutilizar una red eléctrica dañada por años de ataques.

Ryan Mac, Carlotta Gall, Siobhán O'Grady y Maria Varenikova colaboraron con reportería.

Constant Méheut es corresponsal del Times y cubre la guerra en Ucrania.

Ryan Mac, Carlotta Gall, Siobhán O'Grady y Maria Varenikova colaboraron con reportería.

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