Cómo pasó Miss Piggy de ser una marioneta de reparto a ser la cerdita más importante de la televisión

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Hace casi 50 años, una cerdita muy diva hizo su primera aparición en "El Show de los Muppets" y en seguida se convirtió en la estrella. En pocos años, se volvió en una codiciada celebridad de Hollywood, modelo y autora de un libro superventas.

Pues bien, Miss Piggy una vez más está lista para que la cámara le haga todos los acercamientos que quiera. Jennifer Lawrence, Emma Stone y Cole Escola ("¡Ay, Dios!") están produciendo una película para el personaje. El miércoles se estrenó un nuevo especial del "Show de los Muppets" en Disney+ y ABC. Piggy está en primer plano en ese especial, hace comentarios sarcásticamente aristocráticos en una escena cómica de la época de la Regencia, en la que secuestra al dueto artístico que forman la Rana René con Sabrina Carpenter y le da "al público lo que realmente quiere: 'Moi'".

Para Eric Jacobson, interpretar a una cerdita glamurosa ha sido el papel de su vida. En las últimas décadas, se ha convertido en la voz principal y el titiritero detrás de varios Muppets reconocibles al instante, entre ellos Beto, Archibaldo y Óscar el Gruñón de "Plaza Sésamo" y Fozzie el oso. Pero cuando se trata de magnetismo y relevancia cultural, dijo en una reciente entrevista telefónica, "Miss Piggy está en otro nivel, como ella misma lo diría".

No siempre fue así. Una primera versión de Miss Piggy apareció como personaje secundario en uno de los fallidos pilotos televisivos de los Muppets de Jim Henson, que se emitió en marzo de 1975. Bonnie Erickson, que tenía buenos recuerdos de su infancia cuando perseguía a los cerditos de su tío criador de cerdos, diseñó y fabricó la marioneta.

"Jim sabía eso de cuando yo era niña", dijo Erickson. "Debió de ser la razón por la que me eligió a mí para hacerlo".

En unas semanas, Erickson esculpió el cerdo en un cubo de espuma de 30 centímetros con tijeras de uñas, y luego usó una lijadora de banda para suavizar los contornos y las curvas. Para cuando se estrenó "El show de los Muppets" en septiembre de 1976, ya había añadido a su creación algo extra: Piggy se convirtió en el único Muppet importante que tenía ojos con iris. Las pupilas incluso tienen reflejos.

"Quería que tuviera ojos expresivos, que parecieran reales", explicó Erickson.

Una cerdita con guantes de ópera habría sido una imagen cómica decente por sí sola, pero poco después quedó claro que el personaje estaba destinado a cosas más grandes. En los ensayos, un guion especificaba que diera una simple bofetada, pero el titiritero Frank Oz hizo que Piggy ejecutara un rápido golpe de kárate, precedido de un giro completo del torso y acompañado de un "¡Hiii-yah!", que lanzó a la Rana René por los aires. Había nacido Miss Piggy. (Se llamaba Piggy Lee en honor de Peggy Lee, dijo Erickson, hasta que un abogado aconsejó cambiarle el nombre).

Oz ideó una elaborada historia para el personaje, que incluía la pérdida de su padre en un trágico accidente de tractor y una tensa relación madre-hija. Su voz para Piggy alternaba entre un arrullo delicado y un gruñido fulminante que recordaba a Bette Davis en "La malvada".

Miss Piggy era profundamente insegura, pero estaba totalmente convencida de su calidad de estrella; era femenina y refinada, pero a veces se veía obligada, por ejemplo, a maltratar a Florence Henderson en un ataque de celos. Estaba enamorada con desesperación de una rana que no sentía lo mismo por ella.

Equilibrar esos impulsos a veces contradictorios podía ser complicado, según Jerry Juhl, guionista jefe de "El Show de los Muppets". Juhl, que murió en 2005, dijo que escribir los diálogos de Miss Piggy no había sido fácil.

"Con ese personaje, caminas por una línea muy delgada", comentó Juhl en una entrevista de archivo, citada en "Jim Henson: The Biography" (2013), de Brian Jay Jones. "Si no es una perra, no tiene gracia. Pero también tienes que tomar en cuenta su otra faceta".

Fue una combinación ganadora. Con el éxito crítico y comercial de "La película de los Muppets" (1979), ascendieron a un nuevo nivel de prominencia cultural y los sueños de Miss Piggy de convertirse en superestrella se hicieron realidad.

En 1980, un año que TV Guide llamó "El año de Miss Piggy", hubo artículos de portada, llenos de juegos de palabras sobre cerditos, en la revista Life ("No todos los cerditos van al matadero… algunos van a la alfombra roja") y People ("La cumbre de la porquitud"). Ese año se publicó el primero de una serie de calendarios de Miss Piggy, en los que la marioneta aparecía como una mujer fatal de cine negro, como una chica motociclista, como la dama con volantes de "El columpio", la obra maestra rococó de Jean-Honoré Fragonard.

También estaba el éxito en ventas de 1981 "Guía de vida de Miss Piggy", escrito por Henry Beard, uno de los fundadores de National Lampoon, y editado por Robert Gottlieb. (Primera oración del libro: "Llámenme 'moi' ...") Hubo un especial de televisión de Miss Piggy y un álbum de ejercicios aeróbicos.

¿Por qué de pronto se vivió esa fiebre porcina?

Desde luego, debe de tener algo que ver con el inflexible sentido de la moda de la diva, con la diseñadora de vestuario Calista Hendrickson como modista personal a tiempo completo de Miss Piggy. La cerdita es también quizá el personaje más caóticamente humano de todos los Muppets; en 1979, en el advenimiento de la piggymanía, El New York Times afirmaba que "el rango emocional de Miss Piggy puede ser el más amplio de cualquier marioneta de la historia". Es difícil pensar en otra marioneta que la haya superado desde entonces.

Esto es más notable si se tiene en cuenta que Piggy perdió algo de flexibilidad y expresividad en la tercera temporada de "El Show de los Muppets", cuando se racionalizaron los materiales y el proceso de construcción de la marioneta. "Hace falta mucho músculo para que su cara exprese lo más mínimo", dice Jacobson. (Otro subproducto de ese proceso de racionalización es que su expresión se hizo notablemente más atrevida).

Sin embargo, Jacobson está de acuerdo en que "es un personaje con muchas capas y complicado, quizá el más complejo del salón de la fama de los Muppets".

"Anhela cosas como todos nosotros", continuó, y añadió que Miss Piggy también tiene una especie de encanto drag. (RuPaul también es admirador de la cerdita). "Es una fantástica mezcla de masculino y femenino. Creo que eso explica por qué la adora tanta gente de todos los estratos". Oz describió una vez a Miss Piggy como un "camionero que quiere ser mujer".

Oz se alejó en gran medida de su trabajo con los Muppets en la década de 1990. Jacobson se hizo cargo de la mayoría de sus personajes, así como de Guy Smiley (al que originalmente puso voz Henson), Óscar (al que puso voz Caroll Spinney) y otros. Su primera aparición como Miss Piggy fue en un segmento de video en la convención de admiradores Muppet Fest de 2001. Los admiradores acérrimos estaban convencidos de que era Oz. "Eso me dio la buena fe que necesitaba para seguir adelante", relató Jacobson.

Para el titiritero, de modales relativamente suaves, ponerse en la piel de la marioneta es tan empoderador como agotador. "En definitiva, ella me da licencia para decir lo que quiera", aseguró Jacobson. "Pero es mucho trabajo emocional y físico". Aparte de su deuda con la obra formativa de Oz, Jacobson se inspira en diosas de la gran pantalla como Katharine Hepburn y Marilyn Monroe.

El amor de la cerdita puede ser sectario: Jacobson se encuentra a menudo con admiradores cuyo sueño es ser víctimas de su movimiento de ataque característico. "Es una delicia ver una sala llena de gente, desde periodistas hasta famosos de primer nivel, que hace fila para que una cerdita les dé un golpe de kárate", afirmó.

En el nuevo especial del "Show de los Muppets", la Rana René, Miss Piggy y toda la compañía de fieltro vuelven al formato de programa de variedades del original, con una serie de actos alegremente disparatados, esa irresistible melodía principal y el caos entre bastidores.

Alex Timbers, el director ganador de un Tony por musicales de Broadway como "Moulin Rouge!" y "Here Lies Love", dirigió el especial de los Muppets. "Hay mucha responsabilidad en ayudar a llevar a Miss Piggy a la pantalla", señaló. "Ha impactado a generaciones de admiradores, guionistas y cómicos. La gente la quiere y la adora".

La guionista Albertina Rizzo dijo que para el equipo de guionistas había sido un honor inventar nuevas barbaridades para que las dijera uno de sus héroes cómicos. "Curiosamente, creo que leer la autobiografía de Barbra Streisand me ayudó mucho", aseguró Rizzo. Streisand "tiene un fuerte sentido de identidad", explicó. "Así que, si mezclas eso con un montón de delirios y algo de francés para principiantes, vas por buen camino".

"El proceso de pensamiento fue este: '¿Qué diría una persona razonable, con los pies en la tierra y normal?'", agregó. "Después, escribir lo opuesto a eso".

Miss Piggy en Burbank, California, el 30 de enero de 2026. (Molly Matalon/The New York Times)