No es tu imaginación: la primera clase se está haciendo más grande

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Especial para Infobae de The New York Times.

¿Te parece que ese largo camino hacia la clase turista en la parte posterior del avión pasa por más y más filas de cómodos asientos prémium? Puede que tengas razón.

Impulsadas por el aumento de viajeros de ocio dispuestos a pagar más por un asiento más ancho, más espacio para las piernas y una comida mejor en clases económica prémium, primera o ejecutiva, las aerolíneas están sacando provecho al reconfigurar sus cabinas de modo que quepan más de esos asientos cómodos y más caros y al utilizar aviones más grandes con más asientos prémium en las rutas existentes.

Los movimientos son significativos: las principales aerolíneas estadounidenses están ampliando entre un 25 y un 75 por ciento el número de asientos prémium en parte de sus flotas.

Según David Slotnick, que sigue de cerca el sector de la aviación para el sitio web de viajes Points Guy, los viajeros de ocio empezaron a subir de categoría cuando cedió la pandemia. Todavía con el temor persistente a un virus transmitido por el aire, algunos viajeros se sentían más seguros al tener un poco más de espacio entre ellos y el pasajero de al lado y estaban dispuestos a pagar más por ello. Y después de meses sin gastar dinero en viajes, había mucha demanda acumulada.

Según Slotnick, los precios de los asientos de primera calidad bajaron durante la pandemia porque los viajeros de negocios no volaban, lo que dio a los viajeros de ocio la oportunidad de conocer la experiencia en la parte delantera del avión en asientos de clases económica prémium, primera y ejecutiva. Las aerolíneas se dieron cuenta del apetito de estos clientes y han estado fijando precios tan altos como han podido sin que dejen de parecer asequibles, aseguró Slotnick.

El precio de los boletos de avión en general también se ha disparado por el aumento de la inflación y las prisas de los viajeros por recuperar el tiempo perdido. Al mismo tiempo, los viajes de negocios, antes rezagados, han empezado a repuntar.

Según Chris Lopinto, cofundador de ExpertFlyer, un sitio web que ofrece a los viajeros frecuentes mapas de asientos, disponibilidad de mejoras de categoría en cabina y más información, las aerolíneas ven este cambio de demanda como una bendición económica. Los aviones se están modernizando con más asientos prémium para aumentar los ingresos por vuelo, explicó Lopinto.

Los proyectos de modernización de las cabinas se planifican a lo largo de varios años y tienen en cuenta la antigüedad de los interiores existentes, así como la demanda y las expectativas de los clientes, entre otros factores, explica Mark Muren, director general de identidad, producto y fidelidad de United Airlines. Los aviones tienen que quedarse en tierra para realizar este trabajo, por lo que las aerolíneas no lo acometen a la ligera, según Helane Becker, analista de aerolíneas en el banco de inversión Cowen.

United, por ejemplo, ha aumentado un 25 por ciento en general la capacidad de asientos prémium en las aeronaves para vuelos nacionales —que incluyen la primera clase y la Economy Plus— en comparación con principios de 2019. En Norteamérica, habrá más de 53 asientos prémium por vuelo en 2026, alrededor de un 75 por ciento más que en 2019. En algunos aviones que vuelan internacionalmente, United amplió el número de asientos de clase ejecutiva de 30 a 46 mediante la eliminación de algunos asientos de clase turista. Es más probable que los pasajeros experimenten estos cambios en los vuelos de United que cruzan el país de un extremo a otro (como entre San Francisco y Newark) o en los que tienen como destino Hawái, según la firma de análisis de datos de aviación Cirium.

American también tiene planes para aumentar el número de asientos en las clases económica prémium y ejecutiva, con un 45 por ciento más en los vuelos de larga distancia de aquí a 2026. Los Boeing 777-300ER, 787-9 y Airbus A321XLR de la aerolínea ofrecerán más asientos en las clases económica prémium y ejecutiva. Estos aviones se utilizan normalmente en rutas internacionales y transcontinentales de largo recorrido, según la compañía, pero aún no se ha fijado el calendario para las rutas de la red de 2024, cuando empezarán a aparecer los cambios.

Delta ofrecerá 15.000 asientos más de clase económica prémium o ejecutiva al día que antes de la pandemia, según la compañía. En los aviones 767-400 de Delta, se eliminaron veinte asientos de clase turista y seis de clase preferente para crear una cabina de clase económica prémium de veinte asientos. En algunos modelos A330, se suprimieron 16 asientos de clase económica superior para instalar 21 asientos de clase preferente. Lo más probable es que los clientes vean los cambios en las rutas transatlánticas de Delta, así como quizá también en rutas nacionales como la de Nueva York a Los Ángeles y la de Atlanta a Honolulu, según el análisis de Cirium.

Algunos de los asientos más acolchonados ahora son aún más lujosos. Las “cabinas” Delta One, disponibles en algunos vuelos internacionales, ofrecen puertas de cierre a toda la altura del asiento junto con una cama reclinable y otras comodidades.

Puede que las cabinas prémium estén proliferando, pero si quieres recostarte y disfrutar de uno de estos nuevos asientos, todavía te va a costar: a principios de mayo, un viaje de ida y vuelta de Nueva York a Los Ángeles en las tres principales aerolíneas para la primera semana de junio costaba cerca de 300 dólares en clase turista, 900 dólares en clase económica prémium y 1200 dólares en clase ejecutiva.

Para aumentar sus ingresos y atender al creciente número de pasajeros dispuestos a pagar por asientos de primera clase, las aerolíneas están reconfigurando sus cabinas y ampliando el tamaño de sus aviones. (Nada Hayek/The New York Times)