Cuatro desayunos dignos de celebrar

Por Melissa Clark

Tarta "Fiesta de los siete peces", cuyo relleno es cremoso y va cubierta con un puré de papas, un platillo clásico para la temporada de frío en las islas británicas, en Nueva York el 6 de diciembre de 2019. Estilista culinario: Simon Andrews. (Christopher Testani/The New York Times)
Tarta "Fiesta de los siete peces", cuyo relleno es cremoso y va cubierta con un puré de papas, un platillo clásico para la temporada de frío en las islas británicas, en Nueva York el 6 de diciembre de 2019. Estilista culinario: Simon Andrews. (Christopher Testani/The New York Times)

Con todo el alegre caos de las fiestas (los regalos, las celebraciones, las galletas, las abundantes cenas con bebidas alcohólicas de sobra), es muy fácil olvidar la comida más importante del día: el desayuno.

Es muy posible que tengas invitados en casa y debas alimentarlos a todos. Quizá hayas decidido organizar un almuerzo con amistades el día de Navidad o Año Nuevo. El problema con la gran mayoría de las invitaciones a desayunar es que son por la mañana y, aunque no se te pasen las copas de champán o ponche con ron la noche anterior, casi es seguro que te abrume el terrible cansancio que ataca en estas fechas hasta a los más activos de entre nosotros.

Estas cuatro maravillosas recetas para el desayuno no solo son festivas, sino también fáciles de preparar cuando no estás totalmente en tus cinco.

La más sencilla es la avena irlandesa al horno, con cardamomo y canela. La avena te puede parecer cosa de todos los días, pero no en este caso. Para empezar, saltea la avena irlandesa (también llamada avena troceada) en mantequilla con especias hasta que se tueste y adquiera cierto color café. Este paso le da más profundidad al sabor. A continuación, mezcla con crema y hornea después de cubrirlas con una capa de azúcar morena demerara, que se derrite para formar un jarabe brillante (los amantes de las pasas también pueden añadirle un puño al recipiente antes de meterlo al horno). Servidas con más crema y azúcar morena sin fundir para darles un toque crujiente, son la versión más gloriosa posible de la avena, sin muchas complicaciones.

Entre las opciones saladas hay un minipanqueque alemán con queso y espolvoreado con trocitos de tocino. De los cuatro, es el que causará más exclamaciones, en especial si puedes servirlo todavía inflado y bien dorado. Incluso después de desinflarse un poco, luce muy apetitoso, con la mezcla de huevo esponjada y encima las líneas del queso Camembert derretido.

Menos llamativos, pero no menos deliciosos, son los elegantes huevos horneados con crema fresca y salmón ahumado. Bañados en una salsa de chalotas salteadas con eneldo, los huevos se cocinan hasta que apenas comienzan a cocerse, de manera que las claras estén firmes pero las yemas sigan líquidas. Para servir, acompáñalos con brioche o baguette tostada para remojar a placer.

Por último, aunque una toronja asada no pueda considerarse una comida, va muy bien con la avena y los huevos. Esta versión es más bien clásica, con un poco de azúcar morena clara y miel encima que se caramelizan bajo el fuego. Puedes agregar hojuelas de sal de mar para mitigar el sabor amargo de la fruta, pero no es estrictamente necesario si crees que no les guste a tus invitados. En ese caso, sirve la sal a un lado para que cada quien sazone al gusto.

Necesitas una bebida para acompañar. Café, té y mimosas no solo son las opciones obvias, sino la mejor manera de continuar con el ciclo de alegría festiva.

Huevos horneados con crema

Rinde 6 porciones

Tiempo de preparación: 45 minutos

2 cucharadas soperas de mantequilla sin sal, y un poco más para engrasar los moldes pequeños

2/3 de taza de chalota finamente rebanada (2 a 3 chalotas)

1/2 cucharadita de sal fina de mar

3/4 de taza de crema espesa

1/3 de taza de crema fresca

1 cucharada sopera de eneldo fresco picado, y un poco más para servir

1/2 cucharadita de ralladura de limón

12 huevos grandes, a temperatura ambiente

Pimienta negra recién molida

115 gramos de salmón ahumado

1. Calienta el horno a 200 grados Celsius y barniza con mantequilla seis moldes pequeños o refractarios para postre con capacidad de unos 250 gramos. Coloca los moldes o refractarios en una lata para hornear con bordes.

2. Pon a fundir 2 cucharadas soperas de mantequilla en un sartén mediano a fuego medio. Agrega las chalotas y 1/4 de cucharadita de sal, y deja cocinar de 7 a 10 minutos hasta que se suavicen; baja la lumbre de ser necesario para que no se quemen.

3. Añade 6 cucharadas soperas de crema, la crema fresca, el eneldo, la ralladura de limón y el 1/4 de cucharadita de sal restante. Retira del fuego. Reparte la mezcla entre los moldes.

4. Agrega 2 huevos en cada molde y coloca una cucharada sopera de crema sobre cada uno, después espolvorea sal y pimienta para terminar. Hornea entre 12 y 16 minutos, hasta que las claras estén cocidas, pero las yemas sigan líquidas (es posible que los huevos se vean inflados hacia los lados del molde y aguados al centro, pero no te preocupes, pues se seguirán cocinando después de que los saques del horno). Retira del horno y coloca los moldes en platos individuales para servir.

5. Para emplatar, coloca sobre cada molde un poco del salmón ahumado y más eneldo. Sirve caliente.

Avena irlandesa con especias, crema y azúcar crujiente

Rinde 8 porciones

Tiempo de preparación: 1 1/2 horas

6 cucharadas soperas de mantequilla sin sal y un poco más para engrasar el sartén

2 tazas de avena troceada

1 cucharadita de cardamomo molido

1 cucharadita de canela molida

6 1/2 tazas de agua hirviendo

1/2 taza de crema espesa y un poco más para servir

1/2 cucharadita de sal kosher

1/2 taza de azúcar morena demerara y un poco más para servir

Hojuelas de sal de mar para servir

1. Calienta el horno a 175 grados Celsius. Enmantequilla un molde para gratinar u hornear no muy hondo (capacidad aproximada: un litro y medio).

2. Corta 2 cucharadas soperas de mantequilla en cubos pequeños y déjalos en el refrigerador.

3. En un sartén grande, funde las 4 cucharadas soperas restantes de mantequilla. Agrega la avena y saltea de 2 a 4 minutos, hasta que huela a tostado. Añade el cardamomo y la canela y saltea otro minuto, hasta que desprendan su aroma. Vacía la avena en el molde para hornear enmantequillado y agrega el agua hirviendo, la crema y la sal.

4. Hornea la avena 40 minutos y después revuelve un poco. Espolvorea azúcar sobre la avena y esparce encima la mantequilla en cubitos que habías reservado. Deja hornear otros 15 a 20 minutos, hasta que la capa superior se derrita y haga burbujas.

5. Rocía las hojuelas de sal de mar sobre la avena, si lo prefieres. Sirve la avena con más crema y azúcar al lado.

Toronja asada con azúcar morena clara y hojuelas de sal de mar

Rinde 4 porciones

Tiempo de preparación: 10 minutos

2 toronjas, de preferencia rosada o rubí

4 cucharadas soperas de azúcar morena clara

2 cucharadas soperas de mantequilla sin sal, derretida

Miel para rociar encima

Canela molida (opcional)

Hojuelas de sal de mar para servir

1. Mueve la rejilla a 10 centímetros de la parrilla y enciende.

2. Parte las toronjas a la mitad entre sus extremos. Con un cuchillo para mondar o cortar toronja, separa los gajos de las membranas y la cáscara para que se desprendan con facilidad con una cuchara. Coloca las mitades de toronja, con la sección cortada hacia arriba, sobre una lata para hornear. Espolvorea cada mitad de toronja con una cucharada sopera de azúcar morena clara y después rocía con mantequilla derretida y un poco de miel. Espolvorea canela para terminar, si así lo deseas.

3. Deja asar la toronja entre 2 y 5 minutos, hasta que el azúcar se funda y caramelice (las parrillas varían mucho, así que revisa muy bien para asegurarte de que no se quemen). Espolvorea hojuelas de sal de mar y sirve de inmediato.

Minipanqueques alemanes con tocino y Camembert derretido

Rinde 6 porciones

Tiempo de preparación: 40 minutos

115 gramos de tocino picado (aproximadamente 1/2 taza)

1 taza de harina

1/2 cucharadita de sal kosher

1/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida

1/4 de cucharadita de polvo para hornear

8 huevos grandes

3/4 de taza de leche entera

1/4 de taza de queso parmesano molido

1/4 de taza de cebollín picado

4 cucharadas soperas de mantequilla sin sal

1 pieza (225-285 gramos) de queso Camembert, sin la corteza y cortado en rebanadas de aproximadamente medio centímetro (no en triángulos)

1. Calentar el horno a 220 grados Celsius. Colocar el tocino en un sartén apto para horno de unos 23 centímetros de diámetro y cocinar a fuego medio. Revolver de 7 a 10 minutos, hasta que suelte la grasa y se doren las orillas.

2. Aparte, en un tazón grande, mezclar la harina, la sal, la pimienta y el polvo para hornear. En un tazón mediano, mezclar los huevos y la leche. Incorporar la mezcla de huevo a la harina. Agregar el queso parmesano y la mitad del cebollín.

3. Cuando el tocino esté dorado y crujiente, sube la flama a media-alta y agrega la mantequilla; revuelve hasta que se derrita. Vacía la mezcla en el sartén y de inmediato coloca encima las rebanadas de Camembert.

4. Coloca el sartén en el horno y deja hornear entre 20 y 25 minutos, hasta que se infle y dore. Espolvorea el cebollín restante y sirve de inmediato.

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En cuanto a la bebida...

Una sidra seca y ácida de elaboración artesanal sería ideal para este minipanqueque salado. Es la bebida que se toma con el Camembert en la región de Normandía, el territorio originario de este queso en el norte de Francia. Además de la atracción regional, la sidra seca va muy bien con los sabores lácticos ricos e intensos de este queso, en especial con huevo y tocino. Sin embargo, si prefieres vino, busca un blanco penetrante con mucha acidez para contrarrestar el sabor fuerte del platillo. El champán sería una excelente opción para las fiestas. Podrías probar un Vouvray, ya sea seco o ligeramente dulce, y si quieres seguir con bebidas espumosas, también sería agradable un Vouvray espumoso. En lo personal, no elegiría un tinto, pero si insistieras en uno, el Beaujolais por lo regular combina bien con los platillos que contienen huevo.

— Eric Asimov

©2019 The New York Times Company


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