Barricadas, detenciones y heridos: la crisis escolar sacude a Francia

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La magnitud de las manifestaciones planeadas para el martes pondrá a prueba la fuerza del movimiento de protesta liderado por estudiantes que se ha extendido por los liceos franceses desde finales de septiembre.

Francia se preparaba para manifestaciones nacionales el martes, después de que los líderes sindicales prometieron unirse a los estudiantes de bachillerato que han pasado dos semanas bloqueando sus escuelas debido a la falta de personal, aulas sobrepobladas y edificios deteriorados.

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Las manifestaciones previstas son una prueba de fuego para la continuidad de un movimiento de protesta que comenzó el mes pasado en una escuela en los suburbios de París y se extendió rápidamente a cientos de escuelas en todo el país. Algunos manifestantes han levantado barricadas en las puertas de las escuelas, incendiado edificios y disparado fuegos artificiales a los agentes de policía, aunque muchas protestas han sido pacíficas.

Aproximadamente, 6000 personas han sido arrestadas desde que comenzaron las protestas y alrededor de 270 estudiantes de bachillerato y personal escolar han resultado heridos, así como cerca de 470 agentes de policía.

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Entre los heridos se encontraba un joven de 15 años cuya mano izquierda resultó gravemente lastimada el lunes después de que una granada aturdidora explotara cerca de él durante los disturbios en el norte de Francia, dijeron los funcionarios. En el sur de Francia, un joven de 15 años fue arrestado después de que apuntara un lanzallamas improvisado, hecho con un envase de aerosol, a un asistente de atención médica durante una protesta en Marsella, según el fiscal local.

Las protestas han desatado un debate nacional sobre lo que constituye una protesta justificada. El ministro de Educación francés, Édouard Geffray, ha calificado las demandas de los manifestantes de "legítimas", pero dijo que la violencia liderada por estudiantes había ido demasiado lejos: "Ninguna demanda puede justificar tales actos", dijo Geffray la semana pasada.

Otros, incluido un importante sindicato de jueces y fiscales franceses y un destacado grupo de derechos humanos, han acusado a la policía de usar fuerza desproporcionada contra estudiantes de tan solo 14 años.

Las manifestaciones también han intensificado el escrutinio sobre un partido de extrema izquierda, Francia Insumisa, cuyo líder, Jean-Luc Mélenchon, podría llegar a la segunda vuelta en las elecciones presidenciales del próximo año, según encuestas recientes. Funcionarios centristas del gobierno y líderes de extrema derecha han acusado a Francia Insumisa, que apoya a los manifestantes, de fomentar la violencia, una acusación que el partido niega.

Las quejas de los estudiantes incluyen la frustración por un sitio web administrado por el Estado que los estudiantes deben usar para postularse a programas de educación superior. El sitio, llamado Parcoursup, ha sido calificado de opaco e impersonal, en parte porque ha dejado a la espera a decenas de miles de solicitantes durante meses antes de saber si han obtenido un lugar.

Geffray se reunió con varios líderes sindicales estudiantiles el viernes y visitó un bachillerato cerrado cerca de París el lunes, con la finalidad de asegurar a los estudiantes que el gobierno escuchaba sus demandas al tiempo que los instaba a permitir que las clases se reiniciaran el miércoles.

El domingo por la noche, el primer ministro Sébastien Lecornu envió una carta a varios ministros del gabinete, en la que se comprometía, entre otras cosas, a llenar puestos docentes vacantes, identificar problemas urgentes en los edificios y realizar mejoras en Parcoursup.

Eso no aplacó las protestas. El lunes, los estudiantes se manifestaron nuevamente en cientos de escuelas en todo el país.

"No vamos a ceder", anunció un sindicato de bachilleratos, La Force Lycéenne, en las redes sociales. "Sin importar la represión, sin importar las distracciones del gobierno".

Muchos estudiantes universitarios se han unido al movimiento, y varios sindicatos también han expresado su apoyo y han pedido a sus miembros que se unan a las protestas del martes.

"Los estudiantes de bachillerato y de universidad de hoy son los trabajadores del mañana; no deberían tener que pagar el precio por las políticas de austeridad", dijo en un comunicado la CGT, uno de los principales sindicatos de trabajadores del país.

Las protestas se producen en medio de los esfuerzos del gobierno francés para aprobar un nuevo presupuesto que reduciría el gasto en partes del sistema de bienestar social de Francia. El impulso para ahorrar dinero se ha visto agravado por el aumento de los pagos de intereses que Francia ahora debe hacer a sus acreedores, pagos que ahora son casi tan altos como durante la crisis financiera que le siguió a 2008.

Catherine Porter es reportera internacional del Times y cubre Francia. Está radicada en París.

Ségolène Le Stradic es una reportera e investigadora del Times radicada en París.

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